Semanario de Prensa Libre • No. 212 • 27 de julio de 2008

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D mascotas

Una segunda oportunidad
Algunas familias adoptan a perros y gatos que fueron maltratados.


por Francisco Mauricio Martínez fotos: Carlos Sebastián

Nina, una perra mestiza de doberman-rottweiler, y Rishi, mezcla de golden retriever con otra “criolla” son muy diferentes en cuanto a color, pelaje y tamaño, pero sus historias guardan mucho en común: deambularon por las calles, fueron maltratados y discriminados; pero en la actualidad sus vidas han tenido un giro de 180 grados. Son mimados, tienen buena alimentación y gozan de salud.

Este desenlace es gracias a que algunas familias se decidieron a adoptarlos. Esta cultura de amor por los animales ha sido difícil de desarrollar en Guatemala “debido a que pocas personas están conscientes de que ellos también son seres vivos que necesitan cariño, amor y entrega como si fueran nuestros hijos”, comenta Isabel Barrios de Kroell, quien junto a su hermano Eduardo, tiene un perro (Rishi) y una pareja de gatos (Sita y Kenny) que fueron rescatados de la calle.

Cuando se sabe que alguna familia adopta algún animal “callejero”, se dejan escuchar comentarios de todo tipo. Algunos lo ven con asombro, mientras que otros no dejan de espetar algún sarcasmo o ironía como: “Ni para comer tengo”. Muy pocos saben que estos animales pueden transformar la vida de las personas. “Ellos dan amor y cariño de manera incondicional”, dice Sylvia Solares de Steffes, quien adoptó a Nina hace cuatro años, y posteriormente llevó a Shakira (gata) y hace un mes, a Niko (perro).

Listos y cariñosos

En la mente de la sociedad existe la creencia de que los perros y gatos de pura raza aprenden más rápido, por lo que los mestizos o criollos son rechazados para tenerlos como mascotas. Sin embargo, la experiencia de los que adoptan es distinta. Eduardo Barrios asegura que estos animales son mucho más agradecidos que cualquier otra raza y que de manera fácil aprenden órdenes. “Ellos no tienen maldad en el corazón como los humanos”, afirma.

Los perros de la familia Steffes Solares, incluso el que tiene un mes de haber llegado, obedece algunas órdenes (como echarse y dar la mano) en alemán y español. Sylvia, quien durante su adolescencia tuvo perros con pedigree que participaron en certámenes, asegura que cada “raza tiene sus bondades, y lo que es más, pueden convivir con gatos”, lo cual, se cree, es imposible.

La experiencia de Sylvia y su hija Nikole ha sido fantástica, debido a las travesuras de los animales les han robado algunas sonrisas después de haber vivido una tragedia.

La madre siempre se dedicó a cuidar perros schnauzer con los cuales ganó algunos certámenes, pero tuvo la experiencia de que la hembra murió y el macho se lo robaron, por lo que hace cuatro años se dijo a sí misma: “quiero un feo (perro) para que no se lo roben”. Y fue así como ahora tiene cuatro animales rescatados. “Me gustan porque son juguetones”, dice Nikole.

Cada uno lleva distinto ritmo de vida. Los Barrios, quienes tienen mayor tiempo para dedicar a sus mascotas les tienen desde juguetes hasta cuna y areneros, para que hagan sus necesidades fisiológicas. Cuando los sacan a pasear llevan una pañalera con comida, bolsas plásticas y hojas de periódicos para recoger lo que boten en la calle y hasta una correa extra para rescatar algún otro animal que esté en peligro.

“Estamos felices con nuestros hijos (las mascotas), son lo mejor que nos ha dado la vida. Uno siempre debe buscar dar algo para ser feliz y ellos merecen un mejor destino. Tienen derecho a ser felices y tener una segunda oportunidad”. afirma Isabel.

Con compromiso

Tener una mascota es una responsabilidad que implica estar convencido de que los adoptados van a ser bien tratados y que su calvario no va a continuar. Suzanne Rivera, directora de la Asociación de Amigos de los Animales (AMA), quien se dedica a recoger mascotas abandonadas y posteriormente da en adopción, indica que la institución a su cargo es muy cuidadosa en la entrega de los animales. “Lo que pretendemos es que la gente no adopte por impulso o capricho, sino que lo haga de manera responsable, cumpliendo con los requerimientos que la mascota (según cada caso) necesita”.

Cuenta que cada mes recogen entre 20 y 40 animales y, hasta la fecha han concretado, aproximadamente, 600 adopciones oficiales; aparte, existe una cantidad no contabilizada de “no oficiales”, los cuales se registran cuando las personas se los llevan de manera temporal, pero terminan encariñándose con ellos y al final no las devuelven. “Lo que nos diferencia de una venta de mascotas es que no lucramos, sino que les damos una segunda oportunidad a éstos para encontrar la felicidad, sin importar su raza, edad, origen o apariencia”.

Dónde buscar

  • Todos los animales se entregan esterilizados para evitar su reproducción y con sus vacunas al día.
  • Los interesados deben visitar el sitio www.amigosdelosanimales.org.gt, en donde están las fotos de las mascotas disponibles.
  • Luego hacerlo saber a AMA para enviarle el formulario de solicitud.
  • Se debe entregar una donación de Q200 por cachorro y Q150 por perro adulto o gato. Si son de pura raza, el doble, lo cual sirve para sostener a otros que no tienen posibilidad de adopción.

   

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