Semanario de Prensa Libre • No. 225 • 26 de Octubre de 2008

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En tercera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D portafolio
   > D armas
   > D fondo
   > D educación
   > D mundo
   > D recomendación
   > D farandula
   > D viaje
   > D Punto final

 


D fondo

Guate en papel
Lo que los cartógrafos hacen para trazar mapas.


Imagen

por roberto villalobos

Desde que cursamos los primeros grados en la escuela primaria observamos mapas de nuestro país. El que estudiamos al comienzo es el del departamento en que vivimos y, luego, el de toda la nación. Poco a poco, nos alejamos de nuestra geografía hasta tener un acercamiento con la de todo el mundo. Pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado cómo se levanta la información que luego se plasma en el papel o, en la actualidad, en forma digital?

La materia prima para poder hacer una cartografía básica es la fotografía aérea y el control geodésico, para que exista referencia con los puntos de latitud y longitud (sistema de coordenadas). En la actualidad, se utiliza tecnología como servidores, escáner, impresora y plóter; para el levantamiento de la información, cámaras digitales y GPS navegadores. Todo este sistema debe tener alta velocidad para procesar, almacenar y difundir la información.

Punto de partida

La cartografía del país tiene dos orígenes. La que se hace a partir de la que ya existe, y de la que por primera vez se efectúa en algunos sitios. La primera se origina de los positivos y negativos (películas), mapas o bases de datos que se hicieron durante el siglo pasado. Esta información se escanea en alta resolución, para verla en pantalla, donde, por medio de un procedimiento especial, se limpia la imagen y con ello se tenga una mejor representación. También se le hace una georeferenciación y rectificación posicional (latitud y longitud).

Luego se efectúan pruebas de impresión y controles de calidad rigurosos, para determinar lo que está bien y lo que debe corregirse en relación con la cartografia a representar (edición). Finalmente una impresión final, para que el usuario la pueda obtener, ya sea mediante el sistema análogo o digital, expone el i n geniero Marcos Sutuc, jefe de la División de Cartografía del Instituto Geográfico Nacional “i n ge niero Alfredo Obiols Gómez” (IGN).

Cuando se lleva a cabo una cartografía nueva, lo primero que se hace es coordinar un plan de vuelo sobre el área que se fotografiará y representará cartográficamente, así como la metodología que se empleará para determinar a qué escala se va a hacer. En la actualidad, se alquila este servicio, debido a que la nave del Instituto, un Commander 500s, está arruinado desde la década de 1990.

Desde la aeronave se toman fotos a color con cámara análoga o digital. Cada una debe cumplir con ciertos parámetros de acuerdo con los objetivos previstos. Lo primero que se obtiene es una fotografía “cruda”, que puede tener errores, debido a que la aeronave ejecuta movimientos durante el vuelo, por lo que se hacen ciertas correcciones y nuevas representaciones. “A este proceso se le denomina ortorectificado u ortofoto” explica el ingeniero Vinicio Robles, director de la División de Fotogrametría del IGN.

De estas imágenes se obtiene un modelo digital de elevación, o sea una representación de cómo está el terreno y de las curvas a nivel, para encontrar a qué altura se representarán los datos.

Con la ortofotografía se viaja al campo para ubicar y verificar lo que se muestra en la misma. En este trabajo se determina qué tipo de carretera es, de poblado, ubicación de la escuela, campo deportivo, centro de salud y cualquier otra información. Estos datos se convierten a un lenguaje de símbolos que especifica el manual. Por ejemplo, cómo será representado un puente, líneas de alta tensión, edificios, clases de carretera, lagos, lagunas, ríos, incluso, límites, aclara Sutuc.

Antes de salir al campo, se define cómo se recolectará la información, la cual regularmente se lleva a cabo al visitar municipalidades, alcaldías auxiliares, ONG y entidades de Gobierno. Esta información se recoge personalmente, nunca se hace por correo u otro medio, porque así lo exigen las normas internacionales, porque debe tener certeza. Por medio de este trabajo se obtiene información de lugares nuevos desarrollados.

Los datos que se recopilan y se representan en mapas es utilizada por instituciones privadas, descentralizadas y gubernamentales, por ejemplo el Tribunal Supremo Electoral, la Secretaría de Planificación Económica, Instituto Nacional de Estadística y los ministerios de Gobernación y de Educación, para efectuar estudios y representar, por ejemplo, mapas de pobreza, cobertura forestal, educativa, zonas vulnerables y ubicación de puntos específicos.

La repartición

Las primeras divisiones territoriales se remontan a la época Prehispánica. Muchos pueblos del altiplano, como Quiché, Quetzaltenango, Huehuetenango, Sololá y otros, ya tenían delimitados sus territorios por ríos, filos o cimas de montañas, básicamente, los límites más antiguos son accidentes naturales. En la costa sur la mayoría de límites son ríos, por ejemplo, el Nahualate, informa el ingeniero Eduardo Valdez, director de la División de Apoyo al Catastro.

Cuando se empezaron a formar nuevos municipios y departamentos, en los documentos de creación, únicamente se hacía mención de las aldeas, caseríos y parajes que pasaban a formar parte del territorio delimitado, pero no se plasmaba en un mapa geográfico, lo que en la actualidad, aún provoca problemas en algunas comunidades.

En la actualidad, los límites interdepartamentales e intermunicipales que se observan en los mapas, con formas caprichosas y curiosas, parte de accidentes geográficos como los ya citados. También hay mojones de fincas y enormes rocas como la de María Tecún (Totonicapán). En algunos lugares, la gente acostumbra hacer zanjas en la zona limítrofe y le dan mantenimiento, incluso, esos trazos se logran ver desde al aire. Los que coordinan estos trabajos municipales son los Consejos Comunitarios de Desarrollo.

Nuevos municipios

La cartografía del país tuvo un nuevo giro en 1980, cuando se delimitaron los territorios de nuevos municipios en la Franja Transversal del Norte, como Ixcán y Fray Bartolomé de las Casas, ya que se principiaron a utilizar mapas donde se usaron coordenadas geográficas. Esta técnica también fue aplicada en los mapas oficiales de Chicamán (Quiché), Unión Cantinil (Huehuetenango) y La Tinta y Raxruhá (Alta Verapaz), que fueron declarados municipios por decretos y acuerdos gubernativos .

En estos casos se marcaron los límites al seguir accidentes geográficos, y en otros, por medio de paralelos, porque ya se hablaron de coordenadas geográficas, lo que significa que los lugares se marcaron por latitud y longitud, y en grados, minutos y seg undos.

La ventaja de esta nueva forma de limitar es que los vecinos saben con certeza a qué municipio pertenecen. Y es que algunos pobladores, ante el desconocimiento, cuando se les pregunta responden: “no sé, porque mis papeles los tengo en tal municipalidad, pero mis tierras están asentadas en otra, y las partidas de defunción (de mis familiares) están en otro lado”, cuenta Valdez.

Líos sin final

Los conflictos entre comunidades es otro de los problemas eternos del país, los cuales, incluso, han desencadenado la muerte de pobladores, como en la aldea Argueta (Sololá) y el municipio de Ixchiguán (San Marcos). En el IGN se conoce de al menos 60 de estos conflictos. En ese sentido, la competencia de los trabajadores de esta institución es técnica, ya que únicamente pueden explicar lo que dicen los documentos que ahí se encuentran, la latitud y longitud de los límites.

Corresponde a otras instancias resolver el fondo social, económico y político. Existen algunos que se solventan con la explicación técnica, pero cuando las comunidades no se ponen de acuerdo, el problema lo elevan a otras instancias como la Secretaría de Asuntos Agrarios de la Presidencia o hasta el Congreso de la República. El problema puede tener su origen por diversas causas, algunas veces sucede cuando se instala una arenera, antenas de frecuencias de telefonía, lo cual genera recursos económicos.

Punto Cero

Cuando se trata de conocer la temperatura de determinados sitios es común escuchar o leer “tantos metros sobre el nivel del mar”, y se asume que las playas están a cero metros. El punto de referencia para esta medición se encuentra en el puerto de San José, donde se encuentra colocada una ficha de bronce que representa 0. Esta medición se hizo entre 1949 y 1950, y se utilizaron medidores (mareógrafos) con los cuales se estudió cuánto subía y bajaba la marea durante un año. Fichas similares a estas, donde se puede observar la latitud y longitud, fueron colocadas en las cabeceras departamentales, algunas municipales y en puentes; sin embargo, algunas han sido arrancadas cuando se hacen ampliaciones de carreteras.

En esos sitios se pone el equipo, que proporciona la latitud y longitud, con precisión milimétrica y de carácter mundial. Estos puntos deben ser utilizados para obtener información y así elaborar la infraestructura dentro del municipio, para determinar la pendiente de proyectos de introducción de agua potable, drenajes, entre otros servicios. Es la misma ubicación que se le proporciona a los pilotos aviadores, quienes la ingresan a sus aparatos de navegación, mediante un sistema GPS.

El sitio más elevado, a partir del Puerto de San José (Escuintla), explica el técnico en geodésica Fernando Oroxón, es el cráter del volcán Tajumulco (San Marcos); sin embargo, el sitio donde se encuentra el monumento (círculo de bronce) más alto es en los Llanos de San Miguel en la planicie de la Sierra de Los Cuchumatanes, Huehuetenango, la cual registra una altura de dos mil 572.

Inicio de los mapas

En relación con el origen de los primeros mapas del país, el documento Nuestra Historia, editado por el IGN, relata que el nombre de Guatemala aparece, por primera vez, en un documento cartográfico sobre un punto en las costas del Mar del Sur, hoy Océano Pacífico, en el Mapa Oficial Español de 1527. Dos años más tarde, en 1529, se compiló un segundo mapa del istmo centroamericano, en el cual el nombre del país “figura con leyenda sobresaliente entre los demás nombres de lugares y parajes, caracterizando y nominando” toda la región, que más tarde llegaría a ser la Capitanía General de Guatemala.

Agrega que estos mapas históricos fueron elaborados por orden del Emperador Carlos V. El mapa más antiguo se considera que fue elaborado por Hernando Colón, hijo del descubridor (Cristóbal), a quien acompañó en su cuarto viaje, cuando visitó las costas de Honduras.

A partir de esa época se dibujaron diversidad de mapas. Sin embargo, es digno de citarse el trabajo del ingeniero Francisco Vela, quien en cooperación con el ingeniero Claudio Urrutia, diseñó y modeló el Mapa en Relieve en 1905, obra que constituye una de las mayores de Centroamérica, por su singularidad y al ser, a la vez, una de las atracciones turísticas de la capital.

En 1932 se comenzaron los primeros trabajos geodésicos que forman parte del sistema de control terrestre del cual se dispone en la actualidad, debido a que Guatemala y Honduras, en su “disensión casi centenaria sobre un problema de límite s ”, encontraron una fórmula amistosa para resolver sus litigios de fronteras.

El 16 de julio de 1930, se suscribió en Washington D. C. un tratado de arbitraje entre los dos países donde estuvieron de acuerdo en fijar las reglas para demarcar la línea divisoria entre ambas repúblicas, con base en un laudo que se aceptaría por las altas partes contratantes y que, en 1937, quedó asentado en dos tomos la demarcación de los límites fronterizos entre Guatemala y Honduras.

Animados por este proyecto, agrega el documento, los gobiernos de Guatemala y El Salvador decidieron, en 1935, llevar a cabo trabajos para también delimitar fronteras, utilizando el mismo método que se efectuó con Honduras, el informe final fue publicado en 1942, en dos tomos.

Estas operaciones de geodésica y cartografía comenzadas en 1932, según el IGN, estuvieron a cargo del Departamento de Asuntos Limítrofes del Ministerio de Relaciones Exteriores. El 25 de enero de 1945, y por disposición gubernativa, dicha oficina fue transformada en el Departamento de Mapas y Cartografía, adscrito al Ministerio de Comunicaciones y de Obras Públicas, y el 29 de diciembre de 1964 se creo el Instituto Geográfico Nacional, que fue militarizado (1983) durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Montt, y que recuperó su carácter civil a mediados de la década de 1990.


   

© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com