A propósito
Oficio: vendedor
Reza el dicho: “Genio y figura, hasta la sepultura...”. Y si de creatividad se trata —usted no me dejará mentir—, los guatemaltecos tenemos una chispa inagotable de ingenio. Con esta premisa, docenas de hombres y mujeres han encontrado en las llamadas “ventas de ocasión” la mejor forma de obtener ingresos.
Estas personas son quienes, si llueve, le ofrecen sombrillas, paraguas... Si asiste usted a un concierto de Ricky Martin, por ejemplo, fotos, camisetas con la imagen del ídolo e incluso largavistas para que pueda verlo de cerca.
Ellos funcionan como un barómetro de lo que está de moda y, como adivinos, apuestan todo en un producto, igual que lo haría un corredor de Bolsa. Claro, sus lecturas y análisis no se publicarán en los medios impresos, pero seguro obtendrán lo que persiguen: ganancias.
Si bien pertenecen al sector de la economía informal y aunque no han recibido formación educativa en una escuela de negocios, muchos podrían dar cátedra de mercadeo, porque lo suyo son las ventas, y sus estrategias, sin mucha sofisticación, dan en el blanco.
¿Su filosofía? “Vender es un oficio duro en el que hay que tragarse el orgullo y la dignidad, y al mismo tiempo, no perderlos nunca”, aseguran.
Sobre estos hombres y mujeres y su inagotable creatividad, así como algunas de sus memorables anécdotas, trata el tema Dfondo, a cargo del periodista Francisco Mauricio Martínez para esta edición.
Viviana Ruiz
Editora
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