Una finca
que es jungla
Sabana Grande, conocida por pocos,
ofrece una excelente alternativa para la
recreación ecológica.

textos y fotos: alfredo vicente
A200 metros de la entrada
al autódromo Los Volcanes,
en la autopista que se
dirige de
Escuintla hacia Antigua
Guatemala, se encuentra un
rótulo en que se lee “Sabana Grande”.
Los que hacen caso omiso de esta
señal se pierden la oportunidad de
vivir una experiencia selvática a pocos
kilómetros de la ciudad. Llena de
frondosidad y variada fauna, esta finca,
que pertenece a la Facultad de
Agronomía de la Universidad de San
Carlos de Guatemala (Usac), provee a
los aventureros ecológicos, o a las
familias que buscan nuevas maneras
de relajarse durante el fin de semana,
una excelente alternativa recreacional.
Una selva con mucho
que ofrecer
Cedido a la Usac hace 50 años por
el Estado, este terreno pertenecía a
familias de origen alemán, y formaba
parte de un enorme conjunto de fincas
al que llamaban Sabana Grande,
del cual heredó el nombre. Pese a suaparente reducción de espacio, este lugar
ocupa en la actualidad 5.8 caballerías
(el equivalente a 220 hectáreas),
que acogen una inmensa vegetación,
ríos y cascadas en la que habitan multitudes
de especies de animales.
Qué ver
Francisco Esquequé, quien administra
el recinto desde hace 41 años, explica
que Sabana Grande se puede dividir en
varias áreas —en las que laboran 25
campesinos—, la de agricultura (la finca
produce principalmente café y azúcar),
la ecológica, la recreativa, y la de
trabajo de campo. Un recorrido por los
alrededores —prácticamente una selva
— puede brindarle a los visitantes la
oportunidad de observar tepezcuintles,
armadillos, iguanas, liebres, jabalíes, ardillas,
masacuatas, y una gran variedad
de aves y demás animales que conviven
libremente en el hábitat. El sitio es
visitado anualmente por mil estudiantes,
y cada semana son aproximadamente
300 personas las que hacen uso
de las instalaciones recreativas. A pesar
de ello, Esquequé refiere que el espaciono es muy conocido entre los cap
i ta l i n o s .
Hábitat de proyectos
Hace algunos años, la Misión China
de Taiwán hizo un convenio con el
Ministerio de Agricultura, y la Usac
aportó parte del terreno para instalar
un espacio acuícola y criar tilapia, con
fines comerciales. Además, en otra
parte de Sabana Grande, el Instituto
Nacional de Sismología, Vulcanología,
Metereología e Hidrología (Insivumeh),
mantiene una estación meteorológica,
que registra datos del
agua, la humedad y temperatura de
Guatemala. También existen proyectos
para producir abono orgánico con
lombrices, y hay un área dedicada a la
apicultura.
Vale la pena
Todo un mundo de actividad, ecología
y recreación familiar se esconden
tras un humilde cartel. Sin duda,
aquellos que gozan de conocer esos
lugares inmersos en la jungla y alejados
del bullicio habitual de la ciudad encontrarán
en Sabana Grande una pequeña
gran finca, llena de diversidad.
Datos de interés
- Además de servir como terreno
de práctica para los estudiantes
de Agronomía de la
USAC, Sabana Grande ofrece
un centro recreacional, con habitaciones,
y un recorrido verde
para los amantes de la naturaleza,
de aproximadamente
una hora, a pié.
- Para acudir a las instalaciones
recreativas, que incluyen
piscina, canchas de fútbol
y baloncesto, ríos, cascadas, y
parrillas familiares, se requiere
de una reservación con el ingeniero
Enrique Cano, en el l
teléfono 2476-9770. El costo
es de Q5 por persona.
- Las habitaciones cuestan
Q50 por noche, y tienen capacidad
para ocho personas.
- El acceso al área ecológica
es gratuito, pero, de igual manera,
se debe organizarlo.
- Está prohibido el ingreso a
mascotas.
|