Semanario de Prensa Libre • No. 218 • 07 de septiembre de 2008

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D viaje

Capital de la salsa
En Sanitiago de Cali todo tiene ritmo y sabor.

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redacciÓn revista d

“Cali es Cali señoras, señores. Lo demás es loma”. Así dice un estribillo de una de las canciones del grupo colombiano Niche, en referencia al lugar que los vio nacer, Santiago de Cali, una ciudad de pocos edificios que es el tercer polo de la economía de Colombia y dueña de unas suaves brisas, gracias a su privilegiada ubicación (Cordillera Occidental). Es famosa también por la forma en que sus parroquianos bailan la salsa: de la cintura para abajo. Pero, sin lugar a dudas, su gente es su tesoro más preciado.

La mala reputación que esta urbe, fundada por el conquistador español Sebastián de Belalcázar —el 25 de julio de 1536—, se ganó en la década de los años de 1980 por los carteles de narcotráfico que se asentaron en su territorio, es cosa del pasado. “Si Colombia es pasión, Cali es el corazón que estimula esa emoción, y nosotros, los caleños nos dejamos vencer”, dice Cruz Elena Restrepo, dueña del restaurante Yagé, ubicado dentro del zoológico de la ciudad.

Por cierto, otro de sus atractivos es su gastronomía que fusiona los más recurrentes elementos de la culinaria indígena, negra, europea y criolla: el sancocho de gallina, el arroz “atollado” y el “pan de bono” son tan solo algunos de los manjares que se pueden disfrutar en cualquiera de los pequeños restaurantes alrededor del casco histórico. En esta área también se encuentran, además, las joyas arquitectónicas de la ciudad, entre ellas la Ermita Nuestra Señora de los Dolores de la Soledad del Río; El puente Ortíz, construido entre 1840 y 1844 por Fray José Ignacio Ortíz; el parque de Los Poetas, el teatro Jorge Isaac (l931), la Plaza de Cayzedo, el edificio Otero, el Palacio Nacional, el Antiguo Palacio Arzobispal, la Catedral de San Pedro cuya construcción, que se inició en 1772 y se terminó en 1841 tiene un estilo barroco que cuenta en su interior con valiosas pinturas de la escuela quiteña.

De igual forma, el barrio Granada, la plaza de Caicedo, el cerro de las Tres Cruces, el Zoológico, el mirador de Belalcázar, el río Pance y el teatro Municipal Buenaventura no deben ser excluidos del itinerario turístico.

Salsa

“Un, dos, tres, derecha; un, dos tres, izquierda…” Este es el paso básico que los instructores de salsa caleña les enseñan a sus aprendices. Y es que ir a Cali y no rumbear es imperdonable. La ciudad acogió todos los ritmos musicales, pero sus sentimientos por los sonidos de la salsa son de amor. Un hito musical fue la visita de la orquesta de Richie Ray y Bobby Cruz en los días de diciembre de 1968 y enero de 1969. Posteriormente, no solo fue una ciudad receptora sino productora.

Es aquí donde se debe ubicar a cantantes íconos como Piper Pimienta Díaz y Wilson Saoko, quienes participaron de un fenómeno que se llamó la Salsa Colombiana, en donde es pertinente reconocerle los méritos a la orquesta Fruko y sus Tesos. Durante los años de 1970, se conformó el grupo Niche, dirigido por Jairo Varela.

Estas agrupaciones líderes y muchas otras hacen explosión por el auge de los músicos que encuentran en el Festival de Orquestas, organizado por la Feria de Cali, su mejor escenario. Ahí aparece también la presencia de las orquestas femeninas, con Son de Azúcar a la cabeza.

De esta forma, la llamada Capital de la salsa es la ciudad en donde más se baila socialmente la salsa hoy, y donde el músico encuentra receptividad.

Es por esto que en casi todo tour por esa ciudad se incluye una parada en alguna de las escuelas de este ritmo. Tras una hora de clase, quienes estén dispuestos a dejarse seducir por la sensualidad de estos acordes estarán listos para adentrarse en cualquiera de los centros nocturnos.

Para los que deseen poner en práctica los conocimientos adquiridos hasta que el cuerpo aguante, lo mejor es salir de la urbe y cruzar el río hacia el municipio de Candelaria, Departamento del Valle del Cauca. Allí, se encuentra la zona de discotecas más grande de la región y el lugar más salsero de Colombia: Juanchito y, aunque sus locales no son para nada sofisticados ni pretenciosos, los mejores grupos del país se presentan, incluso, Viernes Santo, porque las 24 horas del día y los 365 días al año lo único que se respira en este lugar es salsa.

Tours

  • Usted tiene, por lo menos, una decena de opciones para disfrutar de esta ciudad.
  • City tour panorámico (3 horas). Incluye recorridos por las principales avenidas de Cali, monumentos y otros atractivos.
  • City tour cultural y zoológico (5 horas). Paseo turístico, cultural, religioso e histórico por museos, monumentos y zonas rosa de la urbe (moda, gastronomía y arte).
  • Noche salsa. Visite uno de los sitios clásicos de salsa.
  • Rumba en chiva. To u r de 1 hora en chiva rumbera, con pista de baile.
  • Cali religioso. Recorrido por las iglesias más representativas de la ciudad.
  • Aventura al aire (8 horas). Reserva natural, bosque de niebla, vuelo en parapente, piscina, zona de aventura y caminata ecológica.

   

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