Semanario de Prensa Libre • No. 213 • 03 de agosto de 2008

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D mundo

Glorioso fango
El planeta futbol muestra su faceta más sucia: el swamp soccer.

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redacción revista d

El mundo está acostumbrado a ver el futbol en verdes terrenos de juego, en donde los jugadores corren a gran velocidad y lanzan auténticos cañonazos hacia la portería contraria. También existen otras variedades de ese deporte, como el de sala o playa; sin embargo, si el espectador pensó que eso era todo, se equivocó, pues los escandinavos quisieron hacer algo diferente: practicarlo sobre el lodo.

Esta surgió a finales de la década de 1980, en los pantanos de la gélida Finlandia. El llamado Swamp Soccer se practica sobre una superficie de barro, con al menos 30 centímetros de espesor, donde cada equipo está integrado por seis jugadores: cinco de campo y el guardameta.

La esencia del futbol tradicional se mantiene, solo que los dos tiempos de juego varían entre 10 y 12 minutos cada uno; además, los saques de banda, de esquina y las faltas se hacen con la mano.

La fuerza y la habilidad son, en definitiva, indispensables para practicar este deporte, el cual, de hecho, nació como un ejercicio experimental, para aumentar la fuerza física. Algunos dicen que lo introdujeron los esquiadores, quienes, en los meses de verano, se entrenaban en las ciénagas, ante la falta de nieve.

Los equipos pueden integrarlos solo hombres o mujeres, o pueden ser mixtos. La vestimenta suele ser un uniforme tradicional, aunque, en ocasiones, los excéntricos juegan con disfraces.

Torneos

El primer torneo se llevó a cabo en 1997, y participaron 13 equipos. El deporte generó tal fanatismo que en el campeonato mundial de este año participaron 340 cuadros, con unos cinco mil jugadores que disputaron mil 300 partidos en 22 campos de barro. Los encuentros se disputaron en el pantano Vuorisuo, en Hyrynsalmi, a unos 600 kilómetros de Helsinki, capital finlandesa. Ese sitio fangoso es considerado el “Maracaná” del futbol en lodo, en el que unos 30 mil espectadores eufóricos asistieron a los partidos.

Una pregunta que surge es que, entre tanto sudor y lodo impregnados, ¿quién se anima a lavar la ropa?

Futbol playero

En las playas de Río de Janeiro, con el Cristo del Corcovado como fondo, juegan, con los pies descalzos, miles de brasileños, sin que la ardiente arena les moleste. El futbol de playa también tiene su propio campeonato mundial, cuyo protagonista es Brasil, que recientemente alcanzó el primer lugar en Marsella, Francia. Solo fue en la primera edición, en el 2005, cuando los galos pudieron subir al podio. Esa ocasión es considerada por los cariocas como un mero accidente, de esos que suceden de vez en cuando.

Futsal

Esta es la modalidad más veloz del llamado deporte rey. Muchos futbolistas profesionales como Ronaldinho Gaúcho dieron sus primeras patadas en esas canchas, donde, según han comentado, es difícil practicarlo, por el reducido espacio en el que hay que jugar.

En 1989 se organizó el Primer Campeonato Mundial de Futsal, en Holanda, promovido por la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA). El ganador no podía ser otro: Brasil, destacado prácticamente en todas las variantes futbolísticas. De hecho, los cariocas vencieron en las siguientes dos ediciones, la de 1992, en Hong Kong, y la de España, en 1996. Fue hasta el 2000 cuando hubo nuevo campeón: los españoles, que, en un aguerrido juego, vencieron a los brasileños 3 a 2, en el Domo de la Zona 13, cuando se organizó el torneo mundial en Guatemala. En esa ocasión, en las fases previas, Brasil apabulló al país, con un 29 a 1. Un mal recuerdo para los nuestros.

Una vez más, España ganó el título mundial en Taipei 2004. Ahora, en el torneo que se efectuará en Brasil este año, Guatemala espera tener una participación digna.


   

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