Semanario de Prensa Libre • No. 215 • 17 de agosto de 2008

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D cultura

Aptas para menores
Las crónicas de los viajes del escritor guatemalteco por esos países fueron presentados por editorial Cultural.

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Por roberto villalobos

Parte vital de la formación cultural de los niños es el teatro, aseguran los expertos. Sin embargo, esta expresión artística ha experimentado un descenso desde finales de los años ochenta, principalmente por la influencia negativa —hasta cierto punto— de la televisión, el cine y los juegos de video sobre la conducta de los más chicos.

Los dramaturgos coinciden en la necesidad de dar un nuevo impulso al teatro para niños, para así lograr que las salas se llenen y asegurar un futuro rico en cultura.

Época dorada

Corría el año 1951 cuando el actor René Molina empezó a trabajar dentro del programa para niños del Teatro Arte de Guatemala. En ese entonces se hacía un sencillo espectáculo de títeres. Luego, por varios años, hizo un programa radial infantil, en la TGW . En 1958 viajó a Estados Unidos para continuar con su instrucción. “Tra ba j é en el San Francisco Players Guild, un grupo profesional dedicado a dramatizar obras de la literatura universal para niños”, cuenta .

De regreso en Guatemala (1962), se puso manos a la obra. En las instalaciones del Ballet Guatemala y la Escuela Nacional de Danza se efectuaron los primeros ensayos de La Cenicienta, escrita por Charles Perrault. El 12 de mayo de ese mismo año, con un lleno completo en el Conservatorio Nacional, se estrenó la obra. Una ovación dio punto final a la presentación; el éxito fue rotundo. Norma Padilla, supervisora de teatro en educación estética, dijo en el auditorio: “Somos testigos del nacimiento de un teatro nuevo, el dedicado a los niños”.

¿Y la inocencia infantil?

“La televisión (en los años sesenta) prácticamente era inexiste n te”, refiere Molina, ahora secretario general de la Universidad Popular. Por ese motivo los pequeños buscaban más al teatro. “Incluso, los niños de antes eran más ingenuos”, comenta. Y es que los chicos de ahora se relacionan con la tecnología, por lo que en el teatro necesitan ver efectos especiales, una buena iluminación, música y perfectos disfraces. “Ellos son un público muy exigente y, definitivamente, es el más difícil de todos”, indica Georgina Pontaza, productora del Teatro Abril. Con ella coincide Claudia Jiménez, actriz de Teatro en Tu Fiesta —un grupo mexicano que actúa en eventos privados para los chicos guatemaltecos —. “Ahora es más difícil hacer teatro, pues los niños ya no se la creen tanto; son mucho más despiertos”, apunta.

En cartelera

  • El flautista m á g i co . Todos los domingos de agosto, a las 11 horas, en la Universidad Popular (UP).
  • El ladrón de palabras, domingo 23 de agosto a las 16 horas, en la UP.
  • Aladino. Todos los domingos de agosto y septiembre, a las 11 horas, en el Teatro Abril.
  • Panchorizo . Teatro Dick Smith del IGA; todos los sábados (16 horas) y domingos (11 horas), hasta el 14 de septiembre.
  • Teatro en tu fiesta, con shows privados para niños: www.teatro entufiesta.com.gt
  • Un cuento de Navidad y El Cascanueces, dirigido para la época a empresas y centros comerciales. (Sociedad Estética Teatral, Tel.: 2439- 069 0).
  • El precio de las entradas, por lo regular, están arriba de los Q30.

Además, a ellos no les atrae tanto este tipo de arte, quizás por culpa de sus padres, pues se limitan a llevarlos al cine a ver las trilladas películas de Hollywood. “Para ver a Batman se hacen enormes filas, mientras que para ingresar a una sala teatral, se la piensan hasta dos veces”, reclama Molina. De hecho, los pequeños de ahora no saben qué es un programa de teatro, ese papelito que se da en la entrada con una reseña de la obra, expresa Miguel Cuevas, un reconocido actor en el ramo infantil.

A pesar de los obstáculos, la inocencia de los infantes no se ha perdido. “Si entregas tu corazón en el escenario, si se demuestra sinceridad, ellos te ponen atención, y te lo agradecen con aplausos muy entusiastas ”, señala Erick Frías, un joven actor.

Así es el teatro infantil

  • Los diálogos son cortos y sencillos, con gran dinámica en la trama.
  • Iluminación, sonido y efectos especiales son importantes.
  • El teatro guiñol, para chicos de 4 a 7 años, tiene una duración de 10 a 15 minutos.
  • Obras para niños de siete años en adelante, de 45 a 60 minutos.
  • En el teatro, los pequeños pueden hacer un diálogo directo con los actores.

 

Nuevas tendencias

Algunos productores consideran que el teatro para niños no apasiona como antes; sin embargo, otros exponen que las salas tienen una demanda aceptable, en gran parte debido a la calidad de las obras. No obstante, Ericka Urízar, de la Sociedad Estética Teatral, admite que el teatro se ha vuelto elitista: “La razón es que, debido a los costos de producción, las entradas son más caras; el montaje debe ser tan bueno para que los pequeños no digan ‘qué chafa’ ”.

Además, las tendencias del teatro clásico han variado con el pasar del tiempo. Como narra Cuevas, las obras actuales son comerciales. Urízar argumenta que “si no se alinean a las producciones de Disney, por ejemplo, se va directo al fracaso”. De esa cuenta que la mayoría de obras existentes estén basadas en el imaginario estadounidense. Incluso, en Guatemala solo Ricardo Estrada se ha dedicado, de forma constante, a escribir literatura teatral para niños.

Esta nueva línea ha alcanzado también a los actores: “Hay algunos a los que no les gusta bajar a fotografiarse con los niños; sienten pena, como si fueran a hacer el ridículo; eso no es cierto, porque esa actividad forma parte de su trabajo”, sentencia Cuevas.

Sin embargo, grupos como Teatro en Tu Casa han revolucionado de manera efectiva el montaje teatral: la modernidad y frescura se siente. “No - sotros llevamos a famosos personajes hasta la casa de los niños. ¡Qué más pueden pedir!”, exclama Frías.

Lo que se mantiene igual es que hay un teatro infantil en donde se muestra la magia y la fantasía, pero también existe el estudiantil, en la que se montan dramatizaciones de hechos históricos, como la vida de Cristóbal Colón.

Pero como dice Ivonne López, coordinadora del Teatro del Instituto Guatemalteco Americano (IGA), “los artistas siempre deben recordar la importancia de la interacción con los chicos; ellos, por su parte, tienen el derecho de gritar, de reír y de expresar emociones en la sala. Esa es la verdadera riqueza del teatro infantil”.

Además

  • El teatro dirigido a niños puede ser actuado solo por adultos. En algunos casos, como en Blancanieves y los siete enanitos , dramatizan grandes y chicos. Asimismo, en instituciones como la Universidad Popular o la Sociedad Estética Teatral se enseña a los pequeños a actuar.

 

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