Mezcla de investigación y arte Fotografías y
pinturas que
componen esta
exposición,
muestran la historia
de un hecho
trágico que
se vivió durante
el conflicto armado
interno.
Fotos: Julieta Sandoval
Marlon García Arriaga
tenía 10 años de edad
cuando sucedió la
masacre de Panzós,
Alta Verapaz (29 de
mayo de 1978). Ese acontecimiento,
que conoció a través de los medios
de comunicación, quedó grabado en
su mente. Treinta años después la
reproduce a través de fotografías y
pinturas.
“No quería quedar descalificado
como si se tratara de un artista que al
mostrar la guerra solo se deja llevar
por los sentimientos”, cuenta. Por
ello, durante 10 años efectuó una
investigación para conocer los detalles
de ese hecho. “Se decía muc
h o”, comenta, como que fueron
cientos o hasta miles los muertos.
La
Comisión para el Esclarecimiento
Histórico registró 53 personas fallecidas
y 47 heridos. “Debía buscar
la verdad, saber cuáles fueron las
causas que motivaron la matanza”,
indica. Después de haber leído periódicos
de la época, entrevistar a
quienes estuvieron cercanos al suceso
y tener acceso a archivos, pudo
co ntestar esas preguntas y plantear la
tesis de que “mientras los campesinos
sufrían represión, muerte y desplazamiento
por exigir el derecho a tierras
en donde habían vivido por años, a la
empresa minera International Nikel
Company (INCO) se le da una concesión
de 410 kilómetros cuadrados y
muchos privilegios, la cual empieza a
funcionar un año antes de la masacre”,
ex pl i c a .
Imágenes de hechos
J. Edgar Hoover fue la persona que estuvo al frente de la Oficina Federal de Investigación (FBI), durante más tiempo, 48 años (1924-1972). Tomó la dirección a los 29 años y solo salió de allí cuando murió a los 77. Sus sucesores tienen limitado el mandato a un máximo de 10 años.
La exposición Panzós, 30 años
después es una propuesta que García
califica como política, pedagógica
e histórica a través de una
presentación creativa que hila elementos
como la explotación minera
del níquel, la expropiación de tierras
y la represión política, para mostrar
una realidad. Está compuesta por 60
fotografías, muchas de las cuales las
tomó Marlon García cuando fue fotógrafo
de la Fundación de Antropología
Forense asignado a la exhumación
en 1997, otras son de archivos privados.
“Trato de presentar hechos
con temáticas entre 1978 y 20 0 7,
pero también se da un antes para
contextualizar al espectador, en especial
sobre la cultura q’eqchi”,
ag rega.
Algo más
> Durante tres años trabajó como fotógrafo de la Fundación de Antropología
Forense (FAFG), por lo que participó en varias exhumaciones. También
estuvo en la Diócesis de Quiché. Empezó a tomar fotografías a los 17 años,
antes de eso, ya pintaba.
> Panzós, 30 años después es su segunda exposición de esta temática, la
primera fue una sobre la masacre de Chel, Chajul. La próxima será sobre un
estudio de mujeres del siglo XIX. Siempre fusiona fotografías y pinturas.
> Las obras de la Masacre de Panzós serán expuestas en octubre en la casa
Noj de Quetzaltenango. Además se presentó en Canadá.
Seis pinturas al óleo se suman a
las fotografías. García cuenta que
después de mirar cientos de negativos, en los cuales siempre sobresalían
las mujeres, quienes se
convirtieron en las protagonistas al
pedir justicia por lo sucedido en la
masacre, fueron la mayor parte de su
motivación para hacer las obras. Además
de dar a conocer su investigación,
los cuadros fueron un proceso de
desahogo.
Las fotografías son impactantes,
por ser de guerra, pero las
pinturas son relajantes. “En las mujeres
se miraba vida y resistencia. Me salieron
con mucho color y muestran
alegría, sin embargo, tienen mucho
significado”, indica.
Como artista necesitó hacer una
investigación casi académica para
tener la seguridad de lo que presentaría.
Sin embargo, en esa búsqueda
encontró a algunos científicos
que se opusieron a su trabajo
por ser el de un artista. Los del
movimiento social le dijeron que su
obra necesitaba más denuncia, “póngale
más sangre” le decían. Y los
artistas aseguran que aquello que
tiene que ver con política y ciencia
ya no es considerado arte. “Para mí,
la ciencia y la verdad son inspirad
o ra s ”, argumenta.
La última tecla El edificio del Instituto Nacional de la Marimba
está por iniciar su fase final.
Por: Francisco Mauricio Martinez
Foto: Carlos Sebastián
La oportunidad de aprender
a tocar el instrumento
autóctono de manera académica
se podrá concretar
hasta finales del próximo
año, cuando entre a funcionar
el Instituto Nacional de la Marimba,
el cual está a punto de iniciar
su cuarta fase. Este proyecto será el
primero especializado en ese instrumento
que opere a escala de
L at i n oa m é r i c a .
Aunque no se tiene certeza de
cuántos aspirantes podrán ingresar,
Vicente González, responsable interino
de la Marimba de Bellas
Artes, calcula que podrían atender
a entre 500 y mil estudiantes,
divididos en dos planes.
Uno, de
lunes a viernes, de 14 a 18 horas, y
otro, los sábados, de 9 a 18 horas.
Uno de los objetivos de la escuela
es que quienes aprueben el
pénsum de estudios, obtengan el
título, a nivel medio, de Maestro en
Arte Especializado en Marimba,
avalado por el Ministerio de Cultura
y Deportes.
En la actualidad, el edificio está
a la espera de la empresa que se
encargue de darle los toques finales.
Para concluir estos trabajos
se cuenta con Q3 millones que
fueron presupuestados por el Congreso
de la República.
Se considera que el edificio tendrá
un costo aproximado de Q7.5
millones, y que cuando ya esté
concluido, se solicitarán otros Q2
millones, para equiparlo y contratar
personal.
La primera piedra de la obra,
diseñada por el maestro Efraín Recinos
y erigida dentro del Centro
Cultural Miguel Ángel Asturias, fue
puesta el 1 de agosto del 2005, y tres
años después, aún se deben esperar
15 meses más para que empiece a
funcionar el centro de estudios.
Centro músical
> La construcción tiene tres pisos,
en los cuales funcionará, entre
otros ambientes, una sala especial
de conciertos al aire libre, el
museo etnográfico e interactivo y
el taller de fabricación artesano-
industrial de marimbas.
> En el edificio se concentrarán la
Escuela Nacional, el Centro Mesoamericano
de Investigaciones y
el Museo Nacional, todos de la
marimba.
> También será sede central de la
Marimba de Bellas Artes, y se tiene
previsto gestionar una radioemisora
para la difusión, fomento y
rescate del instrumento nacional.
“Este proyecto será el
primero que opera en
Latinoamérica, especializado
en marimba”.
Vicente González,
marimba de Bellas Artes
Indagación psicológica
Una familia venida
a menos esconde,
tras rígidos principios
y convencionalismos,
el miedo a
una sombra que ha
pesado sobre ellos
durante más de tres
generaciones: la locura.
Pero los métodos
para evadirla resultan
más siniestros
que la demencia misma.
El odio, la culpa y
el sufrimiento cruzan
esta novela hasta
convertirla en la angustiosa
narración de
una niña que, en su
lucha por escapar de su realidad y de
una madre castrante —que la ha condenado
para salvarse ella misma—, crea un fantasma que la
conduce hasta un mundo de enajenación y desasosiego.
Los locos mueren de
viejos es la primera novela
publicada por Vanessa
Núñez Handal
—salvadoreña, radicada
en Guatemala—, y
nos lleva a preguntarnos
si lo que nuestra
sociedad considera
adecuado, no sea acaso
más que una forma de
demencia colectiva.
(Texto de contraportada).
Los locos mueren de
viejos. Vanessa Núñez Handal. 112 páginas.
F&G Editores.
Teatro
La verdadera identidad de los
hombres
Crónicas de una apartamento relata las
aventuras de cuatro hombres viviendo
en un mismo sitio. Lugar: Café Teatro 7a. avenida 4-57, zona 4
(frente a Banco Industrial) Fecha: Domingo a las 17 horas. Admisión: Q60
Dvd
El Increíble Hulk
El físico Bruce Banner (Edward
Norton) huye para
comprender y, quizá curar, por
medio de un antídoto la extraña
condición que lo hace
transformarse en el monstruo
verde. Los militares desean
conseguir sus poderes, por lo
que persiguen a la única mujer
que ha amado, Betty Ross (Liv
Tyler). Cuando regresa a la civilización, el médico Banner enfrenta a
The Abomination (Tim Roth), una bestia nocturna cuyos poderes
son iguales a los de Hulk. Éste deberá decidir entre aceptar una
vida tranquila o convertirse en la criatura verde para siempre.
Presto non troppo
Shakuhachi
y Koto Por Paulo Alvarado
Gracias a una afortunada colaboración
cultural multinacional, a principios de este
mes se presentaron en Guatemala los maestros
Kifu Mitsuhashi y Nanae Yoshimura, en
dos estupendos recitales de Shakuhachi y
Koto, instrumentos con un historial que se
remonta a más de mil años en la música
japonesa, pero que se conocen poco en
nuestro medio.
El shakuhachi es una flauta que se sostiene
paralela al cuerpo, hecha de una pieza
de bambú de hasta dos pulgadas de diámetro
y algo más de medio metro de largo,
cuyo nombre se deriva de una antigua
medida japonesa de longitud. No posee
boquilla (a diferencia de la usual flauta
dulce), por lo que el intérprete tiene que
hacer la embocadura. Pese a la dificultad
que supone en su aprendizaje, esto permite
un considerable manejo de su sonido, típicamente
blando y redondeado, al que el
maestro Mitsuhashi asocia una gran serenidad
expresiva.
El koto, por su parte, es una especie de
cítara de 1.80 metros de largo, cuya encordadura
varía según versiones más tradicionales
o más modernas, entre 13 y 25
cuerdas. Éstas son todas de la misma extensión
(a diferencia de un arpa) y están
suspendidas individualmente sobre puentecillos
(que no posee una cítara occidental),
lo cual permite distintas afinaciones
sin necesidad de clavijas. Por lo
mismo, el koto se ubica sobre una banca
larga para su ejecución, y se pulsa con la
mano derecha, en tanto la izquierda se usa
para variar momentáneamente la afinación,
a fin de lograr vibrados y ornamentos.
Los
efectos y sutilezas de los que hizo gala la
maestra Yoshimura demostraron por qué
este instrumento siempre fue muy apreciado
en la música cortesana de su país.
Es interesante notar que, en la música
tradicional de Oriente, aparte de numerosos
ejemplos en los que el shakuhachi y el koto
tocan solos, en conjunto suelen apoyar con
una misma línea melódica a una voz cantante.
En música más reciente, la combinación
contemporánea de ambos constituye
una auténtica delicia al oído. Felicitaciones
a las embajadas de Japón, España
y México, que hicieron posible este
agradable acontecimiento.