Semanario de Prensa Libre • No. 204 • 01 de junio de 2008

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Punto final

La internacionalización de las empresas
En Coventry se diseñaron y produjeron marcas de autos, cuyo
prestigio se expandió por todo el globo.

*Por Juan Luis Fuentes

Podemos observar que las empresas multinacionales y globales surgen con mayor facilidad en los países desarrollados que en los países en vías de desarrollo. Una explicación plausible es que, en éstos últimos, el entorno es más propicio para el desarrollo de este tipo de empresas.

Quisiera preguntar: ¿cómo se genera este entorno favorable para el desarrollo de empresas internacionales? ¿Puede generarse un ambiente de esta naturaleza en Guatemala, con una agenda diseñada para ese propósito? Para responder, narraré algunas historias y anécdotas de dos ciudades.

Cuando Adam Smith desarrolla el concepto de división del trabajo y descubre las virtudes de la especialización, la consecuencia fue la eliminación del trabajo de tipo artesanal e individual, y, por ende, el trabajo industrial en equipos coordinados. Concepto que tendría profundas consecuencias en la vida y en la estructura de las sociedades de la época.

En la Edad Media, la ciudad de Coventry, ubicada en los westmidlands del Reino Unido, no solo era una de las ciudades más importantes en materia política, sino también económica, pues era uno de los centros textiles de mayor categoría de ese país. El gremio de maestros en tejidos era muy influyente y estaba integrado por los artesanos que tenían licencia para ejercer el oficio.

En aquella época se requerían siete años de aprendizaje para convertirse en un maestro artesano y obtener la licencia para operar una factoría de tapices y telas suntuosas. Durante muchos años, la demanda de estos productos creció sin cesar; por eso, para poder satisfacerla, los maestros artesanos contrataban jóvenes campesinos para instruirlos en su arte.

Cuando se desarrolló la tecnología del telar, no solo disminuyó el tiempo de instrucción en el manejo de ese aparato, sino que se aumentó la productividad por tiempo laborado y se redujeron los costos de los tapices y telas, hasta constituirse en una revolución tecnológica que tuvo varias consecuencias para la ciudad de nuestro interés.

El primer efecto fue de naturaleza económica: los productos de Coventry se volvieron muy caros, aunque de mejor calidad que los tejidos de los telares manuales.

Esto indujo una disminución en la demanda de sus productos , que fueron sustituidos por los nuevos tejidos industriales.

La segunda secuela fue de tipo social: la capacitación de los obreros trajo nuevas condiciones, derivadas de la nueva tecnología; se impuso como regla la contratación de personas que pudiesen seguir instrucciones en el manejo de las nuevas máquinas y, con ello, surgió la necesidad de los estudios y la escolaridad de los obreros; los campesinos y los trabajadores comenzaron a diferenciarse.

En Coventry pronto cerraron las empresas artesanales, el desempleo y el hambre se abatieron por la ciudad, porque la mayoría de personas trabajaban en la parte artesanal de la industria y ésta estaba desapareciendo.

Dicha crisis aún se recuerda, debido a que la alcaldía erigió un monumento conmemorativo en el barrio medieval de Spon Street, con la ilustración de la desgracia acaecida hace doscientos años, para que ésta fuese recordada por las generaciones futuras.

Nombres como Hillman y Rover establecieron grandes talleres y también apareció una fábrica llamada Triumph. Esta incipiente industria requería de trabajadores habilidosos e ingeniosos, porque numerosos modelos eran creados de manera continua.

La bicicleta estaba en furor en Europa y la demanda crecía sin cesar; en Coventry llegaron a existir varios cientos de talleres fabricantes de bicicletas y, como sucedió con la industria textil, la mayor parte de la población trabajaba en este sector.

Partiendo de la base de esa industria, algunos inventores se iniciaron en la manufactura de motos y se unieron con los también noveles fabricantes de motores, luego de inaugurarse la industria de automóviles y vehículos de servicio pesado. Más de 300 industrias automotrices se desarrollaron en Coventry.

Aunque sus autos eran de gran calidad, sus métodos artesanales basados en la carpintería, la herrería, la tapicería y la mecánica les hacían tener productos de precios relativamente elevados que eran adquiridos solo por las personas más ricas del país; uno de los grandes problemas es que la mayoría de fabricantes no podían elaborar autos de costo bajo.

La fábrica Rover desarrolló un auto pequeño que fue vendido a 100 libras, lo cual permitió a esta fábrica poder convertir su proceso productivo en un método en serie.

En Coventry se diseñaron y produjeron marcas de autos, como Rolls Royce, Talbot, Hillman, Jaguar, Rover, Triumph, Morris, Lotus, cuyo prestigio se expandió por todo el globo.

Llegaron a tener una amplia aceptación mundial; algunos de esos autos incluso se convirtieron en íconos de moda, como el pequeño Mini Cooper, cuya fabricación se mantuvo por 40 años, lo cual se tradujo en uno de los tres modelos más producidos en el mundo, además de compartir ese honor con el Beetle, de Volkswagen, y el Deux Cheveux, de Citröen. Sin embargo, los autos de Coventry eran considerados lujosos, inaccesibles para la clase media, cuya expansión comenzaba a constituirse en el principal mercado de los productos industriales.

Hoy en día, la industria automotriz en Coventry casi no existe. Talbot fue absorbido hace muchos años por Peugeot. Jaguar y Rover fueron adquiridas por Ford y, hace unas semanas, esas marcas fueron vendidas a grupo Tata, de India.

La única industria que aún funciona en esa ciudad fabrica taxis que se usan en Inglaterra.

A pesar de los enormes costos que ha sufrido esta ciudad, aún es competitiva, porque es productiva en una parte fundamental de la industria: el diseño. Ahora, Coventry genera un producto para el siglo XXI; basado en el conocimiento y experiencia de empleados de empresas automovilísticas que son capaces de producir diseños para las fábricas productoras de automóviles.

* Dr. Juan Luis Fuentes. Universidad del Istmo

   

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