Semanario de Prensa Libre • No. 223 • 12 de Octubre de 2008

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D deportes

Superó la mancha
Es la primera guatemalteca en cruzar, a nado, las aguas que separan a Inglaterra del resto de Europa.

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por roberto villalobos

Han pasado casi tres meses desde que la nadadora Yesenia Cabrera Fuegos cruzó las frías aguas del Canal de La Mancha, un estrecho que separa las costas de la isla de Gran Bretaña del resto del continente europeo.

El 16 de julio de este año, Cabrera, guatemalteca de 35 años de edad, empezó a nadar desde el puerto de Dover. Por supuesto, esta travesía solo es apta para expertos. “El Canal es como el monte Everest de la natación”, dice la atleta, de 1.74 metros de estatura.

En línea recta, el Canal de La Mancha tiene una longitud de 34 kilómetros, desde Dover (Inglaterra), hasta Calais (Francia). Sin embargo, cuando el reto es cruzarlo a nado, la distancia es aún más, pues se debe seguir una ruta en zigzag, debido a las condiciones del mar. Cabrera nadó 42 kilómetros y resistió las embestidas de las olas, de entre 6 y 8 metros de altura.

“Mi entrenador, el cubano Juan Manuel Diego, me dijo que las primeras dos horas eran las más sufridas, pero la verdad es que sufrí por cuatro horas y media”, confiesa, entre risas.

En el trayecto estuvo acompañada de un pequeño bote, al que tenía prohibido tocar, pues, de lo contrario, quedaría descalificada. Solo se le permitía descansar cada media hora, por 30 segundos, sujetando una cuerda que le lanzaban desde la embarcación.

La temperatura del agua también fue un obstáculo, ya que oscilaba entre los 13 y 15 grados centígrados. Para imaginarse cuán fría es, basta con saber que la temperatura ambiente del lago de Atitlán es de entre 20 y 22 grados centíg rados.

A pesar del lógico cansancio, también tuvo la oportunidad de encontrarse consigo misma, de conocerse de forma espiritual, por el largo tiempo de no hablar con nadie y hacer una sola actividad: nadar por 13 horas y 19 minutos.

Según ella, durante el trayecto, nunca le pasó por la mente la idea de desistir: “Eso hubiera sido fatal”, asegura.

Preparación

Aún cuando supo conquistar el Canal de La Mancha, no siempre fue nadadora. Inició a los 27 años de edad, luego de sufrir una lesión en la rodilla izquierda, y que los médicos le prohibieran hacer ejercicios de alto impacto. Eso sí, siempre fue una atleta. Antes del golpe, practicaba triatlón, gimnasia, aeróbicos y maratón.

La natación la hizo bajar hasta 25 libras de peso. Además, mentalmente se ha hecho más fuerte, afirma.

Para tener un éxito como éste, Cabrera refiere que todo radica en la motivación y en las ganas de hacer las cosas; esto, claro, es aplicable a todos los ámbitos de la vida.

La nadadora entrena de lunes a domingo, dos horas y media por la mañana, y una hora más por la tarde; un verdadero ejemplo de disciplina.

Ahora, sus objetivos están centrados en recorrer los 46 kilómetros de Tampa Bay (EE. UU.), que intentará nadar el próximo año. Asimismo, en el 2010, desea conquistar el estrecho de Gibraltar (42 km) y el Mar del Plata (Argentina- Uruguay), en el 2011.


   

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