Semanario de Prensa Libre • No. 219 • 14 de septiembre de 2008

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D arqueología

Pasado Olmeca
Descubrimiento sugiere que Tak’alik Ab’aj fue cuna de la cultura maya en la costa sur.

Imagen

POR roberto villalobos
FOTOS :carlos sebastiÁn

Las ceremonias mayas debieron ser impresionantes, en los que se combinaban la magia —para comunicarse con el mundo de los dioses y espíritus— y elementos de la naturaleza, que contactaban directamente con el mundo real. Así eran los rituales practicados en el sitio arqueológico de Tak’alik Ab’aj, en la costa sur (Retalhuleu). Ahí se encuentran una serie de altares, plazas y edificaciones construidas con barro por aquella legendaria civilización.

En marzo de este año, la arqueóloga Christa Schieber y su equipo descubrieron una enorme roca de casi dos toneladas, conocida en la actualidad como altar 48. “Esta es la piedra angular que representa la fundación de la primera dinastía maya de la región”, dice Schieber.

El altar, de 1.26 por 1.48 metros, se encontraba debajo de una enorme estela de seis toneladas, que fue sobrepuesta de forma cuidadosa por los mayas para no resquebrajarlo. Fue una colosal maniobra, en la que se vieron involucrados unos 40 hombres, según cálculos de la arqueóloga.

El monumento combina características olmecas y mayas. “Este es el único sitio arqueológico conocido que tiene símbolos de esas dos culturas; esa es la importancia de la piedra descubierta”, opina Schieber. Asimismo, el arqueólogo Miguel Orrego, involucrado en las investigaciones de este sitio, dice: “No digo que aquí haya iniciado la civilización maya, pero sí sugiere que Tak’alik Ab’aj fue su cuna, al menos en la costa sur”.

Orígenes

Por sus características, el altar 48 confirma que antes de dar paso a la cosmología maya, parte de nuestro pasado fue olmeca, que con frecuencia se relaciona con la cultura que se desarrolló en las regiones del Golfo de México.

Muchas piezas olmecas se han encontrado en la esta región. Algunas están a la vista en el sitio de Tak’alik Ab’aj, tales como los barrigones que representan la fertilidad, o bien, su misma arquitectura, basada en la utilización del barro. También se han encontrado bajo tierra vestigios de cerámica olmeca, caracterizada por su tonalidad oscura, casi negra.

El cambio hacia una cosmología maya, sin embargo, era inminente, aunque sucedió de manera gradual.

De esa cuenta es que la cerámica se transformó, dando paso a las tonalidades rojizas, debido a un diferente tratamiento del barro. Asimismo, los jerarcas mayas siempre reconocieron su pasado, pues muchas veces colocaron elementos olmecas enfrente de un edificio maya. “La reutilización de esculturas es algo clásico en las antiguas culturas mesoamericanas”, apunta Schieber. “Había dos tradiciones diferentes, pero paralelas”.

Eso se refleja en el altar 48, que muestra diseños clásicos olmecas y de la nueva simbología maya. Para los gobernantes de esos tiempos era como decir que tenían el poder, incluso el de sus ancestros. “Los jerarcas trataban de investirse con el poder sagrado de su pasado y de su presente”, explica la especialista.

Los dibujos y escritura que aparecen en el mencionado altar están en extraordinarias condiciones, a pesar del tiempo. Según los expertos, lo que representa es posiblemente una toma de posesión, que puede ser del dios del maíz o de una persona real, pero con poderes mágicos como poder traspasar el portal entre el inframundo y esta vida. Los glifos aún están en fase de estudio, pero, en definitiva, allí se expresa parte de nuestro glorioso pasado.

TESORO ENTERRADO

El altar 48 estaba debajo de una estela de seis toneladas de peso. Los antiguos mayas la colocaron de tal modo que no se dañara.

Más...

  • EPIGRAFÍA Está escrito en mixezoque (antigua lengua olmeca). Se lee de izquierda a derecha. Aún está en fase de estudio.
  • LA PUERTA Alrededor del personaje está el diseño de un símbolo cuatrifoliar, que es el portal que separa este mundo del de los espíritus.
  • PERSONAJE Al centro del altar aparece un joven sentado sobre un trono y que se apoya sobre su brazo izquierdo; por las inscripciones que aparecen alrededor de la roca, se presume que este personaje es de la vida real.
  • COCODRILO Tiene sus fauces abiertas, con una cola arqueada. Su forma da a entender que es un macho. Este animal es típico de las representaciones olmecas.

SOBRE EL DESCUBRIMIENTO

Tiene elementos olmecas y mayas. Representa a una persona real, quizás proclamado como el dios del maíz. Además, se anuncia como el iniciador de la primera dinastía maya. Altar de los años 400 y 200 a. C. (circa).

PIEZAS HISTÓRICAS

Arriba, orejeras usadas durante los entierros. Abajo, serie de unos 600 diminutos espejos de cerámica sobrepuestos, que conformaban un taparrabo ceremonial.

RITUAL

Ceremonia maya frente a los barrigones , para pedir por la fertilidad.

Sobre el sitio

  • Tak’alik Ab’aj significa Lugar de las piedras para das.
  • Se ubica en El Asintal, Retalhuleu, a casi 200 kilómetros de la Ciudad de Guatemala.
  • Su historia data del año 800 a. C. (circa) Es el único sitio conocido que fusiona las culturas olmeca y maya temprano en sus esculturas.
  • La antigua ciudad es un complejo de cuatro grupos arquitectónicos, de 5.5 kilómetros cuadrados de extensión.

 


   

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