Ríase de la vida
El humor es una buena forma para desactivar los miedos.
RedacciÓn Revista D

¿Cuántas veces se ha reído hoy? ¿En apenas dos ocasiones? ¿Una sola vez? ¿Ninguna? Si no cambia de actitud y aprende a tomarse la vida de otro modo, es poco probable que sea feliz. Para disfrutar de cada momento, disolver el estrés y superar los problemas, es indispensable desarrollar el sentido del humor: la más barata medicina natural.
He aquí algunos consejos de los psicólogos para reír más y mejor.
• Carcajadas contra temores. El humor es una excelente estrategia para desactivar los miedos irracionales, como los temores a no dar la talla, a fracasar, a que las cosas salgan mal, a que otros no compartan nuestra opinión, a no ser amados, a asumir la responsabilidad de nosotros mismos o a admitir las propias debilidades.
• Enciérrese en un lugar donde no lo molesten. Túmbese boca arriba y mantenga una respiración lenta, tense los músculos de la cara: haga todas las muecas que sepa o pueda, como inflar las mejillas, arquear las cejas, apretar los dientes, arrugar la nariz. Después, relájase y recuerde que nadie lo está viendo. Verá como todos los músculos del cuerpo se relajan, y habrá dado un gran paso para reírse de sí mismo.
• Aprenda a relativizar los inconvenientes. Los hechos pueden valorarse siempre desde varios ángulos y buscar nuevas formas de interpretarlos, y encontrarles el “lado positivo”.
• Utilice la ironía a su favor. Piense que nada es absoluto y adopte un estilo mental más flexible y tolerante.
Además, para reírse de los problemas diarios y evitar que le amarguen la vida, el experto estadounidense Allen Klein y el psicólogo español José Elías, que dan cursos sobre el uso terapéutico del humor, proponen que cuando se tenga que dar una mala noticia, se evite darla a secas y se le busque el lado positivo.
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