Canales locales por cable
Desde la década de 1980 las empresas de cable han proliferado y con ellas los canales locales.
Por ana Martínez de Zárate
fotos: Félix ACAJABóN y óscar estrada

¿Quién no recuerda los primeros años de la televisión en el país? Era la década de 1950 cuando aparecieron aquellos televisores en blanco y negro, que encendían de manera pausada y no tenían control remoto. Con el tiempo, la novedad fueron los televisores a color.
Aún con esos avances, para entonces era impensable que se pudiera instalar una antena parabólica en el techo de la casa para ver canales internacionales que se emitían a tan larga distancia. Ahora, sin embargo, si observáramos el planeta desde grandes alturas, apreciaríamos que suman cientos de miles las casas que las tienen como si fueran orejas captando las señales satelitales.
Los avances tecnológicos fueron abriendo una brecha en la que llegó a funcionar el cable de televisión local, al punto de que, en nuestro país, en la actualidad, hay 513 empresas adscritas que emiten información en cada departamento de Guatemala.
Este fenómeno tuvo sus inicios en EE. UU. en los años 50 debido a que la complicada y extensa orografía estadounidense no permitía que la señal de televisión de las grandes ciudades llegase a todas las zonas rurales y alejadas. Al principio nació como una iniciativa sin ánimo de lucro, pero pronto surgió la modalidad de pagar una cuota mensual por obtener dicho servicio.
En el país los comienzos fueron más bien desordenados. Las compañías de cable aparecieron “de forma espontánea en la capital”, asegura Sergio Carías, presidente de la Gremial de Operadores de Televisión por cable, adscrita a la Cámara de Industria.
A partir de los años de 1980, Guatemala empieza a ser uno de los países donde más permeabilidad tiene la televisión por cable de toda América Latina. Según el Estudio de Prodatos, Penetración y Alcance de Cable, del 2008, el 81 por ciento de la población nacional tiene este servicio. En la metrópoli el porcentaje es menor que en la provincia, porque “el servicio es más barato allí”, asegura Mario Tello López, gerente de marca de Guatevisión, ya que “suele ser de Q50 mensuales, mientras que en la capital llega a alcanzar un precio más del doble, entre Q100 y Q160”.
Historia
“Comencé al comprar una antena parabólica, y los vecinos empezaron a pedirme servicio; entonces vi la oportunidad y abrí una empresa de cable en Jalapa y El Progreso, Jutiapa”, dice Carías.
Tello agrega que en esa época “la televisión que había en Guatemala no era muy buena, ya que la programación era siempre ‘enlatada’ y no existía la producción local”.
“Nadie creía que fuera un negocio”, expresa Carías. Sin embargo, en Cobán surge otra empresa de cable cuyo fundador, Otto Ely Zea, tuvo la visión de que sería un negocio rentable, por lo que “hizo un mapa y lo planeó todo muy bien”. Unos años más tarde, en 1989, su esposa, Gloria Wellmann, fundó el canal local Home Cinema. Decidieron ponerle este nombre porque en un principio la mayor parte del tiempo transmitían películas, cuenta Marisol Zea Wellmann, la actual gerente general y directora del noticiero. A principios de los años de 1990, salió en antena el noticiero local El Mirador. Precisamente, son los noticieros los más exitosos programas de los canales locales.
Las empresas de cable pronto se convirtieron en un gran negocio y “a crecer de manera muy informal”, dice Tello, lo que favoreció su proliferación. Hoy, existen 513 empresas adscritas de manera legal a la Unidad de Cable perteneciente al Ministerio de Comunicaciones, y 25 se encuentran en proceso de legalización, cuenta su director José Alejandro Pérez, encargado de supervisar y controlar que no haya empresas de cable piratas, en cuyo caso su función es demandarlo al Ministerio Público amparándose en la ley reguladora del uso y captación de señales vía satélite y su distribución por cable, según Decreto 41-92.
En cuanto a los canales, según el presidente de la Gremial, al no haber una regulación específica no es posible hacer una estimación, pero hay que tener en cuenta que por lo menos “cada empresa de cable tiene como mínimo un canal propio”.
Servicio
Los canales tienen una filosofía diferente a la de las empresas. Según sus propietarios, buscan aportar un servicio a la comunidad del que hasta entonces carecían. Según Marisol Zea, su canal pretende “llevarle a la gente todo lo que sucede en Cobán”. Una filosofía muy similar a la del resto de canales locales consultados. Por ejemplo, en Canal 17 de El Progreso, Jutiapa transmiten hasta fiestas de 15 años, entierros y bodas. “Solo falta retransmitir la luna de miel”, bromea el director del canal, Edy Alcázar. “Los canales locales son un valor añadido de las mismas empresas”, comenta Tello.
Pocos recursos
Mucha gente pensaría que para poner un canal local es necesaria mucha inversión de capital. Pero lo cierto es que suelen estar ubicados en pequeñas casas que no aparentan por fuera ser una televisora. De hecho, Wálter Albillo, periodista de los noticieros Primera Línea de Región +, de Quetzaltenango, dice que “con una cámara de video de Q4 mil, una buena computadora para editar, de Q 12 mil, y creatividad se pueden empezar un programa”. Y es que las instalaciones no son la parte más importante de los canales. En estos casos suelen ser muy pequeños, con varios escenarios movibles para cambiar de decorado cuando se requiera. Por ejemplo, Canal 17, de El Progreso, se encuentra en una pequeña habitación de un segundo piso de las afueras del centro, cuya primera planta es un taller de reparación de televisores. Mario Tello corrobora que “la evolución de la tecnología ha ayudado mucho a la proliferación de los canales locales” y cita el ejemplo gracioso de un canal en Chiquimula, en donde “el propio presentador al acabar de dar las noticias se acercaba a la cámara y era él quien la apagaba”.
Edy Alcázar refiere que los comienzos de Canal 17 fueron difíciles, ya que “la gente no estaba acostumbrada”; sin embargo, a partir del segundo año de vida, en 1993, la actitud de los ciudadanos locales cambió. Para que un canal empiece a ser rentable tienen que pasar varios años, asegura Ana Silvia Fernández, fundadora del canal juvenil 18-50, difundido por varias zonas de la capital.
Poder
En la actualidad, Canal 17, el primero en la región, “es el medio de comunicación televisivo más grande del departamento”, destacan sus trabajadores, concentrados en los estudios desde donde se transmite el noticiero y se han expandido a los municipios de Santa Catarina Mita, Asunción Mita, Atescatempa y Candelaria de La Frontera, El Salvador.
Asimismo, según una encuesta efectuada en Quetzaltenango, el año pasado, el canal Región +, de la todopoderosa empresa Cable Dx, que ha desplazado a todos sus competidoras, hasta las internacionales, “es el canal más visto de esta zona, por delante de HBO y XEW”, resalta su gerente, Jorge Hoffens.
“Nosotros (los fundadores de la compañía) proveníamos de una carrera de ingeniería y quisimos mejorar las empresas de cable que habían entonces en Quetzaltenango. Luego, hace 15 años, decidimos montar un canal local; nos dimos cuenta de que lo único que se recibía era programación de México y de EE. UU. por lo que pensamos que era necesario uno con noticias de la región, pues la gente estaba ávida de esta información”, cuenta Hoffens. Esa es la razón de que su canal llegue, según cálculos aproximados del gerente, a unos 125 mil televidentes de Quetzaltenango y nueve de sus municipios, incluyendo a Coatepeque, San Cristóbal Totonicapán y Mazatenango con cuatro de sus municipios. Mario Antonio Mendoza, gerente de mercadeo y ventas, añade que “si se repitiera la encuesta del año pasado ahora los resultados serían mayores en Coatepeque y Mazatenango, ya que en ese momento todavía no se había sistematizado en esas plazas la señal de cable”.
La gente prefiere ver noticias de su entorno más cercano, afirma Zea, de Home Cinema, quien asegura que su canal es visto a diario por casi 80 mil personas en Cobán, San Pedro Carchá, Tactic, San Juan Chamelco, San Cristóbal y Santa Cruz Verapaz. Además, los televidentes quieren ver rasgos de su propia cultura, expone Carías. Una excepción sería el Canal Antigua, cuyos noticieros no son de producción propia, sino que retransmiten la información en español del noticiero Journal, del canal alemán DW TV. Además, incluyen otras producciones locales como el programa de debates Este o Este, uno de los emblemas del canal conducido por Alfred Kaltschmitt. Este canal aún mantiene algunos elementos de su esencia, aunque ya no son los mismos dueños. Cuando comenzó, en Antigua, presentaba información sobre esa localidad, pero su dueño actual, Willy
Kaltschmitt, lo trasladó a la capital y cambió su enfoque, que pasó a ser “cultural” e “internacional”, cuenta Anabella Campollo, productora y directora de recursos humanos del canal. Sin embargo, transmiten tradiciones de Antigua, porque a la gente “le encanta”, explica, y porque no quieren perder su “esencia”, aunque a la vez han expandido su cobertura y manejan una “agenda internacional” con un enfoque, sobre todo, “centroamericano”.
Estrellas locales
Debido a este éxito, sus presentadores son todas unas estrellas en su localidad. Andrea Henry tiene 19 años y conduce un programa innovador: mientras presenta videos musicales, se comunica con los televidentes mediante chat. Su espacio diario, de dos horas en vivo, se llama La Descarga y es uno de las emisiones más exitosas del único canal por cable dirigido a jóvenes: 18-50. Todos sus programas también se pueden ver por Internet, un instrumento que aunque algunas cableras internacionales lo ven como un peligro, parece ser la tendencia hacia el futuro.
Formación
La especialización de las personas suele ser alta, aunque los trabajadores de más edad por lo general son empíricos, como Dimas Alberto López Gudiel, de Canal 17 de El Progreso. Además, los hay con títulos que no tienen nada que ver con la comunicación. Pero lo cierto es que lo más importante es tener ese famoso “carisma”, que por muchas carreras que se tengan no se puede aprender, ya que es algo innato, opinan todos. Una de las claves de estos canales es su equipo de personal, destaca la mayoría. Campollo pone el ejemplo de Édgar Paz, que empezó en el Canal Antigua como operario de noche, y ahora es jefe editor.
Calidad
Otra de las cosas en común de todos los canales locales es que han pretendido ofrecer calidad a todos sus productos y que han logrado hacerlos competitivos para el exterior, pero con producción local. En Guatevisión hay días que tienen ocho horas de producción nacional, aunque el objetivo “es llegar a 24 horas, con calidad requerida, para llegar al segundo paso que sería venderlo internacionalmente”, expresa Tello.
Internet
Dilema entre las empresas y los canales de cable
Jerald Kent, director general del operador de cable estadounidense Suddenlink Communications, antes de la celebración en este mes de la Convención Anual de Operadores de Televisión por Cable, The Cable Show, declaró que las “empresas de televisión por cable tendrán que hacer algo, a mitad de camino entre lo que hizo la industria de la música y la industria periodística. La primera ignoró la amenaza de Internet durante demasiado tiempo. La segunda decidió ofrecer gratis su contenido en Internet”.
El canal juvenil 18-50 resolvió este dilema al colgar de forma gratuita sus producciones locales en la web, de lo que no se arrepienten en absoluto: “Queremos que la gente participe e interactúe, y el mejor medio es Internet”, expresa Ana Silvia Fernández, una de las fundadoras.
“En Guatemala no existe competencia por Internet, porque el cable es muy barato”, opina Tello, gerente de marca de Guatevisión, algo diferente a lo que pasa en otros países como EE. UU. Este canal nacional ofrece también su programación de manera gratuita en la red, por lo que se llega a la conclusión de que “Internet no es competencia”, coincide Carías, presidente de la Gremial de Operadores de Televisión por Cable.
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