Semanario de Prensa Libre • No. 213 • 03 de agosto de 2008

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D cultura

Extremo virtuoso
Millenium alternará con Orquesta Bach,
de Leipzig

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Por Juan Carlos Lemus

Hablar de excelencia musical, en nuestro país, es hablar de la Orquesta de Cámara Millennium. Guatemalteca de trayectoria internacional, en su historial destaca que se ha dedicado a “valorizar las expresiones de las culturas nacionales a través de la historia”.

En efecto, desde que fue fundada en 1992 por los maestros Dieter Lehnhoff y Cristina Altamira, su repertorio abarca todas las épocas históricas, “rescatando así del olvido verdaderos tesoros musicales surgidos en Guatemala, desde la época prehispánica hasta la actualidad”.

Lehnhoff, quien concede esta entrevista, llevará a cabo el estreno mundial de su Concierto para Piano y Orquesta No. 2, una noche de gala en la que Millenium actuará junto a la orquesta de cámara Bach, de Leipzig.

El maestro recién fue invitado especial al XV Festival Latinoamericano de Música en Caracas, una de las vitrinas más significativas de la creación musical contemporánea en América Latina.

Su Concierto para Piano y Orquesta No. 1 acaba de ser interpretado con la Orquesta Filarmónica de Venezuela, y además participó, como orador principal, en un concierto de música barroca hispanoamericana y guatemalteca en Flagstaff, Arizona, donde su esposa, la mezzosoprano Cristina Altamira, hizo una virtuosa interpretación de canciones y arias del barroco paraguayo, peruano, mexicano y guatemalteco.

¿Qué nos puede contar de su Concierto para Piano y Orquesta No. 2?

Es una obra muy energética, de sabor actual y estilo posmoderno. Incorpora elementos estilizados del blues, del jazz y del tango, y su actitud es a menudo irónica. El primer movimiento, una Toccata, da inicio con una melodía insistente.

En contraste con esta enérgica actividad, el segundo tema introduce un ambiente un tanto nostálgico de sabor urbano, antes de desarrollar las ideas musicales entre el pianista y la orquesta, y volver a la motricidad inicial.

El segundo tiempo es un Nocturno muy misterioso, en el que afloran sonoridades oníricas que se van intercambiando entre el pianista y varios solistas de la orquesta. El tercer movimiento, titulado Capriccio, parte de unos pasajes caprichosos del pianista que van provocando más y más la participación de la orquesta, cuya intensidad va en aumento en un continuo diálogo con el solista, que en toda la obra tiene amplia oportunidad de desplegar su virtuosismo.

Compuse esta nueva obra a solicitud del Instituto Superior de Arte de Costa Rica. A raíz del éxito considerable del estreno de mi Concierto No. 1 en el Teatro Nacional de Costa Rica en mayo del 2007, el gran pianista y pedagogo ruso Alexandr Sklioutovski y un grupo de maestros allegados al Instituto me propusieron la composición de una segunda obra en ese estilo.

¿Tiene algún enlace temático, o ritual, con su Concierto para Piano y Orquesta No. 1?

Con el Concierto No. 1 encontré en el 2005 un lenguaje musical personal con el que me siento muy a gusto como medio expresivo. El estilo que desarrollé en esa obra contiene, desde luego, elementos de mi formación en la música contemporánea europea, combinados y contrastados con ideas surgidas de la experiencia del jazz y otras expresiones actuales urbanas.

Lo que tienen en común ambas obras es, por un lado, ese nuevo estilo activo y energético, y por otro su actitud irónica y su sentido del humor. Pienso que ambas obras reflejan y evocan ambientes y experiencias de la vida ajetreada que llevamos en las grandes ciudades del mundo actual.

¿Cómo la escribió?

El método que utilicé en ambas obras es inventar, estructurar y componer el primer movimiento directamente en partitura completa para piano y orquesta. Una vez terminado, realizo la versión para dos pianos para el estudio y aprendizaje de la pieza, e inmediatamente la envío al pianista elegido para el estreno mundial. Mientras compongo el siguiente movimiento, el pianista ya puede estudiar y memorizar el primero.

De la misma manera, envío el segundo movimiento en cuanto lo termino, y empiezo a componer el último. De esa forma el aprendizaje de la obra por parte del pianista es casi simultáneo a mi trabajo de composición. He compuesto los dos conciertos para el Instituto Superior de Artes, adscrito a la Universidad Nacional de Costa Rica, que es sin duda una de las mejores escuelas de virtuosismo pianístico que existen en la actualidad. Casi todos los pianistas que han pasado por sus aulas han sido laureados en certámenes nacionales, regionales e internacionales, y han desarrollado impresionantes carreras como concertistas.

Sergio Sandí, quien será nuestro solista en el concierto del 13 de agosto, es uno de los virtuosos laureados, Premio Nacional de Música de Costa Rica como mejor instrumentista y ha ganado certámenes internacionales. Estudió toda su formación de licenciatura con los maestros rusos Alexandr Sklioutovski y Ludmila Melzer.

Actualmente concluye la Maestría en Piano en la Manhattan School of Music de Nueva York.

Aparte del piano, ¿cuáles son los instrumentos predominantes?

La orquesta que utilizo en mi Concierto No. 2 es la usual formación clásica sinfónica, con algunas adiciones. En el primer movimiento participan también dos saxofones, lo cual es muy importante para dar a la orquesta el sabor urbano y evocativo del jazz y del blues. También un grupo de tambores llamados tom-toms están en continuo uso, punteando y energizando la textura musical.

En el Nocturno, de ambiente misterioso, el pianista interactúa mucho con el clarinete bajo, el corno inglés, el vibráfono, el triángulo y una maraca, entre comentarios de los fagotes y las flautas, con ocasionales intervenciones de las secciones de cuerda. El caprichoso movimiento final nuevamente hace uso de la orquesta completa.

En la segunda parte, los músicos alemanes y la Orquesta Millennium actuarán bajo su dirección, ¿qué interpretarán y qué puede esperar el público de esa fusión?

En la segunda parte se juntarán las dos orquestas para tocar la Sinfonía del compositor clásico guatemalteco José Eulalio Samayoa y mi mencionado Concierto No. 2 para piano y orquesta, con el pianista Sergio Sandí como solista.

El concierto en conjunto concluirá con una obra mía de sabor criollo que ha gustado mucho, un danzón que se llama Tardes de feria. Esta obra fue premiada en el 2005, en el Certamen del día del Compositor de la Asociación Guatemalteca de Autores y Compositores Agayc.

Para el público será sin duda una experiencia muy estimulante poder ver actuar juntos a destacados músicos de ambos países, interpretando música de diferentes estilos y ambientes culturales.

Son 16 años los que tiene la orquesta de cámara Millennium, ¿cómo se siente al respecto?

Ha sido una tarea enormemente satisfactoria poder trabajar durante todos estos años con excelentes músicos que he seleccionado entre los mejores del país. Entre los logros más señeros se encuentra el haber realizado las primeras grabaciones digitales de música histórica hasta entonces inédita de Guatemala, y haber ofrecido infinidad de conciertos en los cuales logramos poner a la misma altura la música de Guatemala junto a la de la herencia clásica universal.

Concierto

  • Miércoles 13 de agosto, a las 19.30 horas, en el Auditorio Juan Bautista Gutiérrez de la Universidad Francisco Marroquín.
  • Alternarán la Orquesta de Cámara Bach de Leipzig, Alemania, y la Orquesta Millennium de Guatemala bajo la dirección del maestro Dieter Lehnhoff.
  • Las entradas a esta gala musical, a beneficio de los niños con lesión cerebral. Admisión: Q400 Boletos a la venta en el Hotel Marriott.
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