Artículo acerca
de la línea férrea
En Primera Persona del 30 de marzo, el lector Pedro José Guzmán nos cuenta de su viaje a El Amatillo, Ipala. Menciona que el piloto del autobús, al llegar a Puerta Parada, km l6, dio testimonio de su fe (escuchaba coros cristianos a todo volumen), lo cual le desagradó. Pobre Pedro, lo evangelizaron a la fuerza, al menos, por ministerio musical. Él dice que es una falta de respeto la de este siervo de Dios. Seguramente a algunos comunistas, ateos u otros adoradores religiosos no les importa el evangelio. Los evangélicos, gracias a Dios, son los únicos que pregonan la paz en todo el mundo.
Byron Romeo RamÍrez
byroflomokia@hotmail.com
Excelente reportaje
Leí el reportaje Ojos y oídos al acecho. Es excelente. No me pierdo ningún domingo la revista. Sigan adelante con tan buenas publicaciones
MarÍa del Rosario de la Roca
chochidelaroca@hotmail.com
A propósito
En la columna A propósito, de la editora Viviana Ruiz, publicada en la edición del 16 de marzo, dice: “....el recogimiento espiritual que formaba parte de la otrora Semana Mayor es casi una tradición en peligro de extinción”. Es cierto que católicos somos menos que hace 35 años, cuando el loco del General volvió moda ser protestante, y todo el mundo renegó del catolicismo. Y no me extrañaría que de cada tres uno es católico y los otros son protestantes. Los curas tuvieron la culpa, metidos en la teología de la Liberación y por no querer atender sus deberes pastorales. Pero todos los renegados lo hicieron más por interés que por devoción.
Luis AragÓn
laragon1942@yahoo.com
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