Panorama del empleo
Algunos dicen que hay escasez de empleos y, de hecho, las estadísticas son negativas. Esto es lo que sucede en Guatemala.

Por roberto villalobos
infografía: mynor álvarez
Una pregunta con diversas respuestas: ¿Habrá en el mercado laboral alguna empresa que se interese en mis capacidades y conocimientos, y que esté dispuesta a darme un salario digno?
Algunos responderían que no hay nada en qué desarrollarse en el país y que, por lo mismo, desean emprender el peligroso viaje a Estados Unidos; ciertos jóvenes tomarían el reto de un nuevo trabajo sin importar el salario que se les pague, siempre que se respeten sus horarios de estudio; mientras tanto, los más experimentados y desempleados dicen que las empresas sólo contratan personal joven o a quienes tienen algún contacto dentro de la empresa oferente. ¿Quién tiene la razón? ¿Cuál es la realidad actual del mercado laboral en Guatemala?
Este es el panorama
Estadísticas del Ministerio de Trabajo y Previsión Social proyectan que, durante el 2008, el desempleo abierto alcanzará el 5.5 por ciento dentro de la Población Económicamente Activa (PEA), que son aquellas personas que tienen alguna ocupación o que buscan un empleo activamente. La PEA en Guatemala la conforman poco más de cinco millones de personas, mientras que las ocupadas son casi 4.9 millones.
Un factor preocupante es que hay un incremento visible en la tasa de subempleo, es decir, personas que no trabajan todo el tiempo, a pesar de que podrían hacerlo. En el país, el subempleo total puede que alcance más del 55 por ciento. Los más afectados son las personas entre los 31 y 50 años, y los que podrían conseguir algún trabajo con mayor facilidad son aquellos con una edad comprendida entre los 19 y 30 años.
Carolina Castellanos, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Guatemalteco Americana (AmCham, siglas en inglés de American Chamber of Commerce), confirma el pronóstico acerca de la subida en la tasa de desempleo para finales de este año, y que la tendencia de las empresas es de contratar gente joven.
Al respecto, Juan Carlos Quan, gerente de unidad de negocio de la reclutadora de personal Manpower, indica que “en Guatemala, como en el resto de países latinoamericanos, muchas empresas no valoran la experiencia de los más grandes, como sucede en países europeos o asiáticos; por ello, se hace necesario concienciar (a los empleadores) de que la vida productiva de una persona puede llegar, incluso, más allá de los 60”.
De hecho, existe la Fundación Manpower, que promueve plazas de empleo para gente mayor de 40 años, además de aquellos que tienen dificultad por encontrar un puesto debido a alguna discapacidad.

Atracción de capital
Para la creación de nuevos empleos se hace necesaria la inversión extranjera. Según la agencia de promoción de inversiones Invest in Guatemala, desde el 2005 han sido creados poco más de 19 mil nuevos empleos, principalmente en empresas dedicadas a atención al cliente (call-centers) y de manufactura. En conjunto, estos dos ramos representan el 71.4 por ciento del total de nuevas plazas atraídas por esa institución. Durante esos años se han invertido unos US$840 millones.
Rodolfo Batres, director ejecutivo de la mencionada institución, destaca que para este año se espera crear unos dos mil nuevos puestos de trabajo, principalmente en los call-centers, así como una inversión de otros US$550 millones entre diversos sectores productivos.
Para Batres, Guatemala ofrece muchos atractivos: variedad climática, lugares paradisíacos, una cultura única en Centroamérica, mano de obra capacitada y suficiente infraestructura.

De igual forma, Castellanos refiere que el Gobierno debe generar un buen clima de negocios a través de la existencia de certeza jurídica, con un sistema de justicia transparente y ágil; asimismo, brindar seguridad, pues la falta de ésta ahuyenta las inversiones.
El economista Manuel Ayau también resalta la necesidad de eliminar el Impuesto Sobre la Renta (ISR), pues además de frenar las inversiones extranjeras, reduce los salarios del trabajador. “Si se quiere desalentar la inversión, entonces se impone un impuesto al rendimiento”, tal como lo hace el ISR, indica. Para Ayau, sólo hay una manera de atraer capital: “Crear un ambiente en donde el inversionista gane más; si se le aprueban impuestos a las ganancias, en pocas palabras, lo que se les dice es: ‘Váyase con su dinero a otro lado’”.
Jóvenes bilingües
La nueva “moda empresarial” son los centros de atención al cliente, por lo que se convierten en potenciales fuentes de empleo para el país. Guatemala tiene excelente infraestructura de telecomunicaciones, lo que la hace competitiva. Además, tiene ventaja geográfica respecto de India y República Checa —sus principales competidores en el ramo—, pues coloca al país con similar zona horaria a los Estados Unidos, los mayores inversionistas de call-centers.
Estas empresas reclutan mayormente a personas recién graduadas, a partir de los 18 años. De hecho, estos jóvenes prefieren empezar su carrera profesional en estas compañías, ya que les permite cierta flexibilidad de horario, o al menos compatibles para continuar sus estudios. Sin embargo, la desventaja es que estas empresas requieren que sus trabajadores dominen el idioma inglés, el cual no está difundido entre la población. Batres refiere que sólo 15 por ciento de la población universitaria lo habla y escribe, y eso que quienes llegan son solo el 1 por ciento de todos los guatemaltecos. El inglés es el idioma preferido para los negocios en el mundo, por ello, quienes lo dominan tienen más y mejores ofertas de trabajo.
Los expertos recomiendan al Gobierno e instituciones privadas reforzar el nivel de dicho idioma. Incluso, un tercero hace más competitiva a la persona.
Inconveniente cultural
“Todavía hay mucha discriminación, principalmente hacia el sector indígena”, ejemplifica Castellanos, quien añade que el o la indígena que desea ingresar al mercado laboral debe esforzarse aún más para poder conseguir las mismas oportunidades de empleo.
Alejandra Ibargüen, gerente general de tecoloco.com, una empresa de reclutamiento de personal a través de Internet, reconoce que los empresarios carecen de políticas definidas para evitar la discriminación.
Pero no sólo esta porción de la población es la afectada, pues, en ocasiones, durante una entrevista de trabajo, los posibles empleadores se dejan llevar por la forma en que el candidato se ve físicamente: si es alto, bajo, rubio o moreno; esas características, cualesquiera que sean, no deberían implicar algún impedimento para obtener un empleo. La multiculturalidad, diversidad de géneros y edades resulta conveniente, ya que “hay diferentes experiencias, estilos de vida, puntos de vista. Todo esto enriquece a una empresa”, añade Ibargüen.
Por otro lado, en los últimos años se ha dejado de contratar a personal de 40 años en adelante, ya que no se le considera “tan dinámico como un joven”. Esto, por supuesto, es un mito, pues una persona mayor también tiene dinamismo y creatividad. Tampoco se debería discriminar a alguien por su preferencia sexual.
Quan también destaca un factor negativo en la cultura del guatemalteco: el conformismo. “Hemos visto principalmente a personas de escasos recursos que, aun cuando están muy necesitados de dinero, hay que rogarles para que acudan a una entrevista de trabajo o incluso para que vayan a trabajar.

Muchos esperan que con sólo levantar las manos al cielo les caiga una bolsa llena de dinero y eso, claro, no va a pasar; se necesita trabajar para conseguirlo”, comenta. Ibargüen coincide: “Hay gente que pasa penas y cuando está a punto de tener un trabajo, se echa para atrás y dice que no es lo que esperaba o que le desagrada trabajar los fines de semana; hace falta actitud agresiva, competitiva y con ganas de salir adelante”, expresa
Así pues, aunque a veces sea difícil conseguir un trabajo, sí los hay, pero también se debe tener una actitud positiva y mucha disposición para entrar a luchar, porque las cosas no son gratis y requieren de esfuerzo.
¡Contratado!
Formas de
encontrar trabajo
La Cámara de Comercio Guatemalteco Americana (AmCham) recluta personas a través de su departamento de Job Search Center (Centro de Búsqueda de Empleo), en el cual los aspirantes llevan su currículum y ellos se encargan de divulgar su información con las empresas afiliadas; este servicio tiene un costo, de acuerdo al nivel académico del candidato. De similar forma funcionan varias empresas especializadas en recursos humanos.
La población también puede acudir a las ferias de trabajo, las cuales son anunciadas en los medios de comunicación. Otra forma de búsqueda es a través de Internet: varias empresas ofertan ahí plazas de empleo. Se las encuentra en páginas como www.tecoloco.com o www.guatempleos.com.
“El salario mínimo
es una crueldad”

El economista Manuel Ayau está totalmente en contra de imponer, por ley, un salario mínimo; sin embargo, sus razonamientos no están ligados a caprichos o por defender los intereses de un determinado sector económico, sino por puro razonamiento de oferta y demanda; una ley que, en definitiva, no podría nunca regular un ente gubernamental.
¿Qué es, en realidad, un salario mínimo?
Es una prohibición para dar empleo a una persona por equis cantidad de dinero. Si una empresa no puede pagar lo estipulado, entonces está privada de emplear. Además, el efecto que eso ocasiona es que los salarios del mercado bajen.
¿Por qué?
Porque el Gobierno no puede obligar a nadie a dar empleo por un trabajo que no vale un salario mínimo. Lo único que logra es dejar sin empleo a los menos calificados y aumentar la oferta de trabajo, cuyo efecto es empujar a todos los demás salarios para abajo.
¿Entonces no hay ningún beneficio al imponerlos?
No; el salario mínimo solo causa desempleo. Cierta vez vi por televisión cuando interrogaban a una señora: “Suponga que el efecto del salario mínimo fuera de disminuir los salarios del país, ¿aún así estaría a favor de él?”, a lo que ella contestó, entusiasta: “¡Sí, porque el salario mínimo esto!, !que el salario mínimo el otro!... ¡que los pobres trabajadores... !” A la gente solo le importa el salario mínimo y no le interesan los efectos; está impresionada con el nombre, y el nombre no hace la cosa. Siempre se busca un nombre bonito para las leyes; si esa ley se llamara “Ley para disminuir los salarios del país”, todos estarían en contra.
¿Qué otros efectos son los ocasionados?
El salario mínimo también fomenta la informalidad (el sector laboral informal), porque ahí no se tiene que pagar nada, solo lo suficiente para cubrir los costos.
¿De qué manera habría de definirse el salario?
Lo debería definir la oferta y la demanda. El empresario no tiene la culpa de que el país entero tenga salarios bajos, pero hay sectores que no están interesados en que éstos suban.
¿Qué sectores?
Por ejemplo, los sindicalistas, ya que si todos los trabajadores están bien, se acabó el trabajo para ellos. Y el Gobierno no hace nada porque les tiene miedo.

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