Mountain bike
Alcanzar la meta, después de un recorrido difícil y escabroso, es el premio de algunos deportistas.
por Francisco Mauricio Martínez
Ilustración: Billy Melgar
Ascender y descender montañas sobre una bicicleta desata torrentes de adrenalina en quienes practican ciclismo de montaña (mountain bike). Mientras lo hacen tienen la oportunidad de disfrutar de la diversidad de climas y paisajes, y pueden respirar aire libre de contaminación. La topografía del altiplano es la preferida para estos deportistas.
El ciclomontañismo competitivo se divide en las modalidades de campo traviesa y descenso (también hay recreativo). Es una carrera de resistencia física, donde cada uno de los atletas expone al máximo sus condiciones trabajadas durante los entrenamientos. Se corre en equipos integrados por dos personas, quienes deben pasar por cada puesto de control juntos y dentro de un límite de tiempo estipulado previamente; de no ser así, la pareja queda eliminada de la lista oficial, aunque puede continuar en la carrera, con el objetivo de ejercitarse.
Punto de partida
Es un deporte relativamente nuevo en Guatemala, que tuvo como punto de partida el ciclismo recreativo —se avanza, aproximadamente, a un ritmo de entre cinco y diez kilómetros por hora—, que principió a practicarse en los albores de la década de 1990.
Álvaro García, presidente de la Asociación de Ciclismo de Montaña, informa que en la actualidad unas 400 personas están inscritas en las categorías de novatos y avanzados, que a su vez están clasificadas por edades.
Además de la preparación física, los competidores deben poseer una bicicleta especial que puede costar entre US$500 y US$5 mil, un casco (US$50), zapatos (US$50) y un suéter con licra de US$35 (precios aproximados). Los participantes tienen que aprender a reparar su máquina, porque no se permite cambiar de bicicleta durante la carrera. “Es indispensable llevar parches, inflador, juego de llaves y hasta quiebracadenas, porque ellos mismos deben hacer las reparaciones”, explica Tulio Fuentes, instructor de la Academia de Ciclismo de Montaña Duarte.
Los eventos de mayor importancia que se llevan a cabo en el país son el Campeonato Nacional, que consta de 10 fechas (una carrera mensual), y el Reto del Quetzal, de categoría internacional, de tres etapas. Este año se efectuó entre el 3 y 5 de octubre, y empezó en Antigua Guatemala y terminó en Retalhuleu. El tiempo de las etapas se acumula para sacar el resultado final. Esta carrera tiene como objetivos poner a prueba al atleta extremo e inculcar el cuidado de la naturaleza del país.
Este deporte, en su variedad de campo traviesa, podría parecer un relajado paseo en bicicleta; sin embargo, requiere mucha resistencia física y habilidad, debido a que los recorridos, cuyas distancias son variadas, dependiendo del grado de dificultad (entre 15 y 50 km), se hacen sobre senderos planos, ascensos, descensos, rocosos y boscosos. En los trayectos se atraviesan campos de cultivo, veredas poco transitadas y tramos de asfalto que también forman parte de estos recorridos, que a veces se hacen en circuitos.
Las áreas preferidas para las competencias están ubicadas en los departamentos de Sacatepéquez, Sololá, Quetzaltenango y la región de las Verapaces, debido a su topografía y clima.
En la modalidad de descenso
(Downhill) ha sobresalido a nivel nacional e internacional la atleta Carol De la Roca. Ella refiere que esta especialidad “consiste en subir al punto más alto de una montaña y descender en el menor tiempo posible”. Para lograrlo es necesario que la bicicleta tenga un sistema de amortiguación mejor elaborado, lo cual hace que su precio sea más alto.
A prepararse
Aunque en la actualidad este deporte lo practican pocas personas y es observado por un reducido número de gente (familiares y amigos), debido a la ruta que siguen y el nivel de competencia, según Fuentes, ha aumentado cada año. “Ahora, los ciclistas tienen mayor calidad”, expresa. Esto ha permitido enfrentar a equipos de Estados Unidos, México, Francia e Italia, durante el Reto del Quetzal.
Un buen comienzo para los interesados en practicar Mountain
bike es ingresar en una academia donde se aprenden algunos secretos. Se adquieren técnicas y estrategias que se pueden aplicar durante los recorridos (manejo de velocidades, evitar caídas), cómo alcanzar una buena condición física y mecánica para reparar bicicletas.
Para los que les interesa este deporte, pero desean practicarlo de manera relajada, está el ciclismo recreativo de montaña, el cual consiste en hacer recorridos de distintas distancias que pueden ser entre 20 y 80 kilómetros. Actualmente, existen al menos cuatro tiendas de bicicletas que cuentan con clubes y organizan los eventos durante los fines de semana. El primer grupo que practicó este deporte a nivel de club fue Vecesa, en 1996, pero pocos años después desapareció. “En esta modalidad también hay que tener buena preparación”, afirma el instructor de Academia Duarte.
- Carol De la Roca es una de las pioneras de este deporte y la guatemalteca que más logros ha obtenido en el país y el extranjero.
- Durante 10 años participó en ciclismo de montaña, en la modalidad de campo traviesa y Downhill, donde ganó el Campeonato Nacional.
- También compitió fuera del país, en donde obtuvo tres medallas de plata avaladas por la Unión Ciclística Internacional en el Campeonato Panamericano, en República Dominicana (2000), Colombia (2003) y Ecuador (2004).
- Asimismo, ganó el Campeonato de Estados Unidos (Norba), en el 2002, que consiste en ocho fechas. Compitió en Vermont, Wisconsin, California y otras ciudades de ese país.
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