Semanario de Prensa Libre • No. 183 • 06 de enero de 2008

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D frente
   > D fondo
   > D todo un poco
   > D ciudad
   > D zoología
   > D mundo
   > D farándula
   > D portafolio
   > D viaje
   > Punto final

 


D viaje

Senderos de aire puro

El llamado turismo ecológico está de moda, por ello los bosques y parques son los lugares más codiciados.

Por Inmaculada Tapia

Rutas por valles, pantanos, lagos o bosques son los lugares más habituales por los que andar sin descanso tiene como recompensa descubrir cualquier maravilla en el camino. Salir de la gran ciudad y adentrarse en el mundo rural, en un territorio verde y casi salvaje, donde el aire es puro y la naturaleza no se esconde a nuestro paso, es un aliciente para sumergirnos en el ecoturismo.

Central Park, el pulmón verde de la ciudad de Nueva York (Estados Unidos) dispone de 37 kilómetros de senderos por los que caminar, hacer ejercicio o establecer una ruta distinta cada día puede ser un juego divertido para ilusionarnos con estar en un lugar distinto cada vez.

En Panamá

Si lo que prefiere es penetrar en plena fuente de la biodiversidad diríjase a Panamá y busque el sendero Los Quetzales.

Éste se encuentra en la provincia de Chiriquí y es uno de los espacios verdes más importantes del país canalero junto con el Parque Nacional Volcán Barú y el Parque Internacional La Amistad.

Según su capacidad, puede escoger rutas de dos horas y de hasta cuatro. Sea consciente de sus limitaciones porque una atractiva caminata puede convertirse en una tortura.

Tenga cuidado con las pasarelas de madera y con los accesos, un traspiés no puede estropearle la excursión.

Por los montes de Navarra

Los recorridos por la naturaleza que propone la Comunidad de Navarra (en el norte de España) son tan variados como propicia es la zona en bosques y recursos naturales.
Un sendero circular permite conocer el robledal de Orgi, el más conocido del valle de Ultzama, declarado Área Natural Recreativa.

Desde Olano una pista nos lleva por una senda de hayas para terminar en una ascensión al Guelbenzu, desde donde se encuentran las mejores panorámicas de la ruta con vistas sobre el bosque de Orgi y sobre el valle.

Siguiendo el curso del río Arkil se llega a la Venta de Guelbenzu y de ahí al robledal de Orgi para de nuevo iniciar el descenso al punto de inicio.

En el Cono Sur

En Argentina, la selva paranaense, que abarcó vastas extensiones del Cono Sur americano y se reduce actualmente a unas cuantas “islas” boscosas, sobrevive gracias a un proyecto basado en la educación y el ecoturismo.

Hace poco menos de un siglo la selva paranaense cubría unos cien millones de hectáreas de Brasil, Paraguay y Argentina, hoy apenas quedan 5.8 millones de hectáreas, gran parte de ellas en Misiones, provincia que creó una serie de áreas protegidas, públicas y privadas, integradas en un “corredor verde” que se ha denominado plan Cabure-í.

Vivir de la naturaleza sin dañarla significa que los habitantes de la zona se han convertido en “intérpretes ambientales” que dan información a los visitantes que recorren la zona caminando, con paseos en bicicleta y en canoa.

Muy cerca están los parques provinciales Yacuy y Urugua-í y el Parque Nacional Iguazú, que a tan sólo 60 kilómetros de Andresito guarda el imponente tesoro de las Cataratas del Iguazú, considerada como una de las maravillas naturales del mundo. Los espesos senderos, lejos del tronar de las cataratas, son excelentes para aquellos que quieran apreciar los sonidos de la selva e incluso, si tiene suerte, ver algún animal en busca de comida.

Mbaracayú, maravilla de Paraguay

El ecoturismo es una de las actividades que se puede practicar en Paraguay, en los bosques del parque Mbaracayú, la primera reserva de la biosfera reconocida a Paraguay y protegida como tal por las Naciones Unidas. Si está predispuesto a la aventura puede hacer descensos en piragua o escalada, pero disfrutar del camino por los senderos en los que poder contemplar hasta más de 400 especies de aves, muchas de ellas en extinción, y más de 2,500 especies de plantas es también una posibilidad excitante.
Respire aire, pero auténtico aire puro.


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com