A propósito
Cultura en el lago
Por; Viviana Ruiz
Editora
El lago más bello del mundo, el de Atitlán, además de su diversidad natural, étnica, folclórica y fuerte historia milenaria precolombina, tiene un nuevo encanto: festivales de arte y proyectos culturales permanentes organizados, la mayoría de ellos, por lugareños.
Así como el Xocomil, que se produce por lo general al mediodía, cuando los vientos cálidos procedentes del sur chocan con las masas de aire más frías del altiplano, formando remolinos que agitan las aguas de Atitlán, de igual manera los programas culturales están revolucionando a los pobladores —y turistas— de Santa Catarina, San Antonio Palopó, San Lucas Tolimán, Santiago Atitlán, San Pedro, San Juan, San Pablo, San Marcos y Santa Cruz La Laguna.
Estos pueblos contribuyen con sus grandes proyectos a la construcción de una sociedad participativa, consciente y orgullosa de su identidad. Así lo evidencia la investigación hecha por la periodista Gemma Gil para el reportaje Dfondo de esta edición.
La comunicadora entrevistó a varios impulsores de proyectos, entre ellos a Benvenuto Chavajay, conocido artista conceptual sampedrano ganador, en el 2002, del premio de la Fundación Botrán, quien tiene a su cargo el festival bianual para las artes Chi ya’, que desde hace cuatro años estremece las aguas del lago. Para este artista, el movimiento tendrá éxito si se convierte al lago en un polo cultural. |