Arte
de brocha gorda
La emoción de un pintor puede surgir del encargo.

Redacción Revista D
Pintar por encargo puede ser el detonante, la llave que quita el seguro a emociones comprimidas. El pintor de rótulos para negocios populares, en solitario, inserta sus emociones al ritmo de la música de las camionetas y el aroma del humo negro. La brocha recorre su propio camino, a veces con capricho. El pintor es visto por el cliente como un simple obrero, como alguien que se encuentra “puesto” allí, pintando algo sobre una pared cualquiera.
Alberto Rodríguez y Érick Menchú ven, en el pintor de rótulos e imágenes publicitarias, un patrimonio gráfico popular de Guatemala.
Conocido como diseño funcional popular, toda aquella gráfica de carácter artesanal, espontánea e intuitiva, en su mayoría, tiene una funcionalidad informativa dentro del contexto en el cual se encuentra. El extraño encanto y la originalidad que poseen estas imágenes se hace más evidente en estos tiempos de saturación gráfica industrializada y de alta tecnología (vallas publicitarias, gigantografías, etc., mantas vinílicas digitales) que invaden el espacio visual urbano. Esto último enfrenta a la estética oficial estándar contra la popular.
Los barrios populares son galerías que atesoran miles de obras geniales, de autores desconocidos, y que, dentro de un ciclo natural, nacen, crecen, se reproducen y mueren, sin poder contar con una memoria que rescate su patrimonio estético.
El proyecto de Rodríguez y Menchú consiste en recopilar y evidenciar la belleza que subyace en este tipo de grafica: la belleza de lo imperfecto, de lo torcido, de lo ingenuo, de lo espontáneo, en contraposición al diseño culto, refinado, frío, previsible e industrial, de tipo corporativo. Las fotografías evidencian un arte carente de pretensiones artísticas, rebosante de autenticidad y lleno de la calidez propia de lo “hecho a mano”.
El rescate de dichos elementos populares y su posterior apreciación es una llamada a la reflexión sobre nuestra identidad, como personas individuales y como sociedad.
El proyecto
Patrimonio Gráfico Popular es una colección de más de 90 fotografías que documentan esta temática. Las imágenes de carteles, carretas, mobiliario y otros lugares son expuestas en los muros de un museo, con lo cual adquieren relevancia y nuevos significados.

De los artistas
Alberto Rodríguez (Guatemala, 1985) recibió clases de dibujo con Ricardo Urquizú. Entre el 2004 y el 2006, trabajó para Franja Fotográfica de Madrid, donde realizó proyectos para la Calcografía Nacional de España, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Luis Gordillo y Eva Lootz. De manera paralela, estudió grabado y estampado en la Escuela de arte número 10 de Madrid, de donde se graduó en el 2006.
Su obra gráfica ha sido expuesta en Casa de las Américas, La Habana; en Costa Rica, Madrid, Oviedo y otros lugares de España.
Erick Menchú (Guatemala, 1977) es pintor y grabador, miembro del grupo La Torana. Estudió arquitectura en la Universidad de San Carlos de Guatemala y grabado en la academia La Esmeralda, México D.F. Ha expuesto en varias de las galerías más importantes del país.
Entre los reconocimientos que ha recibido están el segundo y tercer lugar del concurso de pintura organizado por Helvetas Guatemala, 2003 y 2004; segundo lugar en el concurso nacional de Arte en Concreto Antigua Guatemala, 2005; tercer lugar del IV certamen del Joven Pintor de la Alianza Francesa de Guatemala, 2005; Mención Especial del Jurado en el Primer Salón del Grabado, 2005. Además, fue seleccionado para participar en la IV Bienal Argentina de Gráfica Latinoamericana, 2006.
Inauguración
- Centro Cultural
Metropolitano,
antiguo edificio de Correos, 7a. avenida 11-67 zona 1.
- 4 de junio, 19 horas.
- Muestra de más de 90 fotografías de
pinturas y rótulos
hechos en paredes de edificios, carretas,
casas y otros
negocios del país.
- Entrada libre.
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