Semanario de Prensa Libre • No. 190 • 24 de febrero de 2008

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D frente
   > D fondo
   > D todo un poco
   > D ciudad
   > D cooperativismo
   > D mundo
   > D farándula
   > D portafolio
   > D viaje
   > Punto final

 


D mundo

Lucha entre monedas
El triunfo del euro significa el fracaso del dólar y viceversa. Con ello se demuestra la supremacía de las economías.

Por Julieta Sandoval
ILUSTRACIÓN: Mynor Alvarez

El dólar, la poderosa divisa internacional, de alto valor en Holanda, China o Guatemala, ha tenido un descenso vertiginoso frente a su rival el euro. Es por ello que la moneda estadounidense tiene que luchar cada día para no dejar el dominio.
La moneda verde fue creada por el Gobierno de Estados Unidos como unidad de circulación en abril de 1792, en plata, en la Casa de Filadelfia, su nombre proviene del Thaler alemán (moneda grande de plata de Europa Central a finales del siglo XV) y que por costumbre se le conoció como Daaler. Durante mucho tiempo fue la primera moneda de reserva internacional, del comercio y de los negocios mundiales, indica la página papelymoneda.com

El euro surgió por el Tratado de Roma (1957) que buscaba obtener un mercado común europeo, con ello incrementar la prosperidad económica y unir a los pueblos de ese continente. De ahí se crea la Unión Económica y Monetaria (UEM) para dar paso a la moneda única, que surge en 1995. Dos años después es fundado el Banco Central Europeo (BCE), para dirigir la política monetaria única de la zona, explica la página en Internet de esta última entidad.

Once países —Bélgica, Alemania, Irlanda, España, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia— tomaron el euro como su moneda en 1999, otros la han ido incorporando —Grecia en 2001, Eslovenia, 2007 y los últimos Chipre y Malta este año—. Al introducirse esa moneda en dichas naciones es usada por una población de 317 millones, dice el BCE.

El éxito del euro

Según el Banco Central Europeo, el ascenso del euro se debe a que mercancías, personas, servicios y capitales pueden circular libremente en Europa.
La subida de la moneda del Viejo Continente se basa en una mayor confianza en el futuro de Europa frente a otras zonas. Expertos dicen que no es la fortaleza de Europa su impulso, sino la debilidad de Estados Unidos. La vulnerabilidad del dólar (se debe a la desconfianza de los inversores en fraudes contables de empresas americanas, como Enron o Worldcom) también por la infravaloración de la moneda del Viejo Continente (basada en variables como expectativas de crecimiento económico o inflación), cita la bolsa.com.

Esos cambios de moneda ya han sido notados por los propios estadounidenses, que comprueban que su dinero ya no es tan fuerte como creían. “A quienes deciden pasar las vacaciones en Europa, su viaje les es más caro”, detalla la agencia Reuters. La página de la BBC indica que la Reserva Federal de Estados Unidos empezó a recortar las tasas de interés para evitar más baja.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) analiza abandonar el dólar para valorar el petróleo y adoptar el euro, aunque esta medida llevaría tiempo. Esta sustitución también fue admitida por la modelo Gisele Bündchen, quien ha preferido los euros.

La BBC Mundo publica los resultados de una encuesta elaborada por la editorial especializada Central Banking Publications, en donde se indica que los bancos centrales del mundo, más de 60 consultados, aumentaron sus depósitos en euros a expensas del dólar, y continuarán reduciendo la proporción de sus reservas en la moneda estadounidense.

El desbalance (en la cuenta corriente) es consecuencia directa del abultado déficit fiscal que sufre el país y que se ha acelerado en los últimos años. Lo que significa que la economía estadounidense derrocha más de lo que percibe por ingresos, tanto en gastos militares como en importaciones, en especial las asiáticas.

Entre lo negativo de este cambio está la dificultad para los exportadores europeos, aquellos que venden sus productos y servicios en el extranjero, ya que si mantienen sus precios de venta en dólares ven reducidos sus ingresos en euros (y si suben los precios de venta en dólares probablemente también verán caer sus ingresos por las menores ventas), explica la página dw-world.de

“La revaluación del euro encarece las importaciones en los países dominados por el dólar y pone en dificultades el suministro de artículos a la zona del euro”, agrega.
La BBC Mundo indica que un dólar débil beneficia en el corto plazo al gobierno de George Bush, pues mantiene contentos a los exportadores estadounidenses, al mismo tiempo que financia el abultado déficit comercial. Pero también existen inversores descontentos, gobiernos fuertes (como los europeos y asiáticos) molestos y organismos internacionales capaces de ejercer presión.

La lucha por ganar la supremacía por el poder de la divisa internacional continuará entre dólares y euros.

Simbolismo

En llos billetes del euro figuran ventanas y puertas que simbolizan el espíritu de apertura y cooperación europeas. Las 12 estrellas de la Unión Europea representan el dinamismo y la armonía contemporánea de ese continente. Los puentes que aparecen son un símbolo de la comunicación de los pueblos europeos entre sí y con el resto del mundo.

Los billetes en euros fueron diseñados por Robert Kalina, del Banco Central de Austria (Oesterreichische Nationalbank), ganador del concurso de ámbito europeo celebrado en 1996.

En el dólar se lee el texto: Novus Ordo Seclorum, que significa El Nuevo Orden de los Siglos. Está la imagen de la llamada “Pirámide con el Ojo que todo lo ve” . Una pirámide truncada de 13 escalones, cuyo número representan a los 13 Estados firmantes de la Declaración de Independencia y la fortaleza perdurable. La leyenda Annuit Coeptis en la parte superior se traduce “Nuestra empresa es exitosa”.

Fuente: Banco Central Europeo. www.ecb y el Programa de información internacional usinfo.state.gov


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com