Inversiones en el paraíso
por roberto villalobos
INFOGRAFÍA: benildo concoguá
A partir de los años de 1970, los denominados paraísos fiscales han tenido un desarrollo importante, formándose en sectores cercanos a los países industrializados de América del Norte, Europa y Asia; la mayoría de esos lugares tienen bandera británica.
En estos territorios los impuestos no se pagan o son muy bajos por mantener el dinero depositado; a éstos acuden empresas o grandes fortunas para evadir al fisco. Los expertos definen un paraíso fiscal como una región en la que no se aplique un impuesto, análogo o idéntico al Impuesto Sobre la Renta. También existen los llamados territorios de baja tributación, que tienen regímenes fiscales preferenciales o de privilegio.

Las características principales de las “zonas paradisíacas” para las inversiones es que el secreto, la confidencialidad y el anonimato del titular y de sus cuentas están garantizadas, además de que no hay reglas que limiten o controlen los movimientos de capitales.
El Comité de Asuntos Fiscales de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) ha elaborado una lista en la que se incluyen 41 zonas de esta índole (ver gráfica); sin embargo, debido a los escándalos suscitados en los últimos años, la mayoría de territorios han aceptado compartir información con los Gobiernos, para combatir los fraudes y el lavado de dinero; sólo tres de ellos —Andorra y los Principados de Liechteinstein y de Mónaco— no han aceptado colaborar para la divulgación de información.
Aunque los paraísos fiscales no son ilícitos, sí fomentan ilegalidades; también estimulan la especulación financiera, por lo que crean inestabilidad en los mercados. Por ejemplo, es posible que mediante firmas fantasma se compren acciones en bolsa, para luego venderlas cuando suban de valor.
De igual forma, grupos terroristas y mafias utilizan estos sectores para el lavado de dinero, pues estos centros no brindan información ni siquiera a los tribunales.
Escándalo
Uno de los casos más sonados de los últimos meses fue cuando el Gobierno de Alemania dio la noticia del descubrimiento de la mayor evasión de impuestos de la historia. Un informante dentro del banco LGT de Liechteinstein vendió al servicio secreto germano un DVD, por US$6 millones, en el cual se revela la identidad de unos mil ciudadanos alemanes con cuentas secretas en ese país. Los cuentahabientes habían depositado entre US$500 y US$7 mil millones. Una insignificancia, si se compara con los US$150 mil millones depositados en cuentas, sin que se sepa quiénes son sus titulares. Además, en ese país existen 70 mil “fundaciones”, y eso que ahí solo viven 35 mil habitantes.
Similar situación es el de las Islas Caimán, de 30 mil habitantes, y que concentra hasta 430 bancos y cerca de 70 mil firmas.
De acuerdo al Fondo Monetario Internacional, los depósitos en paraísos fiscales llegan hasta los US$4.6 billones, la mayor parte en el Caribe.
También resalta el hecho de que la población de estos territorios vive en la opulencia y claro, aparte de todo el dinero que les ingresa, también tienen un atractivo turístico impresionante, apto, eso sí, solo para millonarios. |