La gran desconocida
Jalapa tiene tesoros escondidos, desconocidos hasta para sus propios habitantes, que merecen la pena ser visitados.

por ana martínez de zárate
fotos: viviana ruiz
“En Jalapa tenemos el campo de futbol, la catedral y el parque”, expresa un jalapaneco que lleva dos décadas viviendo en la capital. Otro dice: “Allí no hay nada”. Cuando alguien visita por primera vez este lugar, quizás, tenga esas mismas percepciones. Lo que se observa es una ciudad con muchas motocicletas conducidas, en su mayoría, por adolescentes, tal como sucede en cualquier pueblo mediterráneo. Pero, nada más lejos de la realidad. Jalapa es un departamento por descubrir.
Incluso, hacen falta varios días para poder visitar todo lo que enumera el concejal Germán Berganza Téllez. Sin embargo, pocas personas conocen esos sitios. “No hay política de desarrollo para impulsar el turismo”, expone.
Uno de esos tesoros ignorados es la laguna Itxacoba habitada por patos zambullidores, una especie en peligro de extinción. Cuesta verlos, y mucho más fotografiarlos. Pero si se está atento y se tiene paciencia se logra observar a estas pequeñas aves nadadoras de color negro cómo se sumergen y vuelven a aparecer varios metros más lejos.
También cuenta con la cascada Paraíso, cuyo nombre refleja mejor que cualquier adjetivo su descripción. Hay que andar unos 20 minutos por un camino un tanto difícil, que si no se tiene cuidado, es muy posible no poder evitar alguno que otro golpe. Pero el paseo, con un paisaje que recuerda a los del Altiplano del país, es muy seductor, sobre todo para los aventureros y los apasionados por la naturaleza, que estarán encantados, por fin, de poder disfrutar de un aire limpio y puro, lejos de la polución de las ciudades. El clima también ayuda al deleite, ya que es templado y, en ocasiones, corren brisas fresquitas que hacen más agradable todavía el periplo. De esta cuenta es que se le conoce a Jalapa como “la morena climatológica de Oriente”, explica Berganza. De hecho, allí se fundó el Instituto Normal Centroamericano para Señoritas y para Varones, donde estudiaron importantes personalidades, como Juan José Arévalo Bermejo, porque las autoridades llegaron al consenso de que en esta zona, con esta temperatura climática, “era la más adecuada para estudiar”.
Mezcla
Otro punto a favor de Jalapa es su gente. Personas abiertas, muy acogedoras y con humor “muy chispudo”, destaca el concejal. Aunque, por el contrario, reconoce que también tienen fama de ser “malos, aguerridos y temerarios”, quizás porque el batallón de Jalapa al mando de Justo Rufino Barrios fue el más heroico, durante la batalla de Chalchuapa, y de ahí que se conserve la imagen osada, explica.
Su población es una mezcla de xincas, españoles y árabes, que han hecho que sus habitantes sean reconocidos en el resto del territorio por ser muy atractivos.
Artesanía
La influencia española se aprecia no solo en los apellidos o rasgos de su gente. Todavía conservan algunas de las tradiciones que desde aquel país llegaron hace miles de años, como la alfarería. Luis Eberto Reyes moldea un pequeño jarrón. De un trozo de barro, en apenas unos segundos, elabora una jarra preciosa. Tal habilidad delata que desde los 10 años, ahora tiene 56, crea arte con barro y sus manos, que muestra orgulloso lo suaves que están. Pero en la actualidad es una artesanía en peligro de desaparecer, pues si hasta hace unos 15 años había casi 25 talleres de alfarería, ahora quedan seis. El plástico está reemplazando el tradicional pocillo. “Pero esto no es lo único que se está perdiendo, también los valores”, agrega Berganza. “Al ser uno de los departamentos con mayor emigración hacia EE. UU., los niños se crían con otros familiares, y como reciben todos los meses mucho dinero, no valoran nada”.
Gastronomía
La comida típica de esta zona es la gallina con crema y loroco, y los alimentos característicos son el pan de maíz, el queso seco o la mantequilla de costal, entre otros. Los hermanos Morán regentan una quesería en la que fabrican estos manjares de forma artesanal, aunque con “medidas industriales”, destaca Marvin Morán. La mayoría son enviados hacia la capital, aunque muchos son exportados hasta los Estados Unidos, para el mercado latinoamericano.
Ya se hace de noche, y tenemos que irnos. Pero, marchamos con la promesa de regresar para poder visitar todo lo que no nos ha dado tiempo de ver, como la casa donde vivió Fidel Castro, cerca del balneario Los Chorros u otros baños medicinales que hay por la zona. Nos despide una luna llena rosada, preciosa. A veces, todavía, en los viajes nos llevamos sorpresas y encontramos un mundo por descubrir.
La cabecera
- Jalapa, etimológicamente, proviene del vocablo azteca Xalapán. Xa significa “allí donde hay” y apan “tierra arenosa”, o sea Jalapa quiere decir lugar asentado en tierra arenosa.
- Cómo llegar: está a 168 kilómetros de la capital, al ir por Jutiapa en carretera asfaltada, mientras que por Sanarate dista a cien kilómetros.
- Su población es de 279 mil 268 habitantes aproximadamente, según datos del 2007.
- Su territorio alcanza los dos mil 63 kilómetros cuadrados de extensión.
- La cabecera municipal tiene una altitud de mil 362 metros sobre el nivel del mar.
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