Semanario de Prensa Libre • No. 188 • 10 de febrero de 2008

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Editorial

A propósito
La ruta que conduce al éxito

Son jóvenes, muy jóvenes; inteligentes, decididos, perseverantes, y sobre todo, ingeniosos. Sus padres no son grandes empresarios o gente famosa, pero en un futuro muy cercano ellos podrían llegar a ser millonarios, porque la trayectoria que han emprendido tiene una ruta que únicamente se dirige al éxito.

Napoleón Hill, en su libro Piense y hágase rico, ofrece una fórmula para conseguir el triunfo: la riqueza y la realización personal están al alcance de todas aquellas personas que lo desean; basta simplemente con desvelar un secreto, el secreto del éxito. Él aprendió esta clave del famoso industrial, filántropo y escritor Dale Carnegie.

En este clásico de la literatura, Hill dedicó 25 años de su vida a entrevistar a 500 millonarios (entre ellos, Henry Ford, George Eastman y John D. Rockefeller) para averiguar el origen de sus riquezas.

Una de sus principales conclusiones fue que la actitud personal es determinante.

Robert Greene en Las 48 leyes del poder también incide en este extremo. Llega a millonario quien piensa como tal, esto es, a lo grande. Y, por supuesto, quien sabe aprovechar todas sus oportunidades y generarlas.

En el reportaje Dfondo de esta edición, Julieta Sandoval entrevista a varios jóvenes guatemaltecos que, además de disfrutar las mieles de los años mozos, están dispuestos a arriesgarse y a demostrar que la creatividad y el empuje, sumado a la preparación, son fundamentales para volverse jóvenes empresarios.

 

Viviana Ruiz
Editora


   

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