Semanario de Prensa Libre • No. 189 • 17 de febrero de 2008

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D fondo

De la misma raíz
Los matrimonios entre personas del mismo tronco familiar corren el riesgo de engendrar hijos con problemas genéticos.

Por Francisco Mauricio Martínez
Fotos: Carlos sebastián Infografía: Mynor Álvarez

En una comunidad del altiplano, muy visitada por el turismo, los estudiantes que cursan el último grado de secundaria participan en jornadas educativas que pretenden prevenir las enfermedades de tipo genético, entre éstas las que tienen como causa la consanguinidad.

Este proceso se desarrolla luego que investigadores de Clínicas de Genética y Consejería Genética detectaran matrimonios entre personas de una misma familia.

El proyecto permitió evaluar a 30 familias, de las cuales 20 presentaban alguna enfermedad en varios de sus integrantes, sobre todo de epilepsia.

La investigación evidenció casos en los cuales, abuelos, hijos, nietos y tíos padecían esta enfermedad. “Al analizar el comportamiento hereditario observamos que existía relación entre algunos apellidos y, por lo tanto, niveles de consanguinidad”, indica el genetista Gabriel Silva, director de dicha clínica.

En esta comunidad guatemalteca, aparte de instruir a los jóvenes, la clínica cuenta con el apoyo de los guías espirituales (sacerdotes y pastores evangélicos) para que comuniquen a los fieles sobre los problemas de salud que esto causa.

Queremos que expliquen que, “independientemente del castigo moral o espiritual, deben tomar en cuenta los riesgos que conlleva tener un bebé en esas condiciones por su grado de relación familiar”, indica Olga Polanco, quien también participa en el proyecto.

Las uniones de parejas del mismo tronco consanguíneo (endogámicas) no constituyen una práctica nueva, pues se han replicado a través de la historia en todo el mundo por razones culturales, económicas y religiosas, entre otras. Los faraones egipcios, por ejemplo, casaban con sus hermanas. En la actualidad, algunas culturas, como las de India, aún sostienen esta práctica para mantener el linaje y muchas veces los bienes y fortunas.

Amor prohibido

Los matrimonios o uniones de hecho entre personas del mismo árbol genealógico, en sus distintos niveles de consanguinidad, es un fenómeno frecuente en las regiones del país. En las comunidades cerradas (con pocos ha bitantes) no es extraño que el suegro o suegra también sean tío o tía de alguno de los miembros de la pareja o que sus hijos repitan los mismos apellidos (por ejemplo, Aldana-Aldana, Vargas-Aldana o Aldana-Vargas).

Esta constante sucede pese a que el Código Civil lo prohíbe en su artículo 88. Este apartado dice: “Tienen impedimento absoluto para contraer matrimonio: 1º. Los parientes consanguíneos en línea recta, y en lo colateral, los hermanos y medio hermanos; 2º. Los ascendientes y descendientes que hayan estado ligados por afinidad”. En el artículo 190 reconoce “el parentesco de consanguinidad dentro del cuarto grado de afinidad dentro del segundo grado...”

Al respecto, el abogado Armando Ordóñez explica que los profesionales del Derecho tratan, en lo posible, de que los matrimonios con grados de parentesco no sucedan. Uno de los instrumentos útiles son las certificaciones de nacimiento de los contrayentes. “En todo caso, si alguien (posteriormente) prueba ante el órgano correspondiente que son parientes, el matrimonio nunca nació a la vida jurídica, y si tuvieron hijos (únicamente) deben hacerse cargo de la paternidad y maternidad”, explica.

La ruta de la pasión

Aunque no existen estudios poblacionales que muestren la distribución de este fenómeno, los genetistas coinciden en que estos enlaces suceden con mayor frecuencia en las comunidades cerradas de los departamentos de oriente del país. Explican que es común encontrar personas con aspecto de vaqueros, altos, piel blanca y de ojos azules. Algunos tienen hijos con distintas señoras y, muchas veces, no saben que su papá o abuelo es el mismo, porque no conocen su historia familiar, se casan y tienen hijos. Silva dice que a este suceso se le conoce como: “comunidades con matrimonios endogámicos”.

Otra región donde se practica este tipo de vínculos es en la costa sur. Sucede con los campesinos del altiplano que migraron hace unas décadas a cortar café, se asentaron y formaron comunidades pequeñas (algunos eran familiares). Tuvieron hijos y éstos formaron nuevas parejas y el fenómeno continúa replicándose. “Obviamente, se empezaron a notar ciertas enfermedades por el grado de consanguinidad”, indica Silva.

En las clínicas del Hospital San Juan de Dios también se han atendido casos de este tipo. El pediatra y especialista en genética perinatal, Jorge Ortiz, dice que en esa institución no se tiene una base epidemiológica para demostrarlo, pero que la mayoría de casos que ahí se atienden provienen de comunidades del oriente del país, como Zacapa, Chiquimula y Jutiapa. “En la clínica (del hospital) hemos atendido casos de parejas que tienen parentesco. Algunas tienen dos o tres hijos con problemas de salud, pero en otras sus hijos son sanos”, explica.

Mayor riesgo

No es mucho lo que la medicina puede hacer para evitar posibles patologías en hijos de padres consanguíneos. Si una pareja de primos hermanos, por ejemplo, consulta a especialistas en genética para conocer los riesgos antes de concebir, lo seguro es que se les advierta sobre que la probabilidad será superior que una pareja no consanguínea (algunas investigaciones ubican el riesgo de una anomalía física entre 4 y 6 por ciento y de discapacidad mental en uno por ciento).

La posibilidad de replicar estos problemas nace en la información genética que almacena todo ser humano. De hecho, casi todas las personas poseen alguna información defectuosa en los genes, la cual se trae por herencia y, a la vez, se traslada a los hijos. En una pareja no consanguínea el problema que puede originar un gen defectuoso es compensado por el equivalente de la pareja. El daño se expresa cuando ambos coinciden con la misma afección, lo cual es más probable cuando se viene de un mismo tronco familiar.

El genetista del San Juan de Dios ejemplifica este caso de la siguiente manera. “Si yo, al estar completamente sano, me caso con una prima (u otro familiar), también saludable, es probable que la misma información genética alterada que yo tengo, ella también la posea” y al unirse complica la salud de un posible hijo, detalla.
A este fenómeno se le llama herencia autosómica recesiva, porque se tienen que presentar dos copias de un gen anormal para que se provoque la enfermedad. Ortiz dice que, estadísticamente, en 75 por ciento de los casos no sucede ningún problema, aunque 50 por ciento de este mismo porcentaje es portador. En otro 25 por ciento sí se manifiesta a través de algún problema de salud.

Las secuelas

El universo de las afecciones que presentan los hijos de estas parejas es muy amplio. Pueden manifestarse a través de múltiples enfermedades, como las metabólicas, estructurales (como displasias óseas) y anomalías neuromusculares degenerativas de diversa magnitud y severidad. También se pueden expresar males hereditarios graves con retraso mental, debido a que la persona afectada ha recibido dos copias de un mismo gen defectuoso.

Entre los más frecuentes están los llamados errores congénitos del metabolismo. Ortiz refiere que la mayoría de estas enfermedades no son curables, pero tratables siempre y cuando sean diagnosticados a tiempo. “Los que la padecen pueden llevar una vida normal”, expresa.

La mortalidad infantil es otra de las constantes, generalmente, de recién nacidos, y que popularmente se conoce como “muerte súbita”. El fallecimiento se debe al mal funcionamiento del organismo del niño, quien, debido a la edad, no puede expresar algunas afecciones. Estos síntomas internos pueden causarle la muerte sorpresivamente.

Mientras está dentro del vientre materno, el bebé no enfrenta la deficiencia, debido a que la madre compensa la deficiencia, pero está latente. El problema se manifiesta cuando el recién nacido es independiente y su organismo debe funcionar por sí mismo en el mundo exterior.

En lo que coinciden los expertos es que en asuntos de genética todo es cuestión de probabilidades. Recomiendan que cuando existen estos riesgos los padres deben practicar al recién nacido algunos exámenes (entre éstos el Tamiz Metabólico Ampliado) durante las primeras 72 horas de vida, para descubrir los males y así iniciar un tratamiento que le permita al menor llevar una vida bastante cerca de lo normal.

Lo más importante, en todo caso, es evitar relaciones con personas con las que se tiene algún grado de consanguinidad.

La ley no lo aprueba

Si se descubre que el matrimonio fue entre parientes, el vínculo legal nunca existió.

El abogado Armando Ordóñez explica que, aparte de las prohibiciones que contempla el Código Civil a no permitir matrimonios consanguíneos, en la vida cotidiana se registran otras situaciones.

¿Hasta dónde son claras las prohibiciones legales?

El Código Civil, en su artículo 88, es claro cuando habla de los impedimentos que tienen los parientes consanguíneos en línea recta, pero existe confusión cuando habla de la línea colateral, porque únicamente señala a los hermanos y medio hermanos (cuando alguien tiene hijos con dos personas distintas); pero deja afuera a los primos y tíos.

La ley debió decir que tienen impedimento absoluto para contraer matrimonio los parientes consanguíneos en línea recta y en lo colateral, nada más, con lo cual abarcaría a todos.

¿Qué sucede cuando una pareja consanguínea procrea y después decide casarse?

Lo único que pueden lograr es el reconocimiento jurídico de los hijos, porque tienen derechos adquiridos, pero no se puede legalizar el vínculo matrimonial toda vez que tienen prohibición absoluta de contraer matrimonio.

¿Qué pasa si una pareja logra casarse?

Puede ser que alguien con facultad case a dos familiares debido a que no pudo descubrir el vínculo que tenían (dos medio hermanos por ejemplo), pero si en cualquier momento alguien pide la nulidad del matrimonio ante un órgano jurisdiccional y se prueba que son parientes, el matrimonio nunca nació a la vida jurídica, nunca fueron marido y mujer.


   

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