Semanario de Prensa Libre • No. 189 • 17 de febrero de 2008

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D mundo

“HOUSTON, tenemos un problema”
Miles de piezas inservibles giran alrededor de la Tierra; algunas podrían ser fatales.

Por Roberto Villalobos
Infografía: Victor Mansilla

Cada año se acumula chatarra en el espacio, lo cual representa un serio peligro para los satélites activos y para otras misiones espaciales. Al ser humano, por lo visto, no le basta con contaminar el planeta que habita.

Toda esa basura (Space debris, en inglés), está compuesta por objetos residuales, muchos de ellos metálicos, que han sido dejados a la deriva por diferentes naciones en distintas órbitas alrededor de la Tierra.

Éstos pueden ser desde un satélite obsoleto, pasando por herramientas soltadas por los astronautas o residuos nucleares después de una explosión, hasta fragmentos pequeños de menos de un centímetro que, de todas formas, causan daño, pues erosionan la superficie terrestre.

De acuerdo a un informe reciente del Centro Nacional francés de Estudios Espaciales, el número de objetos inservibles de gran tamaño aumenta a razón de 200 y 250 al año.

La enorme cantidad de piezas que giran alrededor de la Tierra también incrementa los riesgos de colisión con misiones robóticas y vuelos tripulados: aun piezas de 10 cm pueden ser fatales, pues alcanzan velocidades de 27 mil km/h. Científicos de la National Aeronautics and Space Administration (NASA) y de la Agencia Espacial Europea advierten que el problema es realmente serio, principalmente en la órbita baja, en donde se mueven satélites científicos, militares o de vigilancia.

Los problemas se incrementaron más después de la destrucción, en enero del 2007, de un viejo satélite meteorológico (el Fengyun-1C) por un misil balístico chino en el marco de un ensayo antisatélite, al dejar al menos otros mil 500 objetos más sin control.

Para los científicos, de continuar así la situación, en el futuro sería casi una hazaña explorar el espacio, ya que habría poco espacio para maniobrar.

Posibles soluciones

“Esto se ha vuelto un problema ambiental creciente”, dijo Nicholas Johnson, administrador del programa para los restos en órbita de la NASA, en Houston, Texas. Por ello, se creó el Comité Coordinador de Agencias Internacionales para el control de Desperdicios Espaciales, una organización conformada por agencias de 10 países y la Agencia Espacial Europea.

Las propuestas de solución han variado desde enviar naves espaciales a recoger los desperdicios hasta el uso de rayos láser para desviar el curso de los fragmentos; sin embargo, nadie ha hecho lo suficiente, y las acciones se dirigen casi sólo a evitar las colisiones.

De momento, aún no existe ningún texto internacional que obligue a los Estados a limitar la basura espacial, pero la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó el año pasado unos “principios sobre la chatarra espacial” y Francia prepara una ley sobre el espacio, en el que contempla este problema.

Fuentes: www.nasa.gov / www.ucsusa.org / EFE / AFP / Klinkrad, H. 2006. Space Debris: Models and risk analysis.


   

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