Semanario de Prensa Libre • No. 221 • 28 de septiembre de 2008

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D minas

La roca del tallado
El paisaje árido del nororiente del país atesora una de las piedras más preciadas en el mundo.

Imagen

por francisco mauricio martÍnez
fotos: carlos sebastiÁn

El mármol ha sido, quizá, la roca más emblemática dentro de la escultura. Sus cualidades para dejarse tallar y su belleza han permitido que, por varias épocas, muchos artistas lo utilicen para expresar su arte. La Venus de Milo, de autor anónimo; El Moisés y El David, ambas de Miguel Ángel, son algunas de las obras mundiales más famosas esculpidas en este material versatil, formado por la fricción de las capas terrestres durante miles de años.

Los mármoles más apreciados, debido a su resistencia y elegante aspecto, se encuentran en los yacimientos italianos, que no solo se han utilizado en la escultura, sino también como elementos estructurales y ornamentales en pavimentos y revestimientos. La variedad más célebre procede de las canteras del monte Pentelikon, en Ática, la cual fue utilizada por los grandes escultores de la Grecia antigua como Fidias.

Uno de los mejores

Guatemala no tiene mucho que envidiarle al Viejo Continente, ya que aquí se explota uno de los mármoles más cotizados del mundo, el cual es exportado a diferentes países. Jeanniffer Yescas, gerente de Ventas locales de Guatemármol, afirma que el mármol verde y sus distintas tonalidades “es el mejor del mundo”, por lo que tiene mucha demanda en Europa, Asia y América.

Este material rocoso y de caprichosos colores es explotado en minas que existen en el nororiente del país, el cual cortan en forma de bloques y planchas; que se trasladan en plataformas a la capital y, posteriormente, son enviados en barco a las sedes de empresas extranjeras. En esos países se utiliza para la decoración de edificios (interior y exterior) y el blanco, algunas veces, para hacer esculturas.

El Ministerio de Energía y Minas (MEM) ha autorizado 30 licencias para explotar esta roca, de las cuales únicamente 10 mantienen actividad. Los departamentos en donde se explotan son Baja Verapaz, Chimaltenango, Chiquimula, Zacapa, Izabal, Jalapa, San Juan Sacatepéquez (Guatemala) y El Progreso, éste de donde más se extrae en la actualidad.

El método tradicional de explotación consiste en perforar agujeros con barreno y, después, cortar con hilo diamantado. Según los registros del MEM, las variedades más frecuentes en Guatemala son el verde —amplia gama—, blanco, crema y beige . “También existen rosado y negro, pero son más escasos” refiere el ingeniero Óscar Rosal, director general de Minería del MEM.

¿Y el ambiente?

El aprovechamiento de los recursos naturales siempre despierta voces de inconformidad por el daño que pueden ocasionar a la naturaleza. En este sentido Rosal dice que en las canteras de este tipo casi no existe vegetación; sin embargo, antes de autorizar las licencias mineras, las empresas siempre deben presentar un estudio de impacto ambiental aprobado por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, con el fin de establecer la línea base, y proponer “las medidas de mitigación que sean necesarias para que el área sufra lo menos posible por la explotación”.

Jorge Catalán, gerente de Producción de Guatemármol, afirma que para aplacar los daños al ambiente, en áreas donde se termina la explotación, se reforesta por medio de programas en los que intervienen varias familias. “También pagamos regalías por metro cúbico al propietario del terreno, la municipalidad y el Estado”, agrega.

Cristalizadas

  • Los mármoles son rocas sedimentarias carbonatadas, principalmente calizas, que por un proceso de metamorfismo han alcanzado un alto grado de cristalización.
  • Esta denominación se ha extendido a otras rocas semicristalinas, con o sin carbonato cálcico, que admiten el pulimento y adquirien cierto brillo, como los verdes, que consisten en serpentinas con un contenido nulo de carbonato cálcico.
  • Para escultura se seleccionan mármoles uniformemente blancos y de grano muy fino. Los estatuarios son escasos y de elevado precio.
  • Hay coloreados, algunas veces con una sola tonalidad, y otras, con vetas y manchas de distinto color. El mármol ónix, es verdoso con figuras amarillas y rojas.

   

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