La roca del tallado
El paisaje árido del nororiente del país
atesora una de las piedras más
preciadas en el mundo.

por francisco mauricio martÍnez fotos: carlos sebastiÁn
El mármol ha sido, quizá, la
roca más emblemática
dentro de la escultura. Sus
cualidades para dejarse tallar
y su belleza han permitido
que, por varias épocas, muchos
artistas lo utilicen para expresar
su arte. La Venus de Milo, de
autor anónimo; El Moisés y El David,
ambas de Miguel Ángel, son algunas
de las obras mundiales más famosas
esculpidas en este material versatil,
formado por la fricción de las capas
terrestres durante miles de años.
Los mármoles más apreciados,
debido a su resistencia y elegante
aspecto, se encuentran en los yacimientos
italianos, que no solo se
han utilizado en la escultura, sino
también como elementos estructurales
y ornamentales en pavimentos
y revestimientos. La variedad más
célebre procede de las canteras del
monte Pentelikon, en Ática, la cual
fue utilizada por los grandes escultores
de la Grecia antigua como
Fidias.
Uno de los mejores
Guatemala no tiene mucho que
envidiarle al Viejo Continente, ya
que aquí se explota uno de los mármoles
más cotizados del mundo, el
cual es exportado a diferentes países.
Jeanniffer Yescas, gerente de
Ventas locales de Guatemármol,
afirma que el mármol verde y sus
distintas tonalidades “es el mejor del
mundo”, por lo que tiene mucha
demanda en Europa, Asia y América.
Este material rocoso y de caprichosos
colores es explotado en minas que existen en el nororiente
del país, el cual cortan en forma de
bloques y planchas; que se trasladan
en plataformas a la capital y, posteriormente,
son enviados en barco
a las sedes de empresas extranjeras.
En esos países se utiliza para la
decoración de edificios (interior y
exterior) y el blanco, algunas veces,
para hacer esculturas.
El Ministerio de Energía y Minas
(MEM) ha autorizado 30 licencias
para explotar esta roca, de las cuales
únicamente 10 mantienen actividad.
Los departamentos en donde se explotan
son Baja Verapaz, Chimaltenango,
Chiquimula, Zacapa, Izabal,
Jalapa, San Juan Sacatepéquez
(Guatemala) y El Progreso, éste de
donde más se extrae en la actualidad.
El método tradicional de explotación
consiste en perforar agujeros
con barreno y, después, cortar con
hilo diamantado. Según los registros
del MEM, las variedades
más frecuentes en Guatemala son
el verde —amplia gama—, blanco,
crema y beige . “También existen
rosado y negro, pero son más escasos”
refiere el ingeniero Óscar
Rosal, director general de Minería
del MEM.
¿Y el ambiente?
El aprovechamiento de los recursos
naturales siempre despierta
voces de inconformidad por el daño
que pueden ocasionar a la naturaleza.
En este sentido Rosal dice
que en las canteras de este tipo casi
no existe vegetación; sin embargo,
antes de autorizar las licencias mineras,
las empresas siempre deben
presentar un estudio de impacto
ambiental aprobado por el Ministerio
de Ambiente y Recursos Naturales,
con el fin de establecer la
línea base, y proponer “las medidas
de mitigación que sean necesarias
para que el área sufra lo menos
posible por la explotación”.
Jorge Catalán, gerente de Producción
de Guatemármol, afirma
que para aplacar los daños al ambiente,
en áreas donde se termina la
explotación, se reforesta por medio
de programas en los que intervienen
varias familias. “También pagamos
regalías por metro cúbico al propietario
del terreno, la municipalidad
y el Estado”, agrega.
Cristalizadas
- Los mármoles son rocas
sedimentarias carbonatadas,
principalmente calizas, que
por un proceso de metamorfismo
han alcanzado un alto
grado de cristalización.
- Esta denominación se ha
extendido a otras rocas semicristalinas,
con o sin carbonato
cálcico, que admiten
el pulimento y adquirien
cierto brillo, como los verdes,
que consisten en serpentinas
con un contenido
nulo de carbonato cálcico.
- Para escultura se seleccionan
mármoles uniformemente
blancos y de grano
muy fino. Los estatuarios
son escasos y de elevado
precio.
- Hay coloreados, algunas
veces con una sola tonalidad,
y otras, con vetas y
manchas de distinto color. El
mármol ónix, es verdoso con
figuras amarillas y rojas.
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