Semanario de Prensa Libre • No. 210 • 13 de julio de 2008

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D mundo

El Polo Norte se deshiela
El cambio climático es una fría realidad.

Texto y fotos POR LUCY CALDERÓN


Fiel creyente de que los integrantes de un equipo académico tienen la obligación de compartir sus investigaciones con otras personas, el canadiense Christopher John Mundy, con un doctorado en Ambiente y Geografía, de la Universidad de Manitoba, Canadá, es el coordinador del actual grupo de científicos a bordo del rompehielos Amundsen (CCGS, en inglés), que navega el océano Ártico con el objetivo de conocer los impactos del cambio climático en esa zona.

Mundy, quien ha dictado conferencias sobre biología y oceanografía en el Instituto de Ciencias del Mar, de la Universidad de Quebec en Rimouski, concede esta entrevista, en inglés, mientras nos encontramos a bordo del barco.

¿Cómo define al Ártico?

El Ártico es unánime y es una región en fluctuación, está cambiando. La razón de ese cambio, más dramático de lo que se había predicho, es la alta concentración en la zona del gas de efecto invernadero conocido como dióxido de carbono (C02), y que es producido por la quema de combustibles fósiles. Por ejemplo, hace 15 años se creía que el océano Ártico estaría libre de hielo en el verano del 2100. Hace 10 años, las predicciones indicaban que ese cambio sería en el 2070, hace 5 años, en el 2040 o en el 2050. Los modelos predictivos sugieren hoy que será en el 2015. Así que entre más aprendemos, más pronto nos damos cuenta de que los cambios están ocurriendo muy rápido.

Algunas personas creen que es mejor no saber mucho, porque así se evitan preocupaciones. En muchos casos, entre más conocemos, mejor y más capaces somos de hacer algo o adaptarnos. Hay que tener presente que este cambio no acabará con el mundo, pero sí causará dificultades en diversos aspectos de la vida cotidiana y en muchos sitios.

En la actualidad, los primeros afectados están siendo los habitantes de las comunidades del Hemisferio Norte, los que han comenzado a reconocer que el cambio está ocurriendo rápido y de manera dramática.

¿En qué consisten esos cambios?

Las personas de las comunidades Inuit están perdiendo las áreas tradicionales de cacería, las cuales efectúan para su sobrevivencia. También al calentarse el permafrost (tierra congelada), que caracteriza a esta zona, el riesgo de socavamiento es mayor, por lo que también están perdiendo sus casas. Éstas ya no las construyen con bloques de hielo sino de madera, pero necesitan tener una base sólida para asentarlas, así que cada vez se alejan más de la zona donde han vivido por miles de años.

¿El cambio climático puede ser revertido o solo mitigado?

No creo que decir que no se puede parar el impacto sea una buena respuesta, porque podría ocasionar que la gente crea que, si de todas formas van a ocurrir cosas, para qué hacer algo. Pienso que tenemos una responsabilidad moral, como habitantes de la Tierra, de cambiar lo que hayamos propiciado. Por ejemplo, debemos saber que estamos afectando gente que no ha causado el cambio, tal como ocurre con los habitantes de la región ártica o de los países en desarrollo que están afrontando tormentas que normalmente no ocurrirían.

¿Qué otros daños experimentarán los países situados en el Trópico?

Se tiende a pensar que al estar lejos de los Polos, la situación no los afectará.
La Tierra se encuentra en un estado de cambio. Los océanos se están calentando en ciertas áreas, mientras la atmósfera y el agua están tratando de balancearse. En tanto que esto ocurre, muchas tormentas se producen. Esta es una de las preocupaciones para el área tropical del planeta. Otra sería el aumento del nivel del mar que se produce de dos maneras. La primera, cuando el agua del océano se calienta, se expande y aumenta su nivel. La segunda, por el derretimiento de los glaciares. Cuando esto último ocurre, en Groelandia o en la Antártida los niveles del mar aumentan de forma dramática y, aunque esto no ocurrirá de la noche a la mañana, las cosas que podamos aprender al respecto nos enseñarán cómo prepararnos para el futuro.

¿Sería un problema o una oportunidad que el paso del noroeste —que une el Atlántico con el Pacífico— quedara libre de hielo y permitiera el tránsito de barcos?

Es preocupante su abertura, porque las personas tomarán más riesgos. Si saben que podrán reducir su gasto de combustible a una tercera parte al transitar por ahí, en lugar de hacerlo por el Canal de Panamá, lo harán.

Tendremos barcos que efectuarán la travesía y que no están construidos apropiadamente para este tipo de ambiente. Los gobiernos tendrán que manejar la situación para garantizar que solo pasen por allí los barcos que estén fabricados de forma adecuada para tal ambiente.
En relación con las oportunidades, las habrá para las comunidades cercanas que podrán incrementar sus ingresos y hacer negocios. Así que la posible abertura de este pasaje representará tanto oportunidades como problemas.

En relación al Circumpolar Flaw Lead Project, ¿cuáles han sido sus mayores desafíos?

El invierno, porque debido a que el cambio climático está cambiando la cubierta de hielo, en cuanto a grosor y estabilidad, hemos tenido que variar nuestros puntos de estaciones para no ponernos en peligro de nuevo. Hemos tenido éxito en esas variaciones y hemos hecho los estudios según nos los permitieron las condiciones imperantes.


   

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