Semanario de Prensa Libre • No. 249 • 12 de Abril de 2009

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D viaje

Allá en el rancho grande
Una singular finca agroturística ofrece comodidad y tranquilidad a sus visitantes.


por roberto villalobos
fotos: saúl martínez

Ubicada a 89 kilómetros de la capital, y a pocos minutos de Tecpán, Chimaltenango, se encuentra Casa Xara, un lugar en donde se puede caminar por un largo sendero, disfrutar del clima, que por lo regular es frío, y sobre todo descansar en sus cómodas habitaciones.
Este sitio se encuentra dentro de la Reserva Natural Privada del Molino Helvetia. De hecho, un enorme letrero de hierro con el nombre del antiguo molino da la bienvenida.
Sus paredes de adobe, pintadas de blanco, y sus gruesos portones de madera hacen recordar las construcciones de finales del siglo XIX. En aquella época funcionaban un taller de mecánica, un aserradero, una carpintería y varias bodegas. “El molino debía ser autosuficiente, porque en esos años era difícil viajar a la ciudad para conseguir insumos o repuestos. Aquí se tenía de todo”, dice Mario Gutiérrez, administrador de lugar. En tanto, siguen imponiendo su presencia los gigantescos silos y la maquinaria, y al centro, una casa que mantiene sus características originales —estilo country—, que data de principios del siglo pasado. Antes de que el molino dejara de operar, en el 2005, había una pequeña granja y un establo.
La construcción es de madera, pintada de verde y blanco. El piso es del mismo material, por lo que cruje al caminar. Alfombras, lámparas y otros artefactos antiguos decoran el rancho de tres pisos. En la planta baja hay dos salas, un comedor y cuatro habitaciones, y en el segundo piso, dos recámaras. Al subir y bajar las gradas se debe tener cuidado, ya que son pequeñas, como se acostumbraba en esa época. En el sótano se encuentran la cocina, el lavabo y una pileta. Este apartado estuvo destinado a la servidumbre, que no tenía contacto con los propietarios, como era costumbre entonces. Todavía se conserva el estrecho elevador por donde los cocineros pasaban la comida al primer piso. En ese sótano, además, será instalada una pequeña cava.
“Nuestro objetivo es darle a nuestros visitantes la experiencia de vivir en una finca antigua”, refiere Gutiérrez. “Es ideal para que se junten dos familias, pero la idea principal es manejarla como un hostal”, agrega.
Concepto diferente
Frente a la entrada del Molino Helvetia se halla otra casa, bajo el concepto de boutique-hotel, que tiene capacidad hasta para 10 personas. Está equipada con televisor, sistema de cable satelital, DVD y equipo de sonido. En la cocina hay de todo para preparar alimentos, además de cubiertos, microondas, refrigerador, lavatrastos y un pequeño bar. Cuenta con servicio de catering-gourmet del restaurante El Pedregal (opcional).
Afuera hay una churrasquera y una mesa formada con una rueda antigua de madera. Niños y adultos pueden jugar al futbol, correr o simplemente pasar un momento relajante.
Caminatas
En el extenso terreno finquero se puede disfrutar de un paseo por un sendero de 3.5 kilómetros, donde se estará rodeado de naturaleza, entre pinabetes, pinos, cipreses o encinos. Además, existe la posibilidad de observar varias de las 105 especies de aves registradas en el sitio.
En otro de los puntos se encuentra una pequeña capilla, y atrás de ésta, un salón para eventos (bodas, cumpleaños, seminarios, etc.).
Un tour por el molino permite apreciar las máquinas antiguas, algunas de las cuales tienen un siglo, lo que da la sensación de que se viaja por el tiempo. “Pronto esperamos hacer de esto un museo, para que la gente vea cómo se molía”, dice Miguel Sacarías Surec, trabajador del lugar.
Así que Casa Xara tiene, además de amables anfitriones, una espectacular magia natural que mitiga los deseos de volver a la ciudad, pues es apta para la relajación total.


Más sobre la finca

  • Tecpán se encuentra a 2 mil cien metros sobre el nivel del mar.
  • El nombre del hospedaje Xara se debe a que así se llama un ave común del lugar, de color azul.
  • Una de las casas tiene capacidad para 14 personas; la otra, para 10.
  • Hay habitaciones que cuestan desde US$30 por noche.
  • El sitio es ideal para celebrar bodas, cumpleaños, reuniones de negocios, seminarios o cualquier otra actividad social.
  • En las cercanías se hallan las ruinas de Iximché y el pueblo de Tecpán.
  • Teléfonos: 2363-3711 y 7840-4147.
  • Internet: www.molinohelvetia.com

   

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