Semanario de Prensa Libre • No. 215 • 17 de agosto de 2008

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En tercera persona

El señor musical
Este personaje tiene 36 años de vida llena de ritmos

Imagen
Foto Prensa Libre: Ana Martínez

Transcurría 1972, y el joven Manuel Rodríguez, entonces de 24 años, buscaba un empleo para mantener a su esposa y a su hijo de dos meses de edad. El destino lo llevó hasta Musical, un almacén dedicado a la venta de discos de música, ubicado en la 13 calle y 10a. avenida de la zona 1. “Empecé como mensajero, con un sueldo de Q40”, cuenta. “Tenía que viajar hasta las zonas 13 ó 14, que en aquellos tiempos aún eran trayectos muy largos”.

Manuel recuerda que en la década de los 70 los discos de acetato o long play (LP) se vendían a Q1 o Q3. Con nostalgia dice: “Ahora no es como antaño, pues aquí, antes de abrir, la gente estaba afuera haciendo fila para entrar y comprar el disco de moda; ahora recurren a la piratería y se olvidan de la calidad ”.

Los Beatles, Chicago, Queen, Creedence o Pink Floyd tocaban en la radio, algo muy tranquilo para la juventud actual, pero entonces sus ritmos se consideraban como una “desvergonzada ”. “A mí sí me gustaban”, confiesa.

Al poco tiempo, Manuel dedicó la mayor parte de su jornada laboral a la atención de los clientes dentro de la tienda. Conoció tanto que ahora, si se le pregunta por cualquier género clásico, responde sin dudar: desde Beethoven y Mozart hasta Andrea Bocelli y la famosa colección de Putumayo. De hecho, la tienda que él atiende se especializa en música clásica. “Nuestros clientes son exclusivos; los muchachos de ahora solo tienen en mente cosas como el reggaetón”. A él le encanta escuchar música instrumental, en especial la marimba.

A pesar del avance de la tecnología en materia de almacenamiento de música, declara que no tiene un iPod, según él, porque nunca le ha llamado la atención. “Mi hijo sí tiene uno y ofreció comprarme otro, pero yo le dije que no; en ese sentido me quedé atrás”, expresa.

Aunque le fascina lo que hace, piensa en jubilarse pronto, con la promesa de nunca olvidarse de la música. Manuel, por último, aconseja a los muchachos a trabajar fuerte y buscar la superación continua, pues solo así lograrán sus objetivos.

(RV)

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