Semanario de Prensa Libre • No. 203 • 25 de mayo de 2008

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D mundo

¿Funciona el diván?
Las teorías de Sigmund Freud tienen admiradores y detractores por partes iguales.

por ana martínez de zárate

Lo que nadie puede negar es que es el padre del psicoanálisis. Fue el primero que tumbó en un diván a sus pacientes para descubrir sus problemas con el objetivo, según sus palabras, de “hacer consciente lo inconsciente”.

En realidad, Freud iba para abogado, pero en el último momento, afortunadamente para muchos, cambió de decisión e ingresó a la carrera de medicina en la ciudad donde vivió desde los tres años, Viena. Sin embargo, hasta que conoció al doctor francés Jean Charcot —quien trabajaba en tratamientos de trastornos mentales, sobre todo de la histeria, utilizando la hipnosis— cuando comenzó a interesarse por las enfermedades mentales.

Junto con otro doctor, el vienés Josef Breue, se dio cuenta de que los síntomas de la histeria, tipo de neurosis, son manifestaciones de energía emocional no descargada, asociada con traumas psíquicos olvidados. El procedimiento terapéutico por el cual abogan consiste en sumir al paciente en un estado hipnótico, para forzarle a recordar y revivir la experiencia traumática la cual es el origen del trastorno.

Más tarde, Freud empezó a utilizar como técnica, en vez de la hipnosis, la llamada “asociación libre”, que consiste en estudiar el pensamiento espontáneo de los pacientes sin censura alguna, para que puedan conocer y reflexionar sobre lo que les ocurre.

En 1900 publica su obra más conocida, La interpretación de los sueños, donde analiza los sueños de sus pacientes y, también, muchos de los suyos, registrados durante tres años de autoanálisis, los cuales, según sus teorías, son “representaciones de los deseos ocultos”. Por medio del análisis de los sueños llegó a sus teorías sobre la sexualidad infantil y el complejo de Edipo, las cuales explicarían el apego del niño al progenitor del sexo contrario, junto con los sentimientos hostiles hacia el del propio sexo, considerado —en principio— un rival.

Controversia

Freud nunca fue aceptado por sus médicos contemporáneos. Su obra siempre estuvo rodeada de polémica. Con el paso de los años, las cuestiones que planteó siguen teniendo defensores y detractores.

Sus valedores resaltan que, aunque no es una técnica perfecta, a Freud no se le pueden negar los méritos de que fue el primero en dar importancia al inconsciente. Además, descubrió la existencia de mecanismos de defensa mediante la represión, la negación o la racionalización, entre otros, inició el estudio de la motivación y concibió a la personalidad como una unidad funcional de la conducta.

Freud ayudó a entender al ser humano; por ello, según el psicólogo clínico Enrique Estrada, “todo buen psicólogo necesita utilizar un enfoque psicoanalítico”.

Objeciones

Según el especialista español en psicología educativa, Antonio Escaja, hay ciertos aspectos negativos, por ejemplo, que la selección de los datos es “ingenuamente clínica, ya que en pocas ocasiones Freud ofrecía un informe inmediato y el objetivo de las sesiones”. Por otra parte, concedió demasiado crédito a las descripciones que los pacientes hacían de sus propias experiencias infantiles e hizo “generalizaciones indebidas” al tratarse de un ser humano.

Con respecto a la interpretación de los sueños, Enrique Estrada reconoce que éstos “no son comprobables experimentalmente”. Para Escaja, el fallo no está en su metodología, que considera válida, sino en que “no se puede reducir toda su simbología a la mera dimensión sexual”.

Otro de los inconvenientes que se resaltan del psicoanálisis es que es un tratamiento extenso que se puede prolongar hasta varios años y que no “todas las personas son analizables, ya que se necesita mucha fortaleza del Ego (yo) y la capacidad de tolerar la frustración y la de asociar”, asegura Estrada.

Para Escaja, un error de la teoría del neurólogo, que ha sido superado poco a poco por los posfreudianos, fue la de no reconocer fuerza propia al Ego (yo) —la parte consciente de cada uno, frente al (ello), la inconsciente— lo que ha provocado controversias en tres campos: “la concepción de la experiencia moral, en la religión y en el desarrollo de la personalidad”.

Por ello, las técnicas del psicoanálisis han sido modificadas y adaptadas a la época actual, ya que la sociedad y las personas han cambiado mucho desde el periodo victoriano de Freud, caracterizado por una vida muy puritana e hipócrita. Sin embargo, Escaja asegura que, a pesar de la “obligada” introducción de numerosas correcciones, hay que reconocer que su “magnífico y vigente sistema es la primera interpretación unitaria de la estructura psíquica del hombre”.

TCC

No obstante, en los últimos años están proliferando las teorías cognitivas conductuales (TCC), las cuales consideran que el psicoanálisis no es una ciencia propiamente dicha, y abogan por tratar de enseñar cómo debe el paciente enfrentarse a los problemas y situaciones molestas. Para quienes usan esta técnica no es importante la raíz del problema, a diferencia que en el psicoanálisis, por lo cual su ventaja es que es un método mucho menos extenso y costoso.

Sigmund Freud

  • Nació el seis de mayo de 1856 en Freiberg, en el imperio Austro-Húngaro, actual República Checa.
  • En 1886 abre una clínica privada especializada en problemas mentales, pese a la oposición de los médicos contemporáneos.
  • Estudia los movimientos sociales, como el arte, la literatura o la pintura, desde un enfoque psicoanalítico.
  • Influye en artistas como Klimt, Kandinsky, Dalí o Munch, entre otros.
  • Se traslada a Londres en 1938 huyendo de la persecución de hitleriana hacia los judíos.
  • Muere el 23 de septiembre de 1939 debido a una sobredosis de morfina, inyectada a petición propia, por los dolores que sufría a causa de un cáncer oral.
  • Su hija Anna se especializó en psicología infantil.

   

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