El inmobiliario europeo tiembla
La crisis financiera de
Estados Unidos afecta la estabilidad inmobiliaria del
Viejo Continente.
Por The New york times
El sector inmobiliario europeo tendrá “correcciones severas y dolorosas”, particularmente en Reino Unido, España e Irlanda, según pronostica Standard & Poor's.
En el caso español, la agencia constata un “giro dramático” en la evolución del mercado, donde prevé una “inflexión brutal” que podría suponer caídas de precios de hasta 5 por ciento anual en el 2008 y 2009.
La Comisión Europea abrió una investigación en regla sobre las ayudas oficiales para salvar el banco británico Northern Rock, primera víctima europea de la crisis financiera derivada del colapso del crédito hipotecario de alto riesgo en Estados Unidos. Bruselas quiere verificar que las ayudas del Gobierno de Gordon Brown no lesionen la regla de la competencia.
El pasado septiembre, la imagen de centenares de clientes haciendo largas colas en todas las sucursales del Northern Rock para retirar sus ahorros dio la vuelta al mundo. En sólo 24 horas, los clientes del banco retiraron su dinero, 4 por ciento de sus depósitos.
La entidad se enfrenta en la actualidad a una reestructuración que implicará la reducción de su tamaño, con el objetivo de ser viable sin inyecciones de dinero público, y el despido de un tercio de sus dos mil empleados.
Antes de la crisis, el Northern Rock era el quinto banco hipotecario del Reino Unido. Ahora su máxima aspiración es sobrevivir. Vista la experiencia, la entidad decidió abandonar el área de negocio de las hipotecas de alto riesgo.
Desde septiembre ha llovido mucho. El banco estuvo al borde de la quiebra y tuvo que acudir a la reserva de emergencia del Banco de Inglaterra, por la falta de liquidez. Se le concedió un crédito (más de US$40 millones) por un período limitado de seis meses. Pero fue insuficiente. También fracasó la búsqueda de comprador, por lo que el Gobierno británico optó por la nacionalización de la entidad.
Siete meses después del comienzo de la crisis, con el banco que intentaba salir a flote, el Northern Rock sigue bajo la mirada de las autoridades de la competencia de Bruselas, que quieren asegurarse formalmente de que las ayudas concedidas por el gobierno laborista de Gordon Brown no suponen una acción ilegal, sobre todo tras haber recibido quejas de otras entidades bancarias.
Según fuentes del Ejecutivo comunitario, no se trata de poner más obstáculos al banco, sino de ofrecer seguridad jurídica. Entre los planes de la entidad está la devolución del crédito al Banco de Inglaterra y liberar al Gobierno de las garantías ofrecidas a los bonos emitidos.
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