Para contar el tiempo
El conocimiento que los mayas
obtuvieron por medio de la astronomía
sigue vigente en nuestros días.

Por julieta sandovaL
fotos: carlos sebastiÁn
Los mayas tuvieron elevado
conocimiento científico y
estudios de la influencia
de los astros sobre las personas,
las plantas y los
animales. Su método: contar el
tiempo y la observación. Eso ha
pasado de generación en generación
a través de la tradición oral.
Mucha de esa sabiduría se perdió,
debido a que los españoles destruyeron
escritos, como lo hizo el
obispo de Yucatán, Diego de Landa,
al argumentar que tenían orígenes
poco decorosos.
El maya fue un observador por
excelencia; midió el tiempo con una
metodología muy particular y meticulosa.
“Una de esas habilidades
es la que adapta a cada uno de los
días en relación a las fuerzas energéticas
que posee, y que es aplicable
a todo lo que encuentra a su
alrededor ”, explica el texto Usemos
nuestro calendario maya, de la Academia
de Lenguas Mayas de Guate
m a l a .
En los estudios de los mayas
todo se relaciona; nahuales, planetas
y fuerzas o energías tienen
una gran influencia en las personas
o sucesos. Por esa observación,
ellos sabían qué sucedería, ya que
contaban el tiempo por medio del
calendario. Según dicen, el 21 de
diciembre del 2012 es el fin de un
ciclo, que consta de 52 años, dividido
en cuatro de 13 años cada
uno. “Por eso, todo aquel que pasa
de los 52 años es considerado abuelo
o abuela, pues ha experimentado
los períodos relacionados con la
vida y el sol”, refiere Salvador Pacach,
contador de días.
Antes de esa fecha se dan cinco
años de reacomodo en todo el cosmos,
a eso se atribuye el calentamiento
global. “En los últimos
días hemos escuchado que varios
aviones han caído; eso no es casualidad,
es parte de ese acomodamiento
de energías para el nuevo
ciclo. Se dice que habrá paz”, comenta
Pacach. Roberto Ayala, sacerdote
maya, quien coincide con
que esa paz llegará después del
cambio de era, luego de una guerra
en la que morirá mucha gente. “El
hombre es un ser dual, posee lo
bueno y lo malo, pero ahora prevalece
la maldad”, agrega.
Ayala comenta que cada día es
peor. Por ejemplo, en el tránsito, las
personas están desesperadas,
cuando está el semáforo en rojo;
los conductores suenan la bocina
para pasar, o sacan un arma y
disparan. Hay psicosis colectiva.
Esto se puede explicar porque el
oxígeno es irrespirable y le llega
menos al cerebro, y porque “estamos
en el amanecer del día cósmico; se
está a punto de llegar al cambio de
era”, asegura.
En el 2012 cambiará la estructura
espiritual y física, el bueno
será más bueno, y el malo más
malo. El sacerdote maya expresa
que estas variaciones empezaron
en 1999, cuando los planetas se
alinearon. Se hizo una cruz, y la
sombra de ésta cayó en ciertos
países, que son los más conflictivos,
como los de oriente. Además, a
partir de esta fecha empezaron a
nacer niños con más inteligencia y
capacidades, los llamados índigos.
Ellos vienen preparados para la nueva
era. “No será el fin del mundo,
pero sí habrá un cambio, porque la
Tierra se cansó de que el hombre no
la respete”, afirma.
Los mayas consiguieron mucho
de ese conocimiento por su observación
en lugares específicos, en
donde edificaron templos astronómicos
para llevar un control del
movimiento interestelar. “La mayoría
de esos sitios fueron escogidos
porque estaban en donde las energías
eran mejor percibidas, son como
la columna vertebral de la
Tierra”, agrega Ayala.
El nahual y la persona
Pacach dice que en la cultura
de los antepasados se manejaban
dos calendarios, el Lunar y el
Solar. El primero de 13 meses de 20
días cada uno, y el segundo, de 18
meses con 20 días, el cual tenía
cinco días más para descanso y
para hacerle peticiones al padre.
Éste es muy exacto, pero los dos
tienen los mismos nahuales que
rigen los días, con influencia en
las personas.
El nahual es la energía que está
con el individuo. Tres fechas son
las importantes: la concepción, el
nacimiento y el destino. Estas determinan
su personalidad y lo que
será en su vida. Ayala comenta que
son nueve los nahuales que se
traen, pero uno es el más influyente,
el del nacimiento. “Si
éste no fuera tan conveniente para
alguien, se puede cambiar por el
siguiente, a través de una ceremonia,
pero se debe hacer bien; de
lo contrario, podría quedarse sin
nahual que lo atienda, y es peor”,
explica. Por ejemplo, quien nazca
con el nahual T’zi, que representa la
ley, será un buen abogado o juez.
El número 13, en la cultura
maya, es mágico. Está compuesto
del 5 que simboliza el trabajo, y el
8, que es la fuerza del hombre. Nos
proporciona cualquier cosa. A diferencia
de la creencia estadounidense,
que ha penetrado mucho en
el país, en donde es de mala suerte.
Según los mayas, el 13 tiene una
influencia positiva en la persona.
Otro factor importante en el
individuo son los astros. Cada uno
está relacionado con un día de la
semana —domingo, el Sol; lunes,
la Luna; martes, Marte; miércoles,
Mercurio; jueves, Júpiter; viernes,
Venus; sábado, Saturno—, explica
el contador de días. Ellos poseen
energías positivas y negativas que
son necesarias. “Así como una
bombilla tiene dos fuerzas opuestas
para funcionar, así es la vida”,
ejemplifica Ayala.
Según Pacach, este conocimiento
ancestral, más que una
religión, es una filosofía en donde
pueden penetrar otras formas de
vida, “todos cabemos, cualquiera
que desee saber de él puede
aprender ”, menciona.
- B’atz, el mono. Transmite afecto, armonía
y felicidad. Bueno para pedir
una buena esposa o negocio. Personas
positivas.
- E, camino, conduce a las metas. Sensibles
y creativos.
- Aj, caña. Bueno para empezar a
construir. Sentido de unidad y amor.
- I’x, el jaguar. Un día delicado, pero a
la vez fuerte. Sirve para agradecer a la
Madre Tierra. Personas enojadas, casi
intoca bles.
- Tz ’ikin, el ave pequeña o pájaro. Del
dinero y de todas las artes. Son amables
y amantes de las artes y los animales.
- Ajmaq, el búho o tecolote. Habilidad
para comunicarse con los ancestros,
conoce el cosmos. Facilidad para meditar,
pensamiento profundo.
- No’j, la sabiduría. Nahual de toda la
ciencia. Son muy inteligentes.
- Tijax, el cuchillo o pedernal. Sirve
para cortar malas influencias. Personas
propensas a enojarse.
- Kawoq, facultad de tener dos visiones.
Nahual de la mujer. Con mucha
visión y saben de lo que hablan.
- Ajpu, el guerrero. Nahual de la música,
de los deportes y la agricultura.
Se es inteligente, bueno y fuerte.
- Imox, significa locura. Nahual de la
lluvia y de los animales marinos. Personas
inteligentes y trabajadoras.
- Iq’, el viento, trueno o rayo. Varían
de carácter, pero son fuertes y con
poder en las fuerzas cósmicas.
- Aq’ab’al, el nuevo día, la aurora o el
amanecer. Personas decididas y muy
puntuales, no les gusta fallar.
- K’at, nahual de las cárceles materiales
e inmateriales. Personas fuertes,
pero deben cuidarse de sí mismas.
- Kan, culebra. Es la paz y la fuerza
positiva. Nahual del cielo y la tierra.
Personas fuertes y susceptibles.
- Keme, la muerte. Individuos de extraordinaria
fuerza material y espiritual.
- Kej, el caballo o venado. Las cuatro
fuerzas de la naturaleza. Personas
fuertes que creen que todos están a su
altura .
- Q’anil, la creación. Nahual de la
siembra y la fertilidad. De descendencia
abundante.
- Toj, multa, paga, presente. Nahual
del fuego sagrado, de la justicia y de la
paz. Las personas deben ofrendar
siempre para tener sintonía con las
fuerzas.
- Tz’i’, animal selvático. Nahual de
los jueces y magistrados. Personas
fuer tes.
(Academia de Lenguas
Mayas:
2334-1850, 2334-1363.
Roberto Ayala:
5391-3016).
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