De voceador a periodista
“A partir de ese momento, mi vida ya no sería igual”

Alfonso Barrientos, Miguel Ángel González y Rigoberto Bran Azmitia
El miércoles 3 de agosto de 1966,
cuando un torno me destrozó el brazo
derecho, imaginé que mi carrera como
periodista quedaría truncada para
siempre, porque tenía un año de haber
empezado a escribir entrevistas, reportajes
y columnas en el diario Impacto.
Por la gravedad del accidente,
tuvieron que apuntarlo hasta por encima
del codo. Desde esa fecha uso
prótesis. Y, aunque molesta cargarla
todo el día, he aprendido a llevar ese
dolorcito perenne. Sabía que, a partir
de ese momento, mi vida ya no sería
igual, pero con la ayuda de Dios he
salido adelante y he cumplido mis sueños;
uno de éstos, ser periodista, escritor
y locutor.
Durante mi niñez,
acompañado de mis hermanos Daniel
Antonio y Julio Ricardo, recorrí las
calles y avenidas del centro de la ciudad
para vender los periódicos de la
época: El Imparcial, Nuestro Diario, El
Libera l , Entre broma y broma y otros.
Además, algunas veces acompañé a mi
papá, Julio González Arrivillaga, por
las calles y avenidas de la capital para
soldar trastes, porque él era hojalatero
ambulante.
Empecé mi carrera periodística en
1962, en el programa radial Antena
deportiva de Radio Quetzal, a cargo de
los periodistas Julio César Alvarado y
Héctor Gaitán. De allí pasé a Reloj
deportivo , que dirigía Héctor E. Pérez
C., y escribía para Tr i b u n a deportiva y
Diario de Centroamérica. En 1965, formé
parte del suplemento deportivo de
Impacto , primero como reportero de
boxeo y lucha libre, hasta llegar a
escribir crónicas, entrevistas, reportajes
y columnas del deporte en general.
Fui corresponsal de la revista
Lucha Libre, de México, y comentarista
del mismo deporte en Radio Tric Tac.
Fundé y dirigí las revistas especializadas
Box y lucha, Ring mundial, Lucha
Libre, Ring 2000 y Lucha. Además,
he dejado huella como columnista en
varios medios de comunicación escritos.
Fundé el programa Así canta
Guatemala, que fue difundido, sin interrupción,
desde 1962 al 2003. Como
escritor, publiqué Impresiones de un
viaje a Los Ángeles. En la actualidad,
preparo Memorias de un niño pobre,
Mis primeros cuentos y Jesucristo no era
agitador.
Fui portero del equipo Libertad,
subcampeón de la primera división en
1948, y entrené con Tipografía Nacional
y Amatitlán. Conocí a grandes
deportistas y jugué en los estadios
Autonomía, Mateo Flores, del Ejército,
Antigua, Zacapa y Puerto Barrios.
Ahora, hago doblaje musical, y me he
presentado en diversos escenarios. En el
2006, obtuve el título de licenciado en
Periodismo por la Escuela de Ciencias
de la Comunicación de la Universidad
de San Carlos de Guatemala.
La
vida está llena de anécdotas, unas tristes, otras
alegres,
pero también hay sucesos fantásticos y
heroicos. Cuéntenos la suya.
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