Semanario de Prensa Libre • No. 186 • 27 de enero de 2008

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En primera persona

Nos apoyamos con amor
Pongámonos en los zapatos de otras personas y reflexionemos por unos instantes.

Para mis amigos y amigas, y para todas aquellas personas que se deleitan de esta magnífica revista, quiero contarles mi historia, pues estoy segura de que a muchos les cambiará su forma de pensar sobre la vida.

Soy madre de tres hijos y maestra de párvulos. Ellos tienen 23, 21 y 18 años de edad. Mi hijo José Luis, de 21 años, al nacer sufrió parálisis cerebral —que le afectó la parte motora del cuerpo—, pesó escasas dos libras.

Con mucha paciencia y amor logramos que caminara con andador. Tocamos puertas en muchos centros educativos, pero en su mayoría fueron cerradas; sin embargo, en uno de ellos le dieron la oportunidad de aprender y desenvolverse normalmente con niños de su edad. Fue difícil, pero se logró.

El nombre del colegio es Teresa de Ávila, donde mi hijo empezó su primaria y terminó los básicos. Después, lo incentivamos a que estudiara bachillerato por madurez y logró su cometido al haberse esforzado los sábados y trabajado entre semana en un centro de computación para personas con discapacidad llamado Informática Amigos.

Es un hombre muy fuerte, tiene mucha esperanza en la vida, es muy positivo, no se da por vencido ante ningún obstáculo, les da ánimos a otras personas y es maravilloso verlo entusiasmado cuando logra alcanzar las metas establecidas por él mismo. Su próximo reto es la universidad y yo sé que lo va a lograr, ¿y saben por qué?...

Porque cuenta con una familia maravillosa, desde tíos, primos, abuelo, hermanos, pues siempre estamos con él en las buenas y en las malas.

Ojalá esto haga reflexionar a muchas personas, pues así como José Luis hay miles que necesitan apoyo, amor y comprensión. Si usted hoy se siente deprimido por algún problema en su hogar, en su trabajo o en los estudios, sepa que es más fácil resolver el suyo que el de otros miles. Pongámonos en los zapatos de otras personas y reflexionemos por unos instantes.

Verónica Amarilis López Jerez
camapanitavero2000@hotmail.com

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