Semanario de Prensa Libre • No. 230 • 30 de Noviembre de 2008

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En tercera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D oficios
   > D portafolio
   > D fondo
   > D mundo
   > D recomendación
   > D farandula
   > D viaje
   > D Punto final

 


D farándula

Con raíces chapinas
La diseñadora española sueña con conocer Guatemala, la tierra de su bisabuelo.


por ana martínez de zárate

La prestigiosa diseñadora española Ágatha Ruiz de la Prada se caracteriza por usar multitud de colores intensos y puros en todas sus creaciones. Pocos saben que esto se debe a su ascendencia chapina. Por eso, no duda en hacer un espacio en su apretadísima agenda para atendernos, por teléfono desde Madrid, con tal de que se conozcan sus raíces y se le de la oportunidad de viajar al país, para conocerlo por primera vez y visitar a su familia. Pero, mientras llega ese momento añorado, seguirá dando la vuelta al mundo con sus diseños, con la pretensión de “hacer a la gente más feliz”.

¿Es verdad que tu bisabuelo era guatemalteco?

Sí. Mi bisabuelo se llamaba Juan Urruela. Se fue a Barcelona y se casó con una de las chicas más ricas de esa época que se llamaba Águeda Sanhlley, es por ella que yo me llamo Ágatha, ya que es el mismo nombre. Este señor era muy guapo. Hay un par de anécdotas con él muy divertidas. Una de ellas es que era muy enamorado. Lo que la familia cuenta es que era muy vividor. Por ejemplo, le encantaba jugar al polo y montó en el jardín de su casa un lugar para ello. Imagínate en el centro de Barcelona jugar al polo, que son 11 caballos. Y también fue uno de los poquísimos fundadores del Futbol Club Barcelona. Otra anécdota muy divertida es que una amiga de mi bisabuela le dijo, con muy mala intención, “¿sabes que Urruela se casa contigo por el dinero?”, y mi bisabuela contestó: “Pues mira, qué suerte tener dinero para casarme con quien me da la gana”. Una respuesta bastante atrevida para la época.

¿Conoces a tu familia guatemalteca?

Gran parte de mi familia de Barcelona la conoce porque ha ido a Guatemala, y me ha dicho que los Urruela son simpatiquísimos. Pero, yo que conozco muchísimos países, porque no paro de viajar, nunca he ido a Guatemala.

Tus diseños se caracterizan por tener muchos colores, ¿te ha podido influenciar Guatemala y sus coloridos trajes típicos?

Creo que sí. Porque si te fijas, mis diseños y los colores no son nada españoles. Aunque, en algunos países como Francia, me consideran la típica española, pero es porque solo conocen las películas y la estética de Almodóvar, que usa mucho color. Pero, yo me he dado cuenta de que mis colores vienen de esa parte del mundo.

Pero, ¿cómo fue, a partir de fotografías, de forma inconsciente?

De forma inconsciente, porque yo uso colores desde que soy una bebé. Cuando fui a México me di cuenta de que son colores de la región. Con lo cual debe ser que la sangre de mi bisabuelo, que era muy guapo y muy juerguista, me ha tirado mucho a mí.

¿Qué otras fuentes de inspiración tienes?

El arte contemporáneo es muy importante para mí, porque antes de ser diseñadora quería ser pintora. Me encanta el arte abstracto estadounidense. Además, tuve la suerte de empezar a trabajar cuando se desarrollaba la “movida madrileña”, y yo pensaba “qué divertido es trabajar”, porque es una maravilla poder coincidir con una de las etapas gloriosas de tu ciudad.

¿Cuáles son tus diseñadores favoritos?

Yves Saint Laurent, porque soy de la década de los 70, que fue la gran época dorada. Y luego me encanta Balenciaga. También, los que usan colores como Moschino, porque tenía mucho sentido del humor. Y durante muchísimos años me han encantado los diseñadores japoneses.

¿Exportas a Latinoamérica?

Allí, cada vez hago más cosas. Seguro que hay algo mío en Guatemala: azulejos, perfumes… Es imposible que en Guatemala no haya productos míos. Para mí, el mercado latinoamericano es cada vez más importante.

¿Hay algún plan de extensión hacia este continente?

Es que hago las cosas por intuición. Si surge, surge. Lo que pasa es que si hay oportunidad de ir a Guatemala, pues voy como loca, porque llevo toda mi vida soñando con ir. O sea que no es por un plan de extensión, también porque me encantaría conocer a toda mi gente y el país, que creo que es súper bonito.

¿Para qué clase de público trabajas?

Yo trabajo para mí. Hago las cosas que creo que tengo que hacer, lo mejor que pueda. Tengo bastante tipo de público. No tengo un perfil, porque no voy por el mercadeo. Soy diseñadora y hago lo que me da la gana, y luego me compran quienes les da la gana también. Diseño para todos, también para hombres, para perros, para gatos, para todo.

Has diseñado joyas, vestidos para novias, muebles para el baño, todo tipo de complementos, hasta cascos para motocicilistas, ¿qué es lo que te cuesta más diseñar?

Lo que más me gusta es hacer muchas cosas diferentes porque si siempre tuviera que hacer lo mismo, me aburriría. Pero lo más difícil siempre es la ropa de mujer, que es lo mío, digamos, pero es lo más complicado. Lo único que todavía no he hecho, y me gustaría mucho diseñar, es un jardín Ágatha.

¿Qué mensaje quieres transmitir con tus creaciones?

Mis diseños son para hacer a la gente más feliz. A algunos les puede gustar, y a otros no, pero lo que me encantaría es que en Guatemala reconocieran mis cosas.

 

Más datos:

  • Nació en 1960, en Madrid.
  • Estudió moda en Barcelona.
  • Está casada con el periodista y director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, con el que tiene dos hijos, Tristán Jerónimo y Cósima Olivia.
  • Ha logrado ser conocida en todo el mundo. Son famosos sus desfiles en Francia, Alemania, Japón, Italia y Estados Unidos, entre otros países.
  • Ha creado diseños para Audi, Iberia, DHL y otras empresas.
  • Más información: www.agatharuizdelaprada.com

   

© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com