A propósito
Aquellos
viejos tiempos
Cuando sean las 12 del mediodía del miércoles 19 de marzo del 2008, El Trébol, espacio urbano que se ha convertido, hace ya bastantes años, en el escenario de los viajeros, será una locura.
La gente querrá abordar los autobuses que, si bien indican que su ruta llega al Puerto San José, habrá quienes leerán: destino paraíso.
No cabe duda que el mar, el sol, la arena, las bebidas espirituosas así como los hombres y mujeres en traje de baño son más llamativos que recorrer las calles empedradas de la Antigua Guatemala junto a una procesión o visitar esos sobrios templos de la capital, porque el recogimiento espiritual que formaba parte de las otrora Semana Mayor es casi una tradición en peligro de extinción.
Pero es lógico que las costumbres adquieran otro matiz; el cambio es la única constante.
Con el objetivo de revivir aquellos años, que para algunos son maravillosos y recatados, Francisco Mauricio Martínez hace una retrospectiva de la década del 50 y para ello utiliza los mensajes publicitarios de la temporada.
En algunas de sus líneas, nos relata frases textuales de anuncios que marcaron época al salirse de los cánones establecidos por la sociedad.
En otras, frases de entrevistados, algunos a favor y otros en contra de la tendencia a utilizar el descanso de la Semana Santa como vacaciones de verano.
Su investigación no pretende indicar si lo que se practicaba hace algunos años era mejor que lo de ahora, sino simplemente recordar aquellos viejos tiempos.
Viviana Ruiz,
editora
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