Damas de hierro
El desarrollo
muscular ya no es
exclusividad de los
hombres, cada día
más mujeres buscan
lucir una figura
simétrica.

Vilma Cruz (en
medio) campeona
Centroamericana y
del Caribe 2006.
por francisco mauricio martÍnez
fotos: carlos sebastiÁn y archivo
La vida deportiva de Vilma
Cruz gira alrededor de la
palabra simetría. Durante
siete años se ha dedicado a
entrenar su cuerpo con el
objetivo de alcanzar esa meta. Esta
dedicación le ha permitido ser cuatro
veces campeona nacional, tres
centroamericana y una de juegos
Centroamericanos y del Caribe. A
finales de este mes, participará en
Bahamas donde buscará nuevamente
el centro regional caribeño y, de
ahí, partirá a España para intervenir
en el campeonato mundial.
Vilma es una de las pocas mujeres
que se han atrevido a romper el
paradigma de que los músculos son
únicamente para que los luzcan
hombres. Dejar atrás con este arquetipo
también le ha significado
escuchar algunos juicios. “Un señor
me dijo: Así está bien, no vaya a subir
más (musculatura), porque va a parecer
hombre”. Su mamá, al comienzo
de su carrera deportiva, le decía:
“Ya no te van a caer chavos”. Estas
opiniones no calaron el objetivo de
esta campeona internacional, quien
también es cinta negra.
Femenina y atractiva
En la actualidad, la fisicocultura
ya no es solamente para hombres,
sino que también para muchas damas
que desean moldear su cuerpo a través
del body fitness Desde hace más de
una década, cuenta con cientos de
seguidoras en el país, y miles en el
mundo, quienes parten de la premisa
de que esta práctica tiene como meta
el remodelamiento simétrico del cuerpo.
“Cada músculo se desarrolla como
lo haría un escultor hasta llegar casi a
la perfección, bien dibujado”, expresa
Cruz.
El entrenamiento, por lo común,
implica el uso de pesas para afirmar,
reducir, desarrollar y modelar un
cuerpo fuerte y sano con un tejido
muscular firme y esbelto, sin que
pierda su toque femenino, curvilíneo
y atractivo. Permite desarrollar
cada una de las partes del cuerpo
de manera armoniosa. Que los hombros
y espalda, por ejemplo, no luzcan
desproporcionados en relación
a las piernas y cintura.
En sus marcas
La preparación previa a un camp
e o n ato incluye una dieta de mucha proteína, basada en el consumo de
carnes blancas como pechuga de pollo
y pescado. Este régimen alimenticio
permite cumplir de mejor manera con
los requerimientos principales de los
jueces que son: proporción, calidad
muscular y definición de cortes (marcación
de músculos). Para lucir mejor,
las participantes utilizan aceites y tintes
para semejar pieles bronceadas.
Los campeonatos constan de tres
rondas, y en cada una se otorgan
puntajes. En la primera, todas deben
utilizar un traje negro de dos piezas.
En la segunda, de una pieza, de un
color que queda a criterio de la participante,
y en la tercera demostración,
las atletas deben ataviarse con dos piezas del tono que deseen.
Calidad de vida
Las satisfacciones que proporciona
este entrenamiento no solo se
quedan en ganar campeonatos sino
que también permite alcanzar salud
mental y física. Rosalinda Juárez
(psicóloga), quien también practica
el body fitness asegura que ingresó
en un gimnasio (1998) para mejorar
su salud, pero que enseguida se dio
cuenta de los grandes beneficios
emocionales. “Ahora me siento más
tranquila, relajada y con una actitud
más positiva”.
A estos beneficios, Sara Garzona,
quien es instructora de fitness, ag rega
otros como tener un cuerpo más
estético, mejores hábitos alimenticios,
mejor apariencia física, buen
estado anímico y mejor relación con
el entorno familiar y social. “Se mejora
la calidad de vida”, sintetiza.
Para triunfar en este deporte es
indispensable contar con el apoyo
de la familia, recursos económicos
(pago de gimnasio) y tener el objetivo
definido y claro, para no abandonar
la práctica. “Mi familia me da
ánimo y está pendiente de todo lo
que hago, pero lo hago más por meta
personal”, explica Cruz.
- Cada una de las deportistas
organiza su trabajo
de acuerdo con el tiempo
que tiene y con las metas
tra zadas.
- Vilma, por ejemplo, entrena
seis días a la semana,
y descansa solo los domingos.
Tres veces lo hace en
un gimnasio de la capital y
dos en Escuintla (ciudad en
la que reside).
- Cuando no es época de
competencia, entrena dos
horas al día, y cuando se
prepara para un certamen,
el doble.
- La rutina consta de ejercicios
cardiovasculares, aeróbicos
y levantamiento de
pesas.

Vilma Cruz, Rosalinda Juarez y Sara Garzona
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