Reunión a lo grande
Nuestra familia entera se reúne cada año para festejar, conocernos e impulsar nuestros valores morales.

Con nuestro grupo familiar nos reunimos cada año. Hacemos un análisis de los problemas culturales, sociales, económicos y espirituales. Llegamos a la conclusión que hemos cambiado las buenas costumbres por la soberbia, el rencor y lo violento de las personas que componemos el estado de Guatemala.
La familia de León Cabrera, cuyas raíces se originan en Cabañas, municipio de Zacapa, nos reunimos la primera vez el 2 de diciembre del 2002, en la ciudad de Puerto Barrios. Conversamos de lo grande y numerosa que es nuestra familia, y nos preguntamos por qué nos reunimos solo cuando un familiar fallece.
Por qué nos empeñamos en hablar de tristeza. Así fue como nos pusimos de acuerdo e inauguramos nuestra primera reunión, en la ciudad de Puerto Barrios, aprovechando que en ese lugar vivían cinco hermanos de mi padre. Estuvimos en armonía y compartimos con los jóvenes, adultos y niños, fue una fecha inolvidable que siempre recordaremos, y de ahí comenzó el punto de partida para que iniciara la siguiente reunión en el departamento de Guatemala, y hemos recorrido Jalapa, El Progreso y Zacapa.
Estas reuniones nos están ayudando a renovar las buenas costumbres donde estamos mejorando nuestra calidad de vida humana debido a los ejemplos y buenos consejos de nuestros antepasados. Para nuestra más reciente reunión proyectamos, desde hace mucho tiempo, una calurosa y efusiva bienvenida por Edín Samuel de León, una cena danzante, fogata, coctel y nuestro congreso, además de encuentros deportivos.
Nos esforzamos por aconsejar a los jóvenes y niños a que sean más prudentes y benevolentes, a que respeten a los demás y a que cambien su actitud; a que tengan buenas costumbres de colaboración, de obediencia, de sentido humano y de apreciar el capital humano que poseemos.
Queremos comentarles a los lectores que estas reuniones familiares han sido un triunfo; hemos unido lazos de amistad entre familia, adultos, jóvenes y los niños; hemos tenido un mejor acercamiento, cada año la participación ha sido más numerosa.
Estamos aprendiendo a llevar nuestro diario, nuestro árbol genealógico e historia general para nuestra posteridad. Y nos sentimos agradecidos con todas las personas que, además de nuestra familia, hacen posibles estas actividades, como las autoridades deportivas.
Familia de León Cabrera
La
vida está llena de anécdotas, unas tristes, otras
alegres,
pero también hay sucesos fantásticos y
heroicos. Cuéntenos la suya.
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