En cortos se mira la vida
Los cortometrajes que dan impulso
a nuevos cánones visuales.

por julieta sandoval
fotoarte: billy melgar
En pocos minutos se cuentan
historias tan cotidianas,
que al verlas en una pantalla
bien se puede afirmar
que la vida es una película.
Cualquier persona puede ser protagonista.
Esos pequeños extractos,
a veces exagerados y representados
de diferentes formas, son presentados
en los cortometrajes.
A nivel mundial, estas pequeñas
producciones audiovisuales, muchas
veces de aficionados, han tenido
gran aceptación, por lo que se llevan
a cabo festivales internacionales. En
Guatemala, hace cuatro años surgió
un evento para reunir a varios realizadores.
Juan Callas, su iniciador,
hizo una actividad en la Universidad
San Carlos de Guatemala y tuvo eco,
desde entonces, buscan espacios para
las exhibiciones, al igual que Agacine
(Asociación Guatemalteca de
Cine), Casa Comal o Luciérnaga.
Callas dice que la mayoría de
trabajos son de jóvenes universitarios
de las carreras de comunicación.
“Muchos de estos creadores
son cineastas en potencia”, agrega.
Algunos de los grandes empezaron
con producciones de corta duración.
Se dice que el cortometraje más
famoso de la historia quizá sea Un
perro andaluz, escrito y dirigido por
Luis Buñuel y Salvador Dalí, cuando
eran jóvenes y sin fama. Sin olvidar
los de Charlie Chaplin, quien, en 10
minutos, siempre se burlaba de la
sociedad.
Del drama a la comedia
Los géneros —drama y comedia—,
son los mismos que en un
largometraje, pero menos comerciales.
Blanca Nely Galindo, quien tiene
a su cargo el laboratorio de la producción
audiovisual de la Universidad
Mesoamericana, indica que “al
estudiante se le ponen varios retos
para que eche a andar su imaginación”, por ejemplo un trabajo narrativo, en donde no utilice la voz,
sólo música y por supuesto imagen.
En el festival de cortos nacional
también han participado directores
con trayectoria, por ejemplo, Julio
Hernández, con De mi corazón un
pedacito tu tienes, o Mendel Samayoa
con La paciente, y están los
autodidactas. Aunque se cree que
hay más libertad, al no cumplirse
con tantas reglas, por lo que surgen
temas de ficción en donde la imaginación
no tiene límite. Galindo
explica que un cortometraje debe
tener secuencia y ritmo en la edición, así como momentos de tensión
para atraer al público.
Esa atención es básica en estas
producciones, al ser de corto tiempo,
desde segundos hasta 30 minutos.
En instantes puede perderse
la trama de la obra. Un problema, en
especial en el país, es la falta de
público para estos trabajos, pues al
no ser comerciales, muchos pasan
desapercibidos. Pero Internet se ha
convertido en una plataforma de
difusión en la que se encuentran de
todo tipo, desde personajes de carne
y hueso hasta los creados por medio de plasticina.
El festival que realiza Callas se
exhibe en actividades de los centros
regionales de la Usac en diferentes
épocas. Además, este mes se llevó a
cabo en edificios del Centro Histórico,
el V encuentro de artistas
cubanos, el cual estuvo dedicado a la
televisión y su desarrollo, participaron
las universidades Mesoamericana,
Rafael Landívar y San Carlos.
En pocos minutos aparecen partes
de la vida de personas comunes
que bien puede ser de quien va junto
a usted en la calle.
Algunas tramas
- Intensamente es el relato de una pareja
que inicia una nueva vida, pero, el ex esposo
de la protagonista intenta hablar con ella,
incluso llama a su actual pareja, lo que causa
problemas, cuando lo logra, le cuenta que
tiene una enfermedad que afecta a los tres,
lo cual finaliza en violencia y desgracia. Director:
Juan Calles.
- Jardín del Edén, una historia onírica, en la
que un supremo creador sitúa a los personajes
en una playa desierta en donde cada
quien vive su mundo, ilusiones y desgracias,
hasta lograr escapar de esa otra realidad.
Buen humor y situaciones alucinantes. Director:
Rodolfo Espinoza.
- Pan dulce, café amargo, un corto-documental,
cuenta la historia de una panadería
de guatemaltecos en Los Ángeles. Sus
luchas, sueños, metas alcanzadas, y cómo
una comunidad de chapines desarrolla su
actividad social alrededor de una taza de
café y pan dulce. Directora: Kimberly Bautista .
- Cara de chucho
es el caso
de una mujer
común y corriente
que
decide aceptar
el trabajo
de sicaria para
llevar comida
a la
mesa de sus
hijos. Director:
Juan
Calle
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