La vida lejos de Cuba
Miles de cubanos han dejado la isla para hacer vida en otro país.

Por Íngrid Roldán Martínez
Vivir en el exilio no ha sido nada fácil para miles de cubanos. Intelectuales, deportistas, artistas y quienes se dedican a distintas profesiones y oficios han tenido que dejar a su familia para ir en busca de mejores oportunidades.
En el extranjero, muchos de ellos han destacado en los medios de comunicación, en la literatura, el deporte, la danza, el baile. Basta mencionar nombres como el del escritor Guillermo Cabrera Infante y la cantante Celia Cruz (ambos ya fallecidos) o el productor Emilio Estefan y su esposa Gloria, la famosa cantante.
Una emigración importante de cubanos ocurrió después del triunfo de la Revolución en 1959. Quienes en esa oportunidad salieron de la isla lo hicieron debido a los cambios económicos que el nuevo régimen estableció: confiscación de tierras, negocios e industrias y la nacionalización de la economía.
La mayoría se estableció en Estados Unidos, principalmente en Florida. A un sector de Miami se le conoce como Little Havana (Pequeña Habana, nombre en homenaje a la capital cubana), donde viven los primeros exiliados que llegaron, así como sus hijos y nietos.
Iban con la idea de regresar pronto, pero muchos de ellos murieron sin poder volver a su tierra. Los residentes allí le imprimieron a la ciudad su sello característico, llevaron consigo su música, costumbres y gastronomía.
Desde entonces, miles de cubanos han dejado su patria por diversos motivos y de muchas formas.
El éxodo del Mariel
Este ocurrió en 1980 cuando unos 125 mil cubanos llegaron a Florida en un período de cinco meses, entre abril y septiembre de 1980. Éste fue el tercero después del ocurrido a principios de la década de los sesenta y del sucedido en la localidad de Camarioca en 1965.
El éxodo del Mariel comenzó cuando un vehículo lleno de personas entró por la fuerza en la Embajada de Perú en La Habana.
Buscaban asilo político. Aunque el Gobierno de Cuba anunció que no otorgaría permisos de salida, días después cambió de opinión y anunció que los refugiados en la Embajada peruana serían autorizados a salir. La reacción del resto de la población fue instantánea. A la sede de esa embajada llegaron en busca de refugio 10 mil 800 personas en cuatro días.
Lograron salir los primeros, mientras el exilio cubano en Miami preparaba una flotilla de embarcaciones para sacar a los refugiados. Cuando el Gobierno cubano anunció la apertura del Puerto del Mariel para quien quisiera emigrar, cientos de embarcaciones privadas partieron de la Florida para buscar a estas personas y llevarlas a Estados Unidos. Para septiembre, más de 125 mil personas habían salido al exilio. 26 murieron en el trayecto.
En uno de esos barcos, en el denominado “Mañana”, viajó Mirta Ojito, que entonces tenía 16 años. Hizo la travesía junto a su madre y su hermana de 11 años. Su padre y un tío viajaban en otro barco. En Estados Unidos desarrolló su carrera como comunicadora en los periódicos The Miami Herald y The New York Times.
Del recuerdo de esa experiencia publicó el libro Finding Mañana: A memoir of Cuba exodus. Ojito plasma en el libro lo que vivió en Cuba, la Revolución Cubana y cómo paulatinamente se desengañó del sistema.
También salieron en esa travesía el actor cubano René Laván, el pintor Miguel Ordoqui, el músico Jesús García-Ruspoli y el escritor Reinaldo Arenas.
Años más tarde, en 1994, ocurrió la Crisis de los Balseros cuando más de 30 mil cubanos se lanzaron al mar con la intención de llegar al sur de Florida después de que su gobierno nuevamente abrió sus fronteras marítimas para cualquiera que quisiera irse de la isla.
Llegar y establecerse
La presencia de los isleños en el exilio es fuerte a nivel internacional. En Estados Unidos los cubanoamericanos han ganado importantes espacios y alcanzado el éxito en distintos campos.
En Latinoamérica y varios países de Europa han hecho fuerte presencia con sus academias de salsa. La música y los pasos de este baile vibran en Argentina, México, Guatemala, así como en Francia, Holanda, Suecia Polonia, España y Australia, por mencionar algunos. Cientos de personas de otras nacionalidades se han acercado a este tipo de expresión.
En la literatura también figura el nombre de Zoé Valdés, quien reside en París. En 1998, el periodista Andrés Oppenheimer, del El Nuevo Herald, hacía la reflexión de que la mayoría de los novelistas cubanos famosos vivían en Ciudad de México, Londres, París o Madrid.
Los actores también han ganado espacios en países con una mayor proyección internacional. En el cine, uno de los más destacados es el guapo Andy García.
Los aires que soplan en la isla con la reciente renuncia de Fidel Castro al poder que ejerció por casi medio siglo hace que los cubanos en el extranjero se mantengan a la expectativa. El tiempo dirá qué rumbo toman las cosas.
Fuentes: www.cubanet.org, www.univision.com, http://news.bbc.co.uk, http://ar.news.yahoo.com, www.zoevaldes.com.fr y agencias internacionales de noticias. |