Semanario de Prensa Libre • No. 220 • 21 de septiembre de 2008

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D astronomía

Para contar el tiempo
El conocimiento que los mayas obtuvieron por medio de la astronomía sigue vigente en nuestros días.

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Por julieta sandovaL
fotos: carlos sebastiÁn

Los mayas tuvieron elevado conocimiento científico y estudios de la influencia de los astros sobre las personas, las plantas y los animales. Su método: contar el tiempo y la observación. Eso ha pasado de generación en generación a través de la tradición oral. Mucha de esa sabiduría se perdió, debido a que los españoles destruyeron escritos, como lo hizo el obispo de Yucatán, Diego de Landa, al argumentar que tenían orígenes poco decorosos.

El maya fue un observador por excelencia; midió el tiempo con una metodología muy particular y meticulosa. “Una de esas habilidades es la que adapta a cada uno de los días en relación a las fuerzas energéticas que posee, y que es aplicable a todo lo que encuentra a su alrededor ”, explica el texto Usemos nuestro calendario maya, de la Academia de Lenguas Mayas de Guate m a l a .

En los estudios de los mayas todo se relaciona; nahuales, planetas y fuerzas o energías tienen una gran influencia en las personas o sucesos. Por esa observación, ellos sabían qué sucedería, ya que contaban el tiempo por medio del calendario. Según dicen, el 21 de diciembre del 2012 es el fin de un ciclo, que consta de 52 años, dividido en cuatro de 13 años cada uno. “Por eso, todo aquel que pasa de los 52 años es considerado abuelo o abuela, pues ha experimentado los períodos relacionados con la vida y el sol”, refiere Salvador Pacach, contador de días.

Antes de esa fecha se dan cinco años de reacomodo en todo el cosmos, a eso se atribuye el calentamiento global. “En los últimos días hemos escuchado que varios aviones han caído; eso no es casualidad, es parte de ese acomodamiento de energías para el nuevo ciclo. Se dice que habrá paz”, comenta Pacach. Roberto Ayala, sacerdote maya, quien coincide con que esa paz llegará después del cambio de era, luego de una guerra en la que morirá mucha gente. “El hombre es un ser dual, posee lo bueno y lo malo, pero ahora prevalece la maldad”, agrega.

Ayala comenta que cada día es peor. Por ejemplo, en el tránsito, las personas están desesperadas, cuando está el semáforo en rojo; los conductores suenan la bocina para pasar, o sacan un arma y disparan. Hay psicosis colectiva. Esto se puede explicar porque el oxígeno es irrespirable y le llega menos al cerebro, y porque “estamos en el amanecer del día cósmico; se está a punto de llegar al cambio de era”, asegura.

En el 2012 cambiará la estructura espiritual y física, el bueno será más bueno, y el malo más malo. El sacerdote maya expresa que estas variaciones empezaron en 1999, cuando los planetas se alinearon. Se hizo una cruz, y la sombra de ésta cayó en ciertos países, que son los más conflictivos, como los de oriente. Además, a partir de esta fecha empezaron a nacer niños con más inteligencia y capacidades, los llamados índigos. Ellos vienen preparados para la nueva era. “No será el fin del mundo, pero sí habrá un cambio, porque la Tierra se cansó de que el hombre no la respete”, afirma.

Los mayas consiguieron mucho de ese conocimiento por su observación en lugares específicos, en donde edificaron templos astronómicos para llevar un control del movimiento interestelar. “La mayoría de esos sitios fueron escogidos porque estaban en donde las energías eran mejor percibidas, son como la columna vertebral de la Tierra”, agrega Ayala.

El nahual y la persona

Pacach dice que en la cultura de los antepasados se manejaban dos calendarios, el Lunar y el Solar. El primero de 13 meses de 20 días cada uno, y el segundo, de 18 meses con 20 días, el cual tenía cinco días más para descanso y para hacerle peticiones al padre. Éste es muy exacto, pero los dos tienen los mismos nahuales que rigen los días, con influencia en las personas.

El nahual es la energía que está con el individuo. Tres fechas son las importantes: la concepción, el nacimiento y el destino. Estas determinan su personalidad y lo que será en su vida. Ayala comenta que son nueve los nahuales que se traen, pero uno es el más influyente, el del nacimiento. “Si éste no fuera tan conveniente para alguien, se puede cambiar por el siguiente, a través de una ceremonia, pero se debe hacer bien; de lo contrario, podría quedarse sin nahual que lo atienda, y es peor”, explica. Por ejemplo, quien nazca con el nahual T’zi, que representa la ley, será un buen abogado o juez.

El número 13, en la cultura maya, es mágico. Está compuesto del 5 que simboliza el trabajo, y el 8, que es la fuerza del hombre. Nos proporciona cualquier cosa. A diferencia de la creencia estadounidense, que ha penetrado mucho en el país, en donde es de mala suerte. Según los mayas, el 13 tiene una influencia positiva en la persona.

Otro factor importante en el individuo son los astros. Cada uno está relacionado con un día de la semana —domingo, el Sol; lunes, la Luna; martes, Marte; miércoles, Mercurio; jueves, Júpiter; viernes, Venus; sábado, Saturno—, explica el contador de días. Ellos poseen energías positivas y negativas que son necesarias. “Así como una bombilla tiene dos fuerzas opuestas para funcionar, así es la vida”, ejemplifica Ayala.

Según Pacach, este conocimiento ancestral, más que una religión, es una filosofía en donde pueden penetrar otras formas de vida, “todos cabemos, cualquiera que desee saber de él puede aprender ”, menciona.

  • B’atz, el mono. Transmite afecto, armonía y felicidad. Bueno para pedir una buena esposa o negocio. Personas positivas.
  • E, camino, conduce a las metas. Sensibles y creativos.
  • Aj, caña. Bueno para empezar a construir. Sentido de unidad y amor.
  • I’x, el jaguar. Un día delicado, pero a la vez fuerte. Sirve para agradecer a la Madre Tierra. Personas enojadas, casi intoca bles.
  • Tz ’ikin, el ave pequeña o pájaro. Del dinero y de todas las artes. Son amables y amantes de las artes y los animales.
  • Ajmaq, el búho o tecolote. Habilidad para comunicarse con los ancestros, conoce el cosmos. Facilidad para meditar, pensamiento profundo.
  • No’j, la sabiduría. Nahual de toda la ciencia. Son muy inteligentes.
  • Tijax, el cuchillo o pedernal. Sirve para cortar malas influencias. Personas propensas a enojarse.
  • Kawoq, facultad de tener dos visiones. Nahual de la mujer. Con mucha visión y saben de lo que hablan.
  • Ajpu, el guerrero. Nahual de la música, de los deportes y la agricultura. Se es inteligente, bueno y fuerte.
  • Imox, significa locura. Nahual de la lluvia y de los animales marinos. Personas inteligentes y trabajadoras.
  • Iq’, el viento, trueno o rayo. Varían de carácter, pero son fuertes y con poder en las fuerzas cósmicas.
  • Aq’ab’al, el nuevo día, la aurora o el amanecer. Personas decididas y muy puntuales, no les gusta fallar.
  • K’at, nahual de las cárceles materiales e inmateriales. Personas fuertes, pero deben cuidarse de sí mismas.
  • Kan, culebra. Es la paz y la fuerza positiva. Nahual del cielo y la tierra. Personas fuertes y susceptibles.
  • Keme, la muerte. Individuos de extraordinaria fuerza material y espiritual.
  • Kej, el caballo o venado. Las cuatro fuerzas de la naturaleza. Personas fuertes que creen que todos están a su altura .
  • Q’anil, la creación. Nahual de la siembra y la fertilidad. De descendencia abundante.
  • Toj, multa, paga, presente. Nahual del fuego sagrado, de la justicia y de la paz. Las personas deben ofrendar siempre para tener sintonía con las fuerzas.
  • Tz’i’, animal selvático. Nahual de los jueces y magistrados. Personas fuer tes. 
(Academia de Lenguas
Mayas: 2334-1850, 2334-1363.
Roberto Ayala: 5391-3016).



   

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