Juego estratégico
El billar, aparte de practicarse por puro entretenimiento, también se hace de forma profesional.
por roberto villalobos
fotos: saúl martínez

Es común relacionar a los jugadores de billar con un cigarro en la mano y una cerveza al lado, mientras esperan el turno para tirar. Esa situación, sin embargo, ha cambiado en los últimos años, pues en el país, ahora, proliferan los “deportistas de billar”, como los define Jorge Araneda, presidente de la Asociación Deportiva Nacional de Billar de Guatemala (Asobigua). “Un profesional de este deporte es sano, sin malos hábitos; es gente comprometida a entrenar en serio”, indica.
Byron Elías, de 54 años de edad, es un ejemplo de ello: “Yo no bebo alcohol y tampoco fumo., por ello, tengo mayor concentración, pienso mejor mis jugadas”, señala. “He logrado varios títulos porque no tengo ninguno de esos vicios”, dice, orgulloso.
Varios profesionales piden que la sociedad deje de catalogar a este deporte como algo “mundano”, en los que solo se juega en un oscuro bar. “Esto es emoción; esto es un juego estratégico, y todos los sentidos deben rendir al cien por ciento”, apunta Elías.
Inicios
El billar se juega en una mesa con tablero forrada de paño, con troneras, en los que el jugador impulsa con un taco un número variable de bolas.
Se considera que los franceses lo empezaron a practicar en el siglo XVI, aunque ya existían algunas variantes desde la Edad Media. El mueble, eso sí, siempre se ha considerado como un lujo. En Guatemala, por ejemplo, el más barato cuesta Q8 mil, mientras que otros llegan a valer hasta Q22 mil.
Variantes
Existen diferentes modos de juego. Los dos principales son el pool —también conocido como americano— y la carambola, que es la modalidad francesa. Ambos se juegan en el país, aunque el más popular es el primero, que, de igual forma, se divide en bola 8, bola 9 y bola 10. Además, existe el snooker, de origen británico, pero aquí no se practica.
En cualquiera de los juegos, además, se usa la tiza para aplicarla en el taco, para que el golpe no resbale. En ocasiones es necesario el diablo, que es un instrumento para colocar el taco cuando no se llegue cómodamente para hacer un tiro. El guante, en cambio, es solo para evitar que moleste el sudor de la mano.
El secreto
Para alcanzar el éxito, según Araneda, hay que entrenar todos los días. “Hay tiros que algunos no necesitan afinar, pues salen de forma natural. El secreto está en dedicarse a perfeccionar los tiros que, por lo regular, se hacen mal, y hay que practicarlos 50 o cien veces, de ser necesario”, explica.
Elías cuenta su experiencia: “Yo empecé a jugar hace 40 años, cuando iba con mis compañeros de trabajo a un billar, a la hora del almuerzo. Aprendí con el paso del tiempo, hasta que jugué muy bien”. Desde entonces jugó cada vez que tenía la oportunidad.
“Una vez fui a Miami. Me retó un señor, y cada juego me apostaba US$5. Al final de la noche, terminé ganándole US$250”, recuerda. “Aquel desconocido me dijo que cada vez que pudiera, llegara a jugar, que era bienvenido; resulta que él era el propietario del bar”, dice, entre risas.
También viajó a Nueva York, Cleveland, Kentucky o Chicago, entre otros lugares, y en varias ocasiones ganó torneos. Su último gran éxito fue representar a Guatemala en el Mundial de Pool 2007, en Filipinas. Terminó en el puesto número 65, de 128 competidores. Una destacada posición, pues se trata de un campeonato adonde solo llegan los mejores del planeta.
Asimismo, en el último torneo nacional organizado por Asobigua, Carlos Talavera se coronó campeón, luego de disputar la final contra José Herrera, en pool bola 10.
Pero para llegar lejos en este deporte, como estas personas, hay que ponerle amor. “Hay que ser cumplido y no jugarlo por gusto”, finaliza Elías.
- La Asociación Deportiva Nacional de Billar brinda clases para todos los interesados. Información por el teléfono 2250-0749.
- Se encuentra en el palco del Estadio Nacional Mateo Flores.
- Internet: asobigua.spaces.live.com
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