Semanario de Prensa Libre • No. 195 • 30 de marzo de 2008

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D proyecto

Resurge Champerico
El puerto que durante una época fue la salida de las exportaciones del suroccidente, hoy tiene un futuro esperanzador.

Por Francisco Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián

En el viejo muelle, el movimiento de los lancheros es constante. Algunos lanzan sus trasmallos desde los tablones de la plataforma y esperan con paciencia a que los peces caigan. Otros, en silencio, remiendan sus tejidos destrozados por la sal del mar.

Los más activos, trasladan con esfuerzo sus embarcaciones para echarlas al mar e internarse por varias horas con la intención de lograr una buena pesca.
Para los pescadores del Puerto de Champerico, Retalhuleu, esta escena es habitual, su pan diario.

La única forma que aprendieron de sus ancestros para ganarse la vida; el mar ha sido su único proveedor de recursos o riqueza para sobrevivir. En esa vieja plataforma, sostenida por pilotes y viguetas llenas de herrumbre traídas de Alemania en el siglo XIX, también se ganan la vida algunos vendedores de frutas, refrescos y granizadas.

El Puerto de Champerico fue declarado Puerto Nacional en junio de 1871, por el Gobierno de Miguel García Granados y hasta 1982 fue una de las puertas más importantes para la exportación, principalmente de la región suroccidental del país.

Su nombre se origina en el apelativo de la compañía alemana explotadora de maderas finas Champer & Co., que operó en la región a fines de 1700.

Nuevo amanecer

La ilusión de que el próximo año, si todo marcha de acuerdo a los planes, se inaugure la dársena (puerto pesquero semiindustrial), mantiene optimistas no solamente a los 128 lancheros del lugar, sino también a las siete mil personas que podrían salir beneficiadas, debido a que la solicitaron desde hace 40 años.

Ésta permitirá a los lancheros mantener sus naves en los embarcaderos y no bajar las lanchas (de la plataforma del muelle) al mar con una grúa, como sucede en la actualidad.

Ruperto Ortiz, vicepresidente del Movimiento de la Sociedad Civil Organizada de Champerico, explica que tal como se hace hoy el descenso es peligroso y causa daños a las naves, debido a que hay “tumbos grandes” (olas) que estrellan las lanchas contra los hierros de la base (pilotes) del muelle.

Agrega que se reducirán los costos, porque se descargará directamente y aumentará el turismo al lugar, por lo que los negocios florecerán. “Incluso, podrían haber yates para que los visitantes disfruten el océano”, detalla.

Las buenas nuevas

Lo que mantiene animados a los pescadores es que los trabajos preliminares de lo que será la dársena están a la vista. Ortiz dice que desde el 9 de diciembre maquinaria especial traída de Holanda está “acarreando” piedra de las canteras ubicadas en Ocosito, Salamá y La Cuchilla (a menos de 50 km cada una). Para cumplir con la obra se necesitan 334 mil 700 toneladas de piedra. “El proyecto está en pie, no se detiene”, expresa con optimismo Venancio Morales, presidente y representante legal de la Asociación de Pescadores Artesanales.

La esperanza de los porteños está fundamentada. Mario de León, presidente de la Junta Directiva de la Empresa Portuaria Nacional de Champerico, considera que en abril comenzará la obra marina, la cual consistirá en colocar roca dentro del mar y así construir el rompeolas que medirá 650 metros. “Estamos en la fase de trabajos preliminares (acopio de roca, insumos) y recién llegó un barco con maquinaria: grúas, dragas y muelles flotantes”, informa.
En 18 meses

El costo del proyecto es, aproximadamente, de US$30 millones (Q240 millones), de los cuales el 65 por ciento será proporcionado por el Gobierno y 35 por el Reino de Holanda, lo cual está contemplado en los decretos 45-2006, que autoriza la obra y el 33-2007, que amplía el presupuesto en Q52 millones más. El nuevo puerto será construido por la empresa Van Oord y supervisado por la Royal Haskoning, ambas holandesas, explica De León.

Para que este sueño se convierta en realidad, los vecinos de Champerico deberán esperar 18 meses, los cuales comenzaron a contarse desde el 15 de enero de este año. Para poder llegar a la etapa, los representantes pesqueros han efectuado, entre el 2006 y el 2007, 52 viajes para visitar el Congreso de la República, cinco a la Embajada de Holanda y dos al Ministerio de Comunicaciones, Finanzas y Segeplan. “Para cumplir con estos viajes el pueblo ha colaborado”, apunta Ortiz.

La inversión, que han verificado los pobladores, esperan cosecharla cuando el nuevo puerto pesquero, único de su clase en el país, empiece a funcionar y el comercio florezca en el área. “Después de que cada presidente nos hacía el mismo ofrecimiento, desde el tiempo de Kjell Laugerud, hasta el año pasado se empezaron a ver con seriedad los trabajos”, manifiesta Morales. “Esto facilitará nuestro trabajo, porque la construcción actual ya colapsó”, secunda Ortiz.

A más de 200 km

La extensión territorial de Champerico es de 416 kilómetros cuadrados.

Al norte, oeste y este colinda con la cabecera de Retalhuleu y al sur con el Océano Pacífico.

Se encuentra a una altura de 4.94 mt sobre el nivel del mar.

La distancia entre la capital de Guatemala y dicho municipio es de 224 km.

La separación con la ciudad cabecera de Retalhuleu es de 36 km.

Para guía de navegación existe un faro de 90 pies de altura SNN.

Es de luz blanca de 500 bujías. El faro antiguamente estaba colocado sobre un tanque de agua a 600 mt de la cabeza del muelle.

Con visibilidad a 10 millas náuticas, aproximadamente, se encuentra situado en una estructura de metal más elevada.

Fuente: Inforpress, Servicio


   

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