Reforma educativa de la Enap
Pros y contras de una renovación curricular

Por Lucy Calderón
La reforma educativa impulsada por el Ministerio de Educación (Mineduc) se extendió a las Escuelas Nacionales de Arte que dependen del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD). El proceso comenzó hace tres años, pero la sociedad y la mayoría de maestros de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (Enap) poco saben de éste.
A raíz de la creación en el 2001 del componente de diversidad cultural y pluralismo del Ministerio de Cultura y Deportes, se integró un comité bimisterial (Mineduc-MCD) y la suscripción de un convenio marco de trabajo conjunto.
De éste se desprende el proyecto denominado Reestructuración de las Escuelas de Arte, que consiste en el diseño de una propuesta de transformación curricular de la carrera de bachillerato en arte con especialidad en música, artes plásticas, danza y artes escénicas, que respectivamente ofrecen el Conservatorio Nacional de Música y las Escuelas Nacionales de Artes Plásticas, Danza y Arte Dramático.
Ana Luz Castillo, a cargo de la Dirección General de Culturas y Artes del MCD, asegura que con este proceso se pretende la educación integral de los estudiantes de las escuelas citadas que, además de las clases específicas de arte, también recibirán las clases formales que dicta el Mineduc, de acuerdo con el grado escolar que les corresponda.
Por ejemplo, hasta el momento, quienes deseen estudiar en la Enap, deben tener aprobado el tercer grado básico, pero de efectuarse los cambios, podrían cursar allí mismo el ciclo básico, y luego continuar con su bachillerato en arte.
Los contras
Cuando los jóvenes que ingresan en la Enap finalizan los tres años del bachillerato, tienen la oportunidad de continuar estudiando dos años más, para recibir una especialización y obtener el título de perito en arte.
De ser aprobada la readecuación curricular, sin embargo, está en peligro la obtención del grado de perito, que en la actualidad es sinónimo de la profesionalización que requieren los artistas plásticos. ¿La razón? Ésta será anulada, para darle cabida a los años de la educación media.
“Tienen tres años de bachillerato y dos de perito, son cinco años. Lo que se les está proponiendo es que lo corran, que siempre tengan tres años de bachillerato y dos de básico”, propone Castillo. Sergio López, director de la Enap, dice: “Estamos en desacuerdo, no solo por lo inoperante, ya que carecemos de espacio, maestros y recursos económicos, para cubrir las necesidades actuales, sino que vendrá mucha gente más interesada en conseguir un grado académico que en ser artista. La Enap es el alma mater de la plástica nacional y no hay por qué revolver las cosas”.
La voz de los artistas
“La enseñanza profesional plástica es mejor que se reciba después de los 15 años, porque los intereses artísticos están claros y las habilidades más desarrolladas. Darle al estudiante de la Enap más formación es bueno, pero no en lugar de la especialización (perito) que es tan importante para su desarrollo profesional”, manifiesta el artista y maestro de la Enap, Marvin Olivares.
“De llevarse a cabo la reestructuración, habría un director general, dos directores y dos subdirectores. Pero si al Estado le cuesta pagarle a los maestros de arte, ¿cómo hará para cubrir los salarios de todo el personal que necesitará, así como para financiar la construcción de la infraestructura necesaria?”, se pregunta López.
Según esta investigación efectuada en octubre del 2007, de los 22 maestros que trabajan en la Enap, solo cuatro tienen plaza fija (renglón 011). Los otros están contratados sin ninguna prestación (renglón 185).
María Neli Mijangos, pedagoga y asesora del Departamento de Formación Artística del citado ministerio, del cual depende administrativa y económicamente la Enap, indica que las formas de contratación y los actuales problemas con los pagos de salarios son a causa de procedimientos administrativos. Castillo explica que todas las escuelas tienen muchas limitaciones, “como limitaciones inmensas tiene el Ministerio de Cultura y Deportes, porque la misma sociedad y el Estado no le dan a la cultura el lugar que le corresponde”.
En este caso, “el Banco Mundial está financiando el Proyecto de Universalización de la Educación Básica. El componente que le corresponde al MCD que es diversidad cultural y pluralismo, también tiene los fondos del mismo lado”, informa Castillo.
El Banco Mundial contrató consultores externos para hacer el diagnóstico de la situación académica de las escuelas nacionales de arte, aunque a criterio de los entrevistados de la Enap, los elegidos, no fueron las personas idóneas.
La pedagoga y máster en gerencia administrativa, Irma García Escobar, consultora, dice: “Encontramos muchas deficiencias, en primer lugar, no tenían un marco curricular ni un currículo nacional base. Existen 19 escuelas de arte en toda la región, que tampoco cuentan con una guía. Por eso, hicimos un macrocurrículo que sirva no solo a las cuatro escuelas de la capital, sino también a las regionales”. García agrega: “Nos reunimos con los directores y maestros de los establecimientos, para elaborar los documentos, con base en los lineamientos de la reforma educativa, los acuerdos de paz y lo que exige el Mineduc.
La idea es crear un bachillerato en arte que satisfaga los requisitos educativos que demanda el Mineduc y el MCD”. Se elaboró una propuesta de marco curricular común para las cuatro escuelas citadas, y con la colaboración de los directores se creó el contenido de estudios para cada una de ellas. Pero, a pesar de solicitar en varias ocasiones al MCD una copia de tales documentos, no se obtuvo respuesta positiva.
Más contrastes
Por razones en las que difieren las autoridades del MCD y de la Enap, el claustro de maestros de esta última fue dejado al margen de las discusiones sobre el currículo nacional base que los regirá.
“Con el respeto que merecen los colegas docentes de las escuelas regionales, si tenemos deficiencia los maestros que trabajamos en la Enap, que a la vez,egresamos de ésta, cómo va a ser que quienes no tienen una preparación académica indiquen los cursos que debiera tener el nuevo contenido de estudios”, advierte Olivares.
Tampoco se consultó a galeristas, promotores culturales, críticos de arte o maestros consagrados que conocen las capacidades que deberían tener los artistas, para desarrollarse en el medio artístico contemporáneo nacional e internacional, expresa Olivares.
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