Este actor, comediante y escritor,
nacido en Nueva
York, además de ser reconocido
en fotografías por el
porte del falso bigotón de
amplias cejas, con lentes y puro en la
boca, también fue el inventor de
cientos de frases célebres de la comedia
contemporánea.
Groucho Marx Inició su carrera
como actor y cantante junto a sus
tres hermanos en un grupo de teatro
de variedades, y llegó a ser admirado
por su peculiar imagen y perspicaz
sentido del humor, que desde Woody
Allen a José María Aznar es referenciado
e idolatrado. Teatro, TV, libros y risas
En sus inicios, Julius (quien fuera
apodado Groucho por grouchy, del
inglés “m a l h u m o rad o”), se hizo notar
junto a sus hermanos Milton,
Adolph, Leonard y Herbert, en el
grupo de los Marx, que se presentaban
en escenarios, filmes y series
de TV para animar con comedias,
pero no fue sino hasta la década de
1950, cuando se separaron, que
Groucho alcanzó la fama en su país, al
conducir el programa de preguntas
Apueste su vida. Con el paso de los
años, sus fallidos matrimonios e insatisfacciones
personales y académicas
lo llevaron a cultivar un intenso
interés por devorar cualquier
libro que se le pusiera enfrente como
compensación por no haber recibido
educación formal (sus conocimientos
literarios eran extraordinarios, según
conocidos del artista). Todo esto
gestó en él un intrépido crecimiento
de agudeza en materia humorística,
que se vería reflejado para siempre en
sus presentaciones. Pese a su falta de
preparación académica, Marx escribió
varios libros, incluyendo su autobiografía
Groucho y yo (1959) y
Memorias de un amante sarnoso
(1963). Sus puntos de vista políticos se
inclinaban más a lo liberal; se burlaba
de todas sus amistades en público hasta
el punto de la humillación, hacía broma
de las esposas de sus admiradores en
frente de éstos, e incluso de niño causó
revuelo en un aeropuerto cuando, en el
formulario requerido previo al vuelo,
escribió bajo ocupación “traf icante”.
Tales eran las anécdotas inesperadas de
Groucho en la calle. Célebre legado Atrevido, indiferente, irreverente,
picante, sinvergüenza, pero sobre todo
brutalmente honesto y muchas
veces acertado en su humor, Groucho
Marx supo siempre traspasar las barreras
sociológicas de su época para
decir, mediante la comedia picante, lo
que el hombre de la época guardaba
para sus charlas de bar. Frases como
“Estos son mis principios. Si a usted
no le gustan, tengo otros”, “El matrimonio
es una gran institución. Por
supuesto, si te gusta vivir en una
i n s t i t u c i ó n”, o “No sería miembro de
un club que me aceptara como socio”,
junto a otras, le convierten, para criterio
de millones, en el mejor comediante
que EE. UU. ha aportado al
mundo.
Más acerca de su vida > Julius Henry M a rx nació en Nueva York el 2 de octubre de 1890 y falleció en Los
Ángeles el 19 de agosto de 1977 a causa de una pulmonía. > Debutó como cantante solista a los 15 años y, luego, junto a sus cuatro
hermanos. La obra Cocoanuts (1925), le dio al grupo de los Marx la oportunidad de
entrar a Broadway. > Luego de fi r m a r un acuerdo con Paramount, el grupo rodó varias películas, y
después trabajaron con Metro Goldwyn Mayer, de las cuales salieron cintas como
Una noche en la ópera y Un día en las carreras. > En la d é ca d a de 1950 los hermanos tomaron sus caminos por separado;
Groucho fue el que más éxito cosechó, en gran parte por su carrera como escritor
y su programa Apueste su vida. > Se casó y se divorció en tres ocasiones, tuvo tres hijos, y dejó un legado 18
películas, 14 de ellas con sus hermanos, y millones de admiradores en la actualidad.
“Citadme
diciendo que me
han citado mal”.
“La televisión ha
hecho maravillas
por mi cultura. En
cuanto alguien enciende
el televisor,
voy a la biblioteca
y me leo un buen
libro”.
“Desde el momento en
que tomé su libro me
caí al suelo rodando de
risa. Algún día espero
leerlo”.
“Es mejor
estar callado
y parecer
tonto que hablar
y despejar
las dudas definitivamente”.