Tecolote digital
El soberbio hechizo de aquellos cantos medievales que
hoy son interpretados por los mejores coros del mundo.
por ana martÍnez de zaratÉ
fotos: carlos sebastiÁn
Sinfonía tecolotesca
nos muestra a un
nuevo Ramírez
Amaya, conocido
como el Tecolote.
Esta vez, con el objetivo
—aparte de provocar— de
manifestar a sus espectadores
que les podría engañar,
si él quisiera. Desde
hace un año ha estado experimentando
y “jugando”
con la computadora. Gracias
a un amigo, se dio
cuenta de las posibilidades
que le aportaba esta máquina
que ni sabe usar, ni le
interesa. Sin embargo, decidió
continuar divirtiéndose.
Y así es como después
de hacer algunos dibujos,
con ayuda de un ingeniero,
se puso a probar
durante días con las nuevas
tecnologías. Clonó partes
de los dibujos, los cambió
de color, de forma, incluso,
en el catálogo donde presenta
su obra hay una serie
fotográfica manipulada
con varios estilos, imitando
a Andy Warhol, a quien
considera un “fraude”.
Sin embargo, en sus dibujos
no se notan tales manipulaciones.
Por ejemplo,
es imperceptible que uno
de los tucanes es el copiado
o que las patas de los gatos
siameses son exactamente
iguales. “Si no lo digo yo,
nadie se entera”, dice, orgulloso. Su mayor éxito es
que la gente “la pase bien”
al observar sus exposiciones.
Es algo esencial en la
vida del Tecolote , quien se
muestra apasionado, narrando
sus nuevos descubrimientos,
como si fuera
un adolescente. Pero, no lo
es. En él abunda la sabiduría
y la experiencia de
un hombre maduro con
muchos recuerdos, que
aún hoy, continúan en su
memoria, tan presentes
como si los hubiera vivido
ayer. Como el retrato Gitana
, quien representa a
una mujer “hermosísima”,
con ojos de diferente color
—una de las pocas cosas
que no se ha atrevido a
plasmar en este cuadro—,
de la cual estuvo tan enamorado
que se iba a casar
con ella.
Dignifica su raza
El Tecolote se considera
a sí mismo como un “artista
nacional”. La pintura
guatemalteca es de las
“mejores de toda Latinoamérica”,
expresa, y “sin
embargo, todavía es bastante
desconocida, porque
nadie ha promovido el primitivismo”.
Por eso, hizo una serie
llamada La Raza Dormida,
de la cual solo ha conservado
cuatro de los siete
que había pintado, en la
que pretendió hacer “una
crónica de los trajes de
G u ate m a l a ”. En la actualidad,
son proyectos esc
u l t ó r i co s .
Humor
Sus dibujos están muy
influenciados por la música
“roquera, irreverente
y antirreligiosa” —especif
ica—, el cine, la danza y la
poesía. Además, uno de
los elementos característicos
de sus dibujos es el
humor, por ejemplo, en
Aguacate fértil, Mi mero
huevo , Le Petit Napoleon o
Cigüeña con premio y
otras. Algunos son encargos
y otros no, pero tienen
en común que a Tecolote le
divierte crearlos, y que
mientras los explica no
puede contener su contagiosa
risa.
Revolucionario
Lo que nunca dejará de
ser es un revolucionario,
porque, en su opinión, “el
arte está para chingar , para
crear conflicto; si no,
¿para qué?”. Por eso, cuenta
orgulloso cada vez que le
han censurado, lo que considera
como un verdadero
triunfo.
Maestro
Mientras explica su
nueva técnica de dibujo,
se acercan unos 20 niños
de cuarto grado del
colegio Los Molinos.
Se paran a escuchar
muy atentamente al
maestro. Ha trabajado
en la Universidad, hasta
que se cansó y decidió
enseñar mediante sus exposiciones,
pues opina
que tienen mayor “función
didáctica”.
- Nació el 26 de noviembre de 1944.
- Es llamado Tecolote porque le gusta vivir por la noche. “Me
levanto a partir de las 17 horas, y me acuesto a las siete de la
mañana”, dice.
- Con más de 40 exposiciones individuales y tres libros de
dibujos publicados, es uno de los más importantes pintores
vivos de Latinoamérica.
- Su libro Sobre la libertad, el dictador y sus perros fieles, fue
prologado por Gabriel García Marquez.
- Entre sus planes futuros está viajar a España, para seguir
experimentado con las nuevas tecnologías y exponer en Madrid.
- La actual exposición estará en la galería Kilómetro 0, en el
Palacio Nacional de la Cultura, hasta el 13 de noviembre.
|