Títeres humanos
Vientre, rodillas, pies y manos son la materia prima
de unos titiriteros.

por Francisco Mauricio Martínez
fotos: Carlos Sebastián
Las personas que compraban ropa en una paca se sorprendieron cuando Rodolfo De León, un hombre de cabello largo y barba espesa, buscaba entre la percha de prendas un sudadero que le tallara muy bien en la cintura. La inquietud de los presentes se debía a que lo normal es que un suéter, por ejemplo, se mida en el torso.
Lo que desconocían era que la prenda que buscaba no era para él, sino para vestir a Panzón, uno de sus títeres corpóreos que ideó, junto a la vasca Larraitz Iparraguirre. Este Show se caracteriza porque los artistas utilizan las partes de sus cuerpos para darle vida a los personajes. “Nuestro gran reto es lograr que el público entienda nuestras historias, porque todo es mímico”, explica la pareja, que reside en San Miguel Escobar, Ciudad Vieja, Sacatepéquez.
Durante el espectáculo, que tarda aproximadamente una hora, se presentan nueve títeres. A éstos los han bautizado con los nombres de Faquir, Chiquicho, Panzón, Piratas, Nervios, Enamorado, Viejo, Chiltepe y Perrito. En la actualidad, la pareja prepara el libreto de dos personajes más: la Bruja y el Patán.
El origen remoto de este tipo de presentaciones podría estar en las sombras chinescas (utilización de las manos para recrear sombras con distintas formas). De León refiere que ellos aprendieron este arte con el grupo salvadoreño Ocelot, y que a partir del año pasado crearon el propio. “Trabajamos con ellos durante un año, y José Amaya nos enseñó la técnica del grupo peruano Hugo & Inés, creadores de esta técnica”, agrega.
Luces, acción
Para lograr los efectos ideales, la pareja se viste completamente de negro y utiliza un fondo del mismo color, para que sobresalgan los trajes de sus títeres. Mientras, los pies, manos y estómago se mueven para darle vida a los personajes, una música acorde acompaña el acto. En algunas presentaciones interviene solo uno de los actores, y en otras, ambos.
Una de las figuras con mayor fuerza es Faquir, un personajes místico hindú que entra caminando y saluda al público. En su actuación baila, medita y encanta a una serpiente. En la parte final de su acto, levita y al despedirse, sale volando en su alfombra mágica. Este es uno de los actos estrella.
La escena más compleja de estas marionetas humanas es la de los Piratas, la cual narra una historia de amor en alta mar. Para lograr este acto, ambos artistas utilizan los pies con los que le dan forma a un barco, un cañón; los cuerpos de la pareja hasta parecen remar. Toda la trama transcurre con el fondo del tema de la película Titanic.
Uno de los personajes más curiosos es Panzón. Narra la historia de un joven obeso (su rostro está formado por el vientre de De León) que asiste al gimnasio para tratar de bajar de peso, pero sufre mucho, debido a que no lo logra. El titiritero utiliza el ombligo para semejar la boca del personaje y sus distintos estado de ánimo, por ejemplo reir y llorar. La música del tema de la película Rocky se escucha cuando Panzón se esfuerza en el gimnasio.
La pareja de artistas no se encuentra en temporada, en alguna sala en particular. Se presentan, ocasionalmente, en salas de Antigua Guatemala.

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