Semanario de Prensa Libre • No. 196 • 06 de abril de 2008

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D viaje

Eslovaquia, otra cara de la vieja Europa
La también denominada República Eslovaca es un magnífico destino.

Por Mónica Martín-Tesorero

La República Eslovaca está situada en Europa central. Limita con la República Checa, Polonia, Hungría, Austria y Ucrania. Las primeras sociedades asentadas en estos territorios fueron ocupadas por los celtas y romanos. Los pueblos eslavos se establecieron en el siglo V, y el reino de Hungría —que abarcaba parte de su territorio— fue creado en el año 1000.

En 1536, Bratislava se convirtió en la capital, tras la expansión del Imperio Otomano. Ya iniciado el siglo XX, durante el período del Imperio Austrohúngaro, los eslovacos fueron presa de la represión cultural impuesta por Hungría.

Tras varios intentos de establecer la separación de Checoslovaquia y luchar por los derechos de ambos territorios, fue en enero de 1993 cuando Eslovaquia y Checoslovaquia se separaron, y emprendieron un nuevo camino como dos países distintos. El afianzamiento de Eslovaquia como miembro de la Unión Europea se estableció en el 2004.

El país tiene alrededor de cinco millones 500 mil habitantes, la mayoría de origen eslovaco y solo una minoría es de origen húngaro. Su paisaje montañoso tiene en los Cárpatos su principal estampa, con las famosas montañas Tatra, zonas de increíble belleza, que están cubiertas de grandes bosques.

Ciudades históricas bañadas por el Danubio

Este lugar está bañado por las aguas del Danubio, como uno de sus principales ríos. Entre los recursos naturales de los que dispone hay que tener en cuenta la existencia de metales, así como yacimientos de petróleo, carbón y gas natural. Entre sus ciudades históricas de especial belleza se encuentran Dudince, Kosice, Nitra, Piestany y, por supuesto, la magnífica Bratislava.

La capital eslovaca tiene un bello casco antiguo con palacios, fuentes y multitud de cafés en las calles. También se encuentra en Bratislava el viejo ayuntamiento, que se construyó a finales del siglo XIII, del que solo se ha conservado una torre, aunque en la actualidad está conformado por varios edificios de diferentes épocas. Dentro de este lugar se aprecia un mar de archivos de la ciudad, que se coronan con diversas exposiciones durante todo el año.

El castillo de Bratislava, situado en el casco antiguo de la ciudad, encima de una colina es un monumento al que se le conoce con el nombre de stol hore nohami, por su forma que aparenta las patas de una mesa. Dentro de éste se montan muchas exposiciones, entre las que destacan las del Museo Histórico y las joyas históricas.

La puerta de San Miguel en Bratislava es el único pórtico de las murallas medievales que se ha conservado hasta la actualidad. Utilizado como entrada a la ciudad, ha sido restaurada en diferentes ocasiones. En su cúspide tiene una escultura del arcángel San Miguel, creación de Peter Eller.

Pero en la capital no se encuentran solo grandes tesoros artísticos, también destacan el castillo Spissky en Levoca, o el museo del levantamiento nacional eslovaco en Banska Bystrica, que está dedicado al período entre 1938 y 1945, y que da importancia a los documentos de la lucha antifascista.

Pero una de las características primordiales de Eslovaquia son sus paisajes montañosos en los Cárpatos, que permiten desarrollar actividades como la escalada, esquí o caminatas. Así como el uso de kayaks y canoas en los ríos del país.

Desde la primavera hasta el otoño, se puede disfrutar de festivales al aire libre y apreciar el folclor eslovaco.

El desarrollo del sector turístico proviene de la promoción de las aguas termales, a través de balnearios y hoteles de tratamiento de aguas.

En el plano económico, hay que tener en cuenta que en Eslovaquia destacan los sectores de turismo e infraestructuras que junto a la automoción son los sectores más importantes del país.

Respecto de la automoción y electrónica de consumo, se está produciendo un gran avance con la apertura de fábricas de principales marcas automovilísticas, como Peugeot, Volkswagen, Whirlpool y Samsung.

La situación actual del país muestra una disminución de la inflación y del porcentaje de desempleo. Además, hay que destacar la importancia que tendrá para Eslovaquia su incorporación a la zona euro, a partir del 1 de enero del 2009.


   

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