Capital de la salsa
En Sanitiago de Cali todo tiene ritmo y sabor.

redacciÓn revista d
“Cali es Cali señoras,
señores. Lo demás
es loma”. Así dice
un estribillo de una
de las canciones del
grupo colombiano Niche,
en referencia al lugar que
los vio nacer, Santiago de
Cali, una ciudad de pocos
edificios que es el tercer
polo de la economía de
Colombia y dueña de unas
suaves brisas, gracias a su
privilegiada ubicación
(Cordillera Occidental). Es
famosa también por la forma
en que sus parroquianos
bailan la salsa: de la cintura
para abajo. Pero, sin lugar a
dudas, su gente es su tesoro
más preciado.
La mala reputación que
esta urbe, fundada por el
conquistador español Sebastián
de Belalcázar —el
25 de julio de 1536—, se
ganó en la década de los
años de 1980 por los carteles
de narcotráfico que
se asentaron en su territorio,
es cosa del pasado.
“Si Colombia es pasión,
Cali es el corazón que estimula
esa emoción, y nosotros,
los caleños nos dejamos
vencer”, dice Cruz
Elena Restrepo, dueña del
restaurante Yagé, ubicado
dentro del zoológico de la
ciudad.
Por cierto, otro de sus
atractivos es su gastronomía
que fusiona los más
recurrentes elementos de
la culinaria indígena, negra,
europea y criolla: el
sancocho de gallina, el
arroz “atollado” y el “pan de bono” son tan solo algunos
de los manjares que
se pueden disfrutar en
cualquiera de los pequeños
restaurantes alrededor
del casco histórico. En
esta área también se encuentran,
además, las joyas
arquitectónicas de la
ciudad, entre ellas la
Ermita Nuestra Señora de
los Dolores de la Soledad
del Río; El puente Ortíz,
construido entre 1840 y
1844 por Fray José Ignacio
Ortíz; el parque de Los
Poetas, el teatro Jorge
Isaac (l931), la Plaza de
Cayzedo, el edificio Otero,
el Palacio Nacional, el
Antiguo Palacio Arzobispal,
la Catedral de San Pedro
cuya construcción, que se
inició en 1772 y se terminó
en 1841 tiene un estilo barroco
que cuenta en su interior
con valiosas pinturas
de la escuela quiteña.
De igual forma, el barrio
Granada, la plaza de Caicedo, el cerro de las
Tres Cruces, el Zoológico,
el mirador de Belalcázar,
el río Pance y el teatro
Municipal Buenaventura
no deben ser excluidos del
itinerario turístico.
Salsa
“Un, dos, tres, derecha;
un, dos tres, izquierda…”
Este es el paso básico que
los instructores de salsa
caleña les enseñan a sus
aprendices. Y es que ir a
Cali y no rumbear es imperdonable.
La ciudad
acogió todos los ritmos
musicales, pero sus sentimientos
por los sonidos
de la salsa son de amor. Un
hito musical fue la visita
de la orquesta de Richie
Ray y Bobby Cruz en los
días de diciembre de 1968
y enero de 1969. Posteriormente,
no solo fue una
ciudad receptora sino
productora.
Es aquí donde se debe
ubicar a cantantes íconos
como Piper Pimienta
Díaz y Wilson Saoko,
quienes participaron de
un fenómeno que se llamó
la Salsa Colombiana,
en donde es pertinente
reconocerle los méritos a
la orquesta Fruko y sus
Tesos. Durante los años
de 1970, se conformó el
grupo Niche, dirigido por
Jairo Varela.
Estas agrupaciones líderes
y muchas otras hacen
explosión por el auge
de los músicos que encuentran
en el Festival de
Orquestas, organizado por
la Feria de Cali, su mejor
escenario. Ahí aparece
también la presencia de las
orquestas femeninas, con
Son de Azúcar a la cabeza.
De esta forma, la llamada
Capital de la salsa
es la ciudad en donde
más se baila socialmente
la salsa hoy, y donde
el músico encuentra receptividad.
Es por esto que en casi
todo tour por esa ciudad
se incluye una parada en
alguna de las escuelas de
este ritmo. Tras una hora
de clase, quienes estén
dispuestos a dejarse seducir
por la sensualidad
de estos acordes estarán
listos para adentrarse en
cualquiera de los centros
nocturnos.
Para los que deseen
poner en práctica los conocimientos
adquiridos
hasta que el cuerpo
aguante, lo mejor es salir
de la urbe y cruzar el río
hacia el municipio de
Candelaria, Departamento
del Valle del Cauca.
Allí, se encuentra la zona
de discotecas más grande
de la región y el lugar más
salsero de Colombia:
Juanchito y, aunque sus
locales no son para nada
sofisticados ni pretenciosos,
los mejores grupos
del país se presentan, incluso,
Viernes Santo, porque
las 24 horas del día y
los 365 días al año lo único
que se respira en este
lugar es salsa.
Tours
- Usted tiene, por lo
menos, una decena
de opciones para disfrutar
de esta ciudad.
- City tour panorámico
(3 horas). Incluye
recorridos por las principales
avenidas de
Cali, monumentos y
otros atractivos.
- City tour cultural y
zoológico (5 horas).
Paseo turístico, cultural,
religioso e histórico
por museos,
monumentos y zonas
rosa de la urbe (moda,
gastronomía y arte).
- Noche salsa. Visite
uno de los sitios
clásicos de salsa.
- Rumba en chiva.
To u r de 1 hora en
chiva rumbera, con
pista de baile.
- Cali religioso. Recorrido
por las iglesias
más representativas
de la ciudad.
- Aventura al aire (8
horas). Reserva natural,
bosque de niebla,
vuelo en parapente,
piscina, zona de
aventura y caminata
ecológica.
|