Superó la mancha
Es la primera guatemalteca en cruzar,
a nado, las aguas que separan a
Inglaterra del resto de Europa.

por roberto villalobos
Han pasado casi tres
meses desde que la
nadadora Yesenia Cabrera
Fuegos cruzó
las frías aguas del Canal
de La Mancha, un estrecho que
separa las costas de la isla de Gran
Bretaña del resto del continente
europeo.
El 16 de julio de este año, Cabrera,
guatemalteca de 35 años de
edad, empezó a nadar desde el
puerto de Dover. Por supuesto,
esta travesía solo es apta para expertos.
“El Canal es como el monte
Everest de la natación”, dice la
atleta, de 1.74 metros de estatura.
En línea recta, el Canal de La
Mancha tiene una longitud de 34
kilómetros, desde Dover (Inglaterra),
hasta Calais (Francia). Sin
embargo, cuando el reto es cruzarlo
a nado, la distancia es aún
más, pues se debe seguir una ruta
en zigzag, debido a las condiciones
del mar. Cabrera nadó 42 kilómetros
y resistió las embestidas de
las olas, de entre 6 y 8 metros de
altura.
“Mi entrenador, el cubano Juan
Manuel Diego, me dijo que las
primeras dos horas eran las más
sufridas, pero la verdad es que
sufrí por cuatro horas y media”,
confiesa, entre risas.
En el trayecto estuvo acompañada
de un pequeño bote, al que
tenía prohibido tocar, pues, de lo
contrario, quedaría descalificada.
Solo se le permitía descansar cada
media hora, por 30 segundos, sujetando
una cuerda que le lanzaban
desde la embarcación.
La temperatura del agua también
fue un obstáculo, ya que oscilaba
entre los 13 y 15 grados
centígrados. Para imaginarse cuán
fría es, basta con saber que la
temperatura ambiente del lago de
Atitlán es de entre 20 y 22 grados
centíg rados.
A pesar del lógico cansancio,
también tuvo la oportunidad de
encontrarse consigo misma, de
conocerse de forma espiritual, por
el largo tiempo de no hablar con
nadie y hacer una sola actividad:
nadar por 13 horas y 19 minutos.
Según ella, durante el trayecto,
nunca le pasó por la mente la idea de
desistir: “Eso hubiera sido fatal”, asegura.
Preparación
Aún cuando supo conquistar
el Canal de La Mancha, no
siempre fue nadadora. Inició a
los 27 años de edad, luego de
sufrir una lesión en la rodilla
izquierda, y que los médicos le
prohibieran hacer ejercicios de
alto impacto. Eso sí, siempre
fue una atleta. Antes del golpe,
practicaba triatlón, gimnasia,
aeróbicos y maratón.
La natación la hizo bajar hasta
25 libras de peso. Además,
mentalmente se ha hecho más
fuerte, afirma.
Para tener un éxito como
éste, Cabrera refiere que todo
radica en la motivación y en las
ganas de hacer las cosas; esto,
claro, es aplicable a todos los
ámbitos de la vida.
La nadadora entrena de lunes
a domingo, dos horas y
media por la mañana, y una
hora más por la tarde; un verdadero
ejemplo de disciplina.
Ahora, sus objetivos están
centrados en recorrer los 46 kilómetros
de Tampa Bay (EE.
UU.), que intentará nadar el
próximo año. Asimismo, en el
2010, desea conquistar el estrecho
de Gibraltar (42 km) y
el Mar del Plata (Argentina-
Uruguay), en el 2011.
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