Otra etapa de mi vida
Angie Albizu conduce el programa de televisión Chispuditos, en donde los niños son los protagonistas.

por Julieta Sandoval
Fotos: Carlos Sebastián
Está el noticiero, el programa que te despierta con buen ánimo, o aquel que enseña a cocinar bien. Sin embargo, había un vacío en la producción nacional televisiva. Algo dedicado a los niños, en donde, además, ellos sean los protagonistas. De ahí surgió la idea de Chispuditos, un espacio para que los pequeños hablen. Se pretende cubrir un segmento para ellos, pero compartido con los papás, abuelos o tíos. En pocas palabras “un programa familiar”, como le llama Angie Albizu.
Ella produce y dirige el segmento junto a Ariel Breppe. Dos argentinos radicados en Guatemala. “Hace seis años, me subí en el mismo avión que Ariel para efectuar un evento. Él se quedó, yo regresé a Argentina, pero a los tres meses estaba de nuevo acá”, comenta Albizu. Se enamoró de un guatemalteco con quien se casó años después. Se ha adaptado muy bien a este país, pero sin dejar sus costumbres como beber mate todos los días, los asados y ver los juegos del Boca.
Angie tiene experiencia en televisión, antes de Chispuditos estuvo a cargo del programa Punto G, dedicado a los jóvenes. Dejó el mundo de la pantalla chica por algunos años; se tomó un tiempo para tener a su segundo bebé. “Ahora estoy en otra etapa de mi vida, pasé de ser la Angie de las parrandas a la mujer que tiene su hogar”, refiere.
Una experiencia “bonita”
“Los niños son muy auténticos. La paso muy bien con ellos, ya que cuando consigues su confianza, son bastante expresivos”. El ser madre le ha facilitado saber cómo preguntar a un pequeño. “Tengo dos chispuditos en casa, uno de siete y otro de un año y medio”, agrega.
La selección de los participantes se hace a través de la página chispuditos.com, en donde los padres o responsables de los niños llenan un formulario. Esa información es leída por los productores, y luego deciden a quien llamar. Cuando el pequeño es entrevistado, ya se saben sus gustos y de qué prefiere hablar. La conversación dura, aproximadamente, de 15 a 20 minutos. “De ahí salen cosas hermosas, son aquellas que se miran”, comenta. A veces, algunos se quedan callados, pero los papás no pueden intervenir, ellos son los que más presionan al pequeño al decirles “hablá así” o “en la casa me dijiste tal cosa, contalo aquí”, por eso, los adultos son retirados del set; solo quedan los niños y los entrevistadores. “Queremos que sea una experiencia bonita, sin frustraciones para los chiquitos, aunque no salgan en la televisión”, explica Angie.
La edad límite es de 9 años y se incluye a todos aquellos a quienes se les entienda lo que dicen, “como el caso de una niña de dos años que podía platicar muy bien”, recuerda Albizu. En el programa hay un segmento en el que se trata de hacer realidad los sueños de los niños, aquellos que son un poco difíciles de cumplir por los padres, por ejemplo, una pequeña quería ser modelo. Fue peinada, vestida y arreglada, de tal forma, que se convirtió en toda una maniquí.
Por ahora hay Chispuditos para rato, pues ha sido bien aceptado por la audiencia, eso ha hecho que los productores consideren prolongarlo de media hora a una hora. Angie comenta que no tiene otros planes para la televisión. “Estoy muy contenta con lo que hago”, afirma.
Algo más:
- Angie combina la conducción en la televisión con su empresa, Niveluno, que hace la coproducción del programa Chispuditos con Guatevisión. En su negocio también trabaja con modelos, edecanes, fotografía publicitaria y producción de material audiovisual.
- Chispuditos se transmite en Guatevisión los miércoles a las 22 horas. Se retransmite los martes a las 13.30 horas. La página: www.chispuditos.com
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