Semanario de Prensa Libre • No. 219 • 14 de septiembre de 2008

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D deporte

Damas de hierro
El desarrollo muscular ya no es exclusividad de los hombres, cada día más mujeres buscan lucir una figura simétrica.


Imagen
Vilma Cruz (en medio) campeona Centroamericana y del Caribe 2006.

por francisco mauricio martÍnez
fotos: carlos sebastiÁn y archivo

La vida deportiva de Vilma Cruz gira alrededor de la palabra simetría. Durante siete años se ha dedicado a entrenar su cuerpo con el objetivo de alcanzar esa meta. Esta dedicación le ha permitido ser cuatro veces campeona nacional, tres centroamericana y una de juegos Centroamericanos y del Caribe. A finales de este mes, participará en Bahamas donde buscará nuevamente el centro regional caribeño y, de ahí, partirá a España para intervenir en el campeonato mundial.

Vilma es una de las pocas mujeres que se han atrevido a romper el paradigma de que los músculos son únicamente para que los luzcan hombres. Dejar atrás con este arquetipo también le ha significado escuchar algunos juicios. “Un señor me dijo: Así está bien, no vaya a subir más (musculatura), porque va a parecer hombre”. Su mamá, al comienzo de su carrera deportiva, le decía: “Ya no te van a caer chavos”. Estas opiniones no calaron el objetivo de esta campeona internacional, quien también es cinta negra.

Femenina y atractiva

En la actualidad, la fisicocultura ya no es solamente para hombres, sino que también para muchas damas que desean moldear su cuerpo a través del body fitness Desde hace más de una década, cuenta con cientos de seguidoras en el país, y miles en el mundo, quienes parten de la premisa de que esta práctica tiene como meta el remodelamiento simétrico del cuerpo. “Cada músculo se desarrolla como lo haría un escultor hasta llegar casi a la perfección, bien dibujado”, expresa Cruz.

El entrenamiento, por lo común, implica el uso de pesas para afirmar, reducir, desarrollar y modelar un cuerpo fuerte y sano con un tejido muscular firme y esbelto, sin que pierda su toque femenino, curvilíneo y atractivo. Permite desarrollar cada una de las partes del cuerpo de manera armoniosa. Que los hombros y espalda, por ejemplo, no luzcan desproporcionados en relación a las piernas y cintura.

En sus marcas

La preparación previa a un camp e o n ato incluye una dieta de mucha proteína, basada en el consumo de carnes blancas como pechuga de pollo y pescado. Este régimen alimenticio permite cumplir de mejor manera con los requerimientos principales de los jueces que son: proporción, calidad muscular y definición de cortes (marcación de músculos). Para lucir mejor, las participantes utilizan aceites y tintes para semejar pieles bronceadas.

Los campeonatos constan de tres rondas, y en cada una se otorgan puntajes. En la primera, todas deben utilizar un traje negro de dos piezas. En la segunda, de una pieza, de un color que queda a criterio de la participante, y en la tercera demostración, las atletas deben ataviarse con dos piezas del tono que deseen.

Calidad de vida

Las satisfacciones que proporciona este entrenamiento no solo se quedan en ganar campeonatos sino que también permite alcanzar salud mental y física. Rosalinda Juárez (psicóloga), quien también practica el body fitness asegura que ingresó en un gimnasio (1998) para mejorar su salud, pero que enseguida se dio cuenta de los grandes beneficios emocionales. “Ahora me siento más tranquila, relajada y con una actitud más positiva”.

A estos beneficios, Sara Garzona, quien es instructora de fitness, ag rega otros como tener un cuerpo más estético, mejores hábitos alimenticios, mejor apariencia física, buen estado anímico y mejor relación con el entorno familiar y social. “Se mejora la calidad de vida”, sintetiza.

Para triunfar en este deporte es indispensable contar con el apoyo de la familia, recursos económicos (pago de gimnasio) y tener el objetivo definido y claro, para no abandonar la práctica. “Mi familia me da ánimo y está pendiente de todo lo que hago, pero lo hago más por meta personal”, explica Cruz.

 

  • Cada una de las deportistas organiza su trabajo de acuerdo con el tiempo que tiene y con las metas tra zadas.
  • Vilma, por ejemplo, entrena seis días a la semana, y descansa solo los domingos. Tres veces lo hace en un gimnasio de la capital y dos en Escuintla (ciudad en la que reside).
  • Cuando no es época de competencia, entrena dos horas al día, y cuando se prepara para un certamen, el doble.
  • La rutina consta de ejercicios cardiovasculares, aeróbicos y levantamiento de pesas.

 

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Vilma Cruz, Rosalinda Juarez y Sara Garzona

 


   

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