Semanario de Prensa Libre • No. 191 • 02 de marzo de 2008

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En primera persona

Aquellos años
Fue un reinado sin corona, pero la corona que recibí fue el cariño de los sancarlistas.

Quisiera compartirles algo que me sucedió en 1972. En aquella época se usaban los vestidos arriba de la rodilla; yo pesaba 115 libras y tenía el cabello castaño claro, ondulado. Una mañana dijeron los compañeros de Medicina: “Aidita Carrera va a ser la reina de la facultad”. Al otro día, muchos de ellos y de otras facultades estaban reunidos para hacer una elección. Yo iba subiendo las gradas y ellos gritaban: “Que viva la reina de la facultad” y otro agregó: “No sólo de la facultad, sino de la Universidad de San Carlos. Nunca hubo una chica tan bella ni la habrá”.

Todo aquello era muy sano, muy limpio; ellos tenían unos 18 ó 20 años. Cuando dijeron que sería la reina vitalicia, me volteé para saludarlos. Aquel fue un momento muy bello que todavía guardo en mi corazón. Recuerdo que llevaba un vestido de seda italiana, de círculos cafés, blancos y negros. A partir de aquella noche fui invitada a visitar otras facultades y en todos lados me aplaudían. En la San Carlos no había un reinado establecido, así que aquello fue algo espontáneo.

Fue un reinado sin corona, pero la corona que recibí fue el cariño de los sancarlistas. Me llamaban La Venus Rubia. Todos ellos eran muy finos para tratarme, me invitaban a bailar, a almorzar, eran un amor de gente. Una vez entré a un aula y me cantaron María Bonita, de Agustín Lara, pero le cambiaron lo de María por Aída: “Amores habrás tenido muchos amores/ Aída Bonita, Aída del alma./

Pero ninguno tan bueno ni tan honrado/ como el que hiciste que en mí brotara”. Recuerdo con todo cariño a aquellos compañeros, pero a quien más recuerdo es al médico Danilo Monzón, quien estudió Medicina interna. Fue una persona muy buena conmigo. Me ha pasado algunas veces que, después de todo ese tiempo transcurrido, caminando por la calle me encuentro con algún compañero de aquella época y todavía me dice: “Tú eres la reina de Medicina y de la San Carlos”.

Por ejemplo, me sucedió una vez cuando iba caminando para Calusac, donde estudiaba italiano, porque después de estar en la Facultad de Medicina me fui a la Escuela Centroamericana de Estudios Diplomáticos. Ahora tengo un terreno en Santiago Sacatepéquez que se llama San Fernando, pues me gusta mucho el campo. Los sábados voy a verlo. Como soy muy católica, todo el año mantengo tres Nacimientos.

Celia Aída Carrera

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